Familias de los rehenes israelíes protestan para que el Gobierno de Netanyahu acuerde una tregua en Gaza | Internacional
Este martes, una oleada de concentraciones callejeras marcó el comienzo de una jornada agitada en Israel. El Foro de las Familias de los Rehenes y los Desaparecidos había convocado un día completo de manifestaciones para presionar al Gobierno hacia una tregua que contemple la liberación de los rehenes que Hamás mantiene cautivos en Gaza. Decenas de miles de israelíes respondieron al llamado con el objetivo de influir en el gabinete de seguridad, que se reunía por la tarde, donde se esperaba que los líderes israelíes discutieran por primera vez la posibilidad de un rescate de los cautivos a través de un acuerdo. Sin embargo, la reunión, según informes de prensa israelí, terminó por la noche sin tratar la propuesta aceptada por Hamás la semana pasada.
Las movilizaciones iniciaron a las 6:29 de la mañana, la misma hora en la que Hamás llevó a cabo los ataques contra Israel el 7 de octubre de 2023 (una hora menos en la península española). Grupos de manifestantes bloquearon ciertas carreteras en Tel Aviv y Jerusalén, incendiando neumáticos antes de ser dispersados por la policía. También se realizaron concentraciones frente a las viviendas particulares de varios miembros del Gobierno. Estas protestas continuaban con la jornada del 17 de agosto, cuando Israel experimentó las manifestaciones más grandes en defensa de un alto el fuego desde el inicio de la guerra en la Franja.
Paralelamente, el ejército israelí hizo públicos este martes los resultados de una investigación preliminar sobre la razón que llevó a las tropas a realizar un doble bombardeo contra el hospital Nasser en la ciudad de Jan Yunis, en el sur de la Franja, el lunes. Este ataque causó la muerte de 20 personas, entre ellas cinco periodistas y varios rescatistas. El primer ministro, Benjamín Netanyahu, se disculpó por el “trágico incidente”. Según la investigación, la Brigada Golani identificó “una cámara instalada por Hamás” en el hospital que se usaba para “monitorear las actividades” de las fuerzas israelíes.
El ejército argumenta que la decisión de atacar “se vio respaldada” por antecedentes en los que Israel asegura haber documentado el uso de hospitales por parte de “organizaciones terroristas”, así como por “información de inteligencia”. “A la luz” de esos argumentos, concluye el comunicado, “las tropas operaron para eliminar la amenaza, atacando y desmantelando la cámara”. Analistas palestinos señalan que varios medios de comunicación usaban dicha cámara para transmitir imágenes en directo del enclave.
Para frustración de las familias de los rehenes, el gabinete de seguridad finalizó el encuentro del martes sin discutir la propuesta de tregua aceptada por Hamás, que las manifestaciones israelíes exigen al Gobierno considerar. Este alto el fuego fue propuesto por mediadores árabes, Qatar y Egipto, en un marco inicialmente delineado por Steve Witkoff, el enviado especial de la Casa Blanca para Oriente Próximo. El acuerdo contemplaría 60 días de cese de las hostilidades en los que se liberarían la mitad de los 50 cautivos, se levantaría el bloqueo a la ayuda humanitaria en el enclave y se discutiría el traspaso hacia una paz permanente.
Los medios israelíes informan que el Gobierno de Israel prefiere un acuerdo integral que finalice la guerra de una vez, acorde con sus términos. Estos incluyen el desarme de Hamás y el control israelí de la seguridad en la Franja, sin establecer un camino hacia la independencia de Palestina. Qatar y Egipto volvieron a proponer un acuerdo parcial ante la dificultad de convencer a la milicia palestina para que firme un pacto bajo esas condiciones.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Catar, Majed Mohammed al Ansari, expresó con optimismo la semana pasada que la tregua temporal aceptada por Hamás coincidía “al 98%” con una propuesta que Israel había dado luz verde en julio. Este martes, el portavoz intensificó su discurso, mostrándose frustrado antes del inicio de la reunión del gabinete de seguridad israelí. En una rueda de prensa, Al Ansari afirmó que los israelíes no quieren responder a la propuesta que está sobre la mesa y que cree que si lo hicieran, la respuesta “no conduciría a una solución”.
“Desde que presentamos la propuesta a Israel hace 10 días, lo único que hemos visto es un aumento de las matanzas [en Gaza]”, lamentó el portavoz. El catarí también se refirió a los bombardeos contra periodistas, subrayando que quien ataca a informadores tiene “algo que ocultar”.
“Esa propuesta ha estado sobre la mesa del Gobierno durante más de una semana”, declaró el Foro de las Familias en un comunicado emitido este martes. “Es muy desalentador que el mismo día en que multitudes israelíes salen a la calle para exigir el retorno de los cautivos y el fin de la guerra, el Gobierno siga postergando el progreso hacia ese acuerdo en contra de la voluntad popular”. Según el mismo comunicado, que instó a los israelíes a manifestarse la noche del martes en la conocida como Plaza de los Rehenes de Tel Aviv, el Ejecutivo “carece de un mandato” para continuar con la guerra.
Mientras evita rechazar abiertamente la propuesta de tregua, el Gobierno de Netanyahu intensifica la ofensiva para tomar control de Ciudad de Gaza. A poco más de una hora en coche desde Tel Aviv, las tropas israelíes siguen transformando núcleos urbanos palestinos en escenarios apocalípticos. Las autoridades gazatíes de defensa civil, bajo control de Hamás, han denunciado que el ejército de Israel ha destruido más de 1.000 edificios en Ciudad de Gaza en menos de 20 días. La mayoría de las acciones militares se concentran en los barrios de Zeitún y Sabra.
Este martes por la tarde, el Ministerio de Sanidad de Gaza reportó que las operaciones militares israelíes habían causado la muerte directa de 75 personas en 24 horas, además de dejar 370 heridos. También se han registrado tres muertes más por desnutrición, lo que eleva el total de fallecimientos por esa causa a 303 desde octubre de 2023, siendo la mayoría de ellas desde el pasado julio.



