Futuro incierto para los centros culturales de Madrid: la quiebra de la empresa concesionaria pone en jaque a empleados y participantes.
La insolvencia de Educación, Cultura y Ocio SL (Educo), una de las entidades encargadas de los talleres culturales en los centros y bibliotecas del Ayuntamiento de Madrid, ha dejado en una situación crítica a cerca de 280 trabajadores y 20.000 usuarios, quienes no tienen claro si podrán reanudar sus actividades en octubre, ya que todas han sido suspendidas.
En declaraciones a Europa Press, una de las profesoras de estos talleres en el Centro Cultural Casa del Reloj (Arganzuela), Juana Guillén Ortiz, quien también representa a los trabajadores por Unión Sindical Obrera (USO), ha señalado que desde que Educo fue declarada en concurso de acreedores sin masa el pasado mes de julio, la plantilla vive en un clima de incertidumbre total.
En concreto, Guillén indica que algunos miembros del equipo no han recibido sus salarios desde junio y, al “no obtener ninguna comunicación oficial” de la empresa, los trabajadores –la mayoría con contratos de tipo fijo discontinuo– permanecen en sus puestos sin saber si recibirán ingresos en los próximos meses. La representante sindical estima que cerca de 400 trabajadores están afectados, aunque en los distritos de Moncloa-Aravaca, Retiro y Hortaleza, 120 ya han regularizado su situación tras la intervención del Grupo Educativo.
Guillén ha destacado que la situación es particularmente grave en el distrito de Arganzuela, donde los pliegos “han quedado desiertos”, lo que complica la formalización de nuevos contratos, justo cuando las actividades deberían haber comenzado el 1 de septiembre. Desde el sindicato expresan su temor a un posible “efecto dominó” que podría extender el problema a los 20.000 usuarios de los tres centros culturales de Barajas (Villa de Barajas, Gloria Fuertes y Teresa de Calcuta), así como a bibliotecas municipales, centros de mayores en Retiro y Carabanchel, que también se han visto muy afectados, y a un programa de discapacidad en Las Rozas.
La representante de los trabajadores enfatiza que la situación en Arganzuela es más crítica, con aproximadamente 5.000 usuarios que se sienten “traicionados” tras ser “admitidos en el sorteo de junio y ahora aparecen como rechazados en su carpeta ciudadana”. “Se quedan sin talleres y sin alternativas proporcionadas por el Ayuntamiento”, lamentó.
Guillén imparte talleres en este distrito que cuenta con dos centros culturales –Ángel del Río y Casa del Reloj– y subraya lo perjudicial que es dejar sin estas actividades a los usuarios. “No se trata de cursos convencionales, no son formativos. Hablamos de cohesión social, de salud mental. Hay usuarios que llevan conmigo 18 años”, ha afirmado.
En estos talleres, como explica, participan personas de diversas edades, desde niños que se inscriben en clases de pintura, danza y teatro, hasta prejubilados y jubilados que encuentran en estos espacios actividades de ejercicio, historia, arte y nuevas tecnologías, lo que les permite socializar con otras personas que comparten sus intereses. “Miles de familias han visto cómo, de la noche a la mañana, se les niega el acceso a la cultura, la educación y, en muchos casos, a un servicio esencial en su día a día”, comentó Guillén.
El Ayuntamiento trabaja en la reanudación de los talleres
Desde la Junta Municipal de Arganzuela han indicado que están “al tanto” de la situación generada por la quiebra de Educo, que ha resultado en la suspensión de los próximos talleres planificados para esta compañía en el distrito, haciendo imposible su realización en este momento. Sin embargo, aclararon que están trabajando para reanudar estos talleres “buscando una nueva empresa que los asuma entre las que se presentaron a la licitación de este contrato”, y con la intención de que dicha empresa “se haga cargo de los trabajadores” que realizaban los talleres afectados.
Si no resulta posible, subrayan, se llevaría a cabo una nueva licitación de estos talleres para su reanudación “en el menor tiempo posible”. “Todo este proceso depende de los trámites y los plazos estipulados en la legislación de contratos del sector público. Este proceso no puede ser evitado, dado que el distrito carece de recursos propios para impartir estos talleres”, remarcaron. Además, desde la Junta Municipal confirmaron que la empresa debe actualmente una nómina a los trabajadores afectados.
Por su parte, el Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid también ha indicado que están trabajando para mitigar los daños en las bibliotecas municipales afectadas por la quiebra de Educo. En este sentido, explicaron que la dirección de Bibliotecas implementará un concurso de urgencia, “que ya está en trámite”, para seleccionar una nueva empresa que podría ser designada el próximo mes de marzo. Aseguran que están haciendo “un esfuerzo extraordinario” para que el impacto en las sesiones de los clubes de lectura sea mínimo.
Asimismo, aclararon que las actividades realizadas por el personal bibliotecario, como animaciones y fomento de la lectura en colegios, talleres infantiles temáticos, presentaciones de libros, entre otras, no se verán afectadas. No obstante, el Área de Cultura, Turismo y Deporte lamenta profundamente los perjuicios que este proceso concursal está causando o podría causar a los trabajadores de la empresa.
Juana Guillén ha señalado que tanto trabajadores como sus representantes legales están convocados a una reunión con el coordinador del distrito de Arganzuela los días 2 y 3 de septiembre, cuyo tema central será la información del pliego. En este sentido, ha indicado que tanto ella como sus compañeros José Manuel Valcárcel y Victoria José De Andrés asistirán dispuestos a encontrar una solución.
Por otro lado, se ha informado que los trabajadores y los usuarios de actividades culturales han sido convocados a unirse al manifiesto y a participar en la movilización vecinal programada en Arganzuela “en defensa de los espacios públicos y sus equipamientos”, que se llevará a cabo el próximo 4 de septiembre, a las 19.00 horas, desde la calle General Lacy hasta la Casa del Reloj.



