Ha sido la figura femenina más destacada de esta nación.


A través de los históricos pasillos del Palacio de Liria han estado deambulando desde hace siete años curiosos y visitantes que no están relacionados con la Casa de Alba. En 2019, su actual titular, Carlos Fitz-James Stuart, tomó la decisión de abrir al público las puertas de su hogar con el fin de difundir el legado cultural de la familia y contribuir al mantenimiento del patrimonio histórico. Esta tarde, la residencia privada más extensa de Madrid, que cuenta con alrededor de 200 estancias en 3500 metros cuadrados, se ha vuelto a convertir en el centro de su herencia compartida con la presentación de «La última duquesa» (La esfera de los libros), la obra de Cayetano Martínez de Irujo en homenaje a su madre, Cayetana de Alba, «una mujer única».

La publicación se enmarca dentro de la celebración del centenario del nacimiento de la recordada duquesa, que tendrá lugar este 28 de marzo y ha podido contar con otros actos conmemorativos, como la exposición en el Palacio de las Dueñas de Sevilla, que ha sido comisariada por Eugenia Martínez de Irujo.

El libro incluye un centenar de imágenes de los álbumes familiares, algunas de ellas inéditas, y se organiza en torno a cinco pilares que definieron la vida de Cayetana de Alba: su padre, su esposo, la Iglesia, la monarquía y sus hijos, lo que permite comprender las diversas facetas de quien llegó a convertirse en la aristócrata más famosa e influyente de su época.

Cayetano Martínez de Irujo presenta el libro ‘La última duquesa’Victor LerenaAgencia EFE

El objetivo principal de Cayetano Martínez de Irujo, quien lidera a todos sus hermanos para rendir homenaje a su madre, es que la vida extraordinaria de la duquesa de Alba sea conocida más allá de sus últimos veinte o treinta años, periodo que se documentó más en revistas de sociedad que en libros de historia. «Quiero que mi madre sea recordada como la figura femenina más relevante de su tiempo en este país. Tenía una gran intuición e inteligencia natural, que la hacían tener razón el 90 % de las veces», comentó el duque de Arjona, aunque su hermana Eugenia le corrigió con humor: «Bueno, siempre no tenía razón». A la presentación asistieron casi todos los hijos de la duquesa, así como su viudo, Alfonso Díez, y el periodista Luis María Ansón, quien acompañó al autor en la mesa principal.

La única ausencia fue Jacobo Martínez de Irujo, quien tampoco estuvo presente en la boda de su hermano Cayetano y Bárbara Mirjan el pasado octubre. En este contexto, el autor del libro expresó su deseo de que en el próximo homenaje a su madre, una charla en Sevilla, «sería maravilloso si todos los hermanos pudiéramos compartir anécdotas sobre ella. Me llenaría de alegría».

Además de los recuerdos personales, el libro incluye la colaboración de tres de los nietos de doña Cayetana: Tana Rivera, la hija de Eugenia Martínez de Irujo y Francisco Rivera; y Luis y Amina Martínez de Irujo, hijos de Cayetano Martínez de Irujo y Genoveva Casanova. Sus relatos proporcionan una visión de la duquesa en una de sus facetas menos conocidas, que, según parece, era muy diferente a su rol de madre. «Era una abuela divertida y casi alocada. Jugaba mucho con sus nietos y era muy permisiva», comentaron hoy, un detalle que Cayetano corroboró con una anécdota personal: «La vida en el palacio no es fácil. Para todos ha sido complicado porque requiere mucha disciplina y una mentalidad algo especial. Con sus hijos era muy estricta, pero con sus nietos jamás los regañaba. A nosotros no nos dejaba sentarnos en las sillas del palacio, mientras que ellos saltaban en las camas. Recuerdo que cuando mi hijo se le caía un diente, yo le daba cinco euros por el Ratón Pérez, pero una vez que se le cayó en presencia de mi madre, ella le dio cien».

Cayetano Martínez de Irujo presenta el libro 'La última duquesa'
Cayetano Martínez de Irujo presenta el libro ‘La última duquesa’Victor LerenaAgencia EFE

El libro también se presenta como un homenaje a la figura de Luis Martínez de Irujo, el duque de Alba consorte y padre de sus hijos, un hombre que aceptó su lugar en un segundo plano, pero que elevó a la Casa de Alba como si fuese propia. «Mi padre fue un gran desconocido y nos dejó muy joven, pero gracias a lo que él hizo en esta Casa, hemos llegado hasta aquí. ¿Qué habríamos logrado si hubiera vivido un poco más?», argumentó Cayetano.

La reina Victoria Eugenia

Durante la presentación se mencionó en varias ocasiones el nombre de la reina Victoria Eugenia, esposa del rey Alfonso XIII. Ella fue la madrina de bautizo de la duquesa de Alba y llegó a sentirse como en casa en el Palacio de Liria, tal como recordó Cayetano: «Pasaba largas temporadas aquí. Un día fui a saludarla en el Salón de Zuloaga, donde desayunaba, y al ver la cantidad de comida que le servían, comencé a bajar a desayunar con ella todos los días. Charlábamos y compartíamos la comida. De hecho, tengo una foto firmada de ella como recuerdo, que dice ‘para mi amigo Cayetano’».

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