Héctor Alterio, el intérprete que enamoró a España.
Un día después de la desaparición de Adolfo Fernández, se ha confirmado el fallecimiento de uno de los grandes actores hispanos: Héctor Alterio. A continuación, compartimos el comunicado de la familia Alterio-Bacaicoa.
“Queridos amigos y compañeros, con gran tristeza queremos informar que hoy, 13 de diciembre por la mañana, nos ha dejado Héctor Alterio. Partió en paz después de una vida larga y plena dedicada a su familia y al arte, manteniendo su actividad profesional hasta el final. Que descanse en paz.»
Alterio contaba con 96 años y había estado sobre los escenarios hasta hace muy poco tiempo. Su última actuación en Madrid, en el teatro Reina Victoria, tuvo lugar en junio de 2024 con Una pequeña historia, un espectáculo autobiográfico creado y dirigido por su esposa, Ángela Bacaicoa.
Inició su carrera teatral a finales de la década de los cuarenta y en 1950 fundó el Nuevo Teatro, compañía en la que permaneció hasta 1968. Durante ese tiempo, interpretó más de treinta obras de destacados autores, desde Gorki hasta Chejov, de Shakespeare a Strindberg. En 1963, los críticos argentinos le otorgaron el Premio al Mejor Actor del Año, que volvió a recibir en 1972. En 1966, filmó su primer largometraje, Todo sol es amargo, dirigido por Alfredo Mathe, y tres años después, se hizo popular en la televisión argentina con la serie Cosa juzgada, que constó de 130 capítulos.
Héctor Alterio tuvo que construir una segunda carrera en España a partir de 1974. Tras recibir amenazas en su país natal por la Triple A, decidió quedarse en España mientras presentaba en el festival de San Sebastián la película La tregua. Su experiencia en el cine argentino le permitió comenzar a trabajar en nuestra industria, asumiendo pequeños papeles en Cría cuervos (1975), Asignatura pendiente (1975), Pascual Duarte (1976) y Las palabras de Max (1977). Fue Jaime Chávarri quien le ofreció la oportunidad de mostrar todo su talento en una película que impactó en la incipiente Transición: A un dios desconocido (1977), ganadora de la Concha de Plata en el Festival de San Sebastián. A partir de ahí, comenzó a ser reconocido por el gran público.
En 1990, José Luis Gómez le otorgó su primer papel protagónico teatral en Madrid con El amor de don Perlimplin con Belisa en su jardín. Desde entonces, apareció con regularidad en la escena, aunque también fue cada vez más demandado por el cine. Sus últimos trabajos en teatro fueron El túnel, La sonrisa etrusca, En el estanque dorado, El padre… En esta última obra, a los ochenta y seis años, ofreció una magistral lección de actuación. Su interpretación de un anciano que comienza a perder la razón fue verdaderamente memorable. Mientras tuvo fuerzas, continuó subiendo al escenario, superando incluso el récord de actor en activo más longevo que antes tenía la recordada Aurora Redondo.
Héctor volvió a trabajar con regularidad en su país natal, pero sus más de cincuenta años de trayectoria entre nosotros lo consideran uno de los grandes actores españoles. En 2003, fue galardonado con el Goya de Honor por su trayectoria.
Sus dos hijos pronto siguieron los pasos artísticos de su padre. Ernesto, quien llegó a España con cuatro años, y Malena Alterio son reconocidos en el cine, teatro y televisión. Mis condolencias. Héctor y Ernesto trabajaron juntos en la serie Vientos de agua (2006), interpretando el mismo personaje con treinta años de diferencia. Aún este año 2025, participó en un episodio de la serie Su Majestad.
Héctor Benjamín Alterio nació en Buenos Aires el 21 de septiembre de 1929 y falleció en Madrid el 13 de diciembre de 2025.



