Impactante operación en Madrid: confiscación de 3.400 kilos de cocaína.
La Policía Nacional ha dado un golpe contundente contra la cocaína en la Comunidad de Madrid. La operación resultó en la intervención de 3.400 kilos de droga, 12 detenidos y la confiscación de armas de guerra, así como más de un millón de euros en efectivo.
La red funcionaba como una estructura logística para el narcotráfico internacional. Se encargaban de recoger la droga en ríos andaluces y trasladarla en convoy hasta dos naves industriales en la región de Madrid.
Una organización armada al servicio del narcotráfico internacional
La llamada ‘Operación Tocada’ permitió desmantelar una red que introducía cocaína, marihuana y otras sustancias de América Latina a pedido de compradores. Los investigadores observaron que utilizaban vehículos de alquiler y coches adaptados para ocultar la droga durante el transporte.
En total, se realizaron ocho registros. Se confiscaron diez armas de fuego —siete reales y tres simuladas—, entre las que se destaca un subfusil automático con cargadores y munición escondidos en el falso techo de una nave industrial, así como dos armas de guerra.
La mayor intervención de cocaína en la región
Los responsables de la Udyco Central y de la Jefatura Superior de Policía de Madrid confirmaron que se trata de la mayor incautación de cocaína registrada en la Comunidad de Madrid.
Entre los detenidos se encuentran ciudadanos colombianos y holandeses. Destaca el papel de una mujer que actuaba como “cajera” de la organización y que fue sorprendida con un millón de euros en efectivo escondido en bolsas de supermercado en el maletero de un vehículo de alta gama.
Los arrestados han sido encarcelados bajo los cargos de pertenencia a organización criminal, tenencia ilícita de armas, blanqueo de capitales y delitos contra la salud pública.
Entrada por Huelva y almacenamiento en naves madrileñas
La droga ingresaba a España por ríos andaluces, específicamente en una zona cercana a San Juan del Puerto (Huelva). Desde ahí, los miembros del grupo regresaban a Madrid tras pasar varios días en los alrededores de Sevilla.
Las sustancias eran almacenadas y manipuladas en naves ubicadas en Alcobendas y Fuente del Saz, donde simulaban desarrollar una actividad industrial legal. Allí fraccionaban la mercancía en lotes destinados a diferentes clientes.
La investigación, que comenzó a principios de 2024 y se fortaleció en 2025 gracias a la colaboración con Suecia, Polonia y Portugal, sigue abierta. En una fase anterior, ya se interceptó un envío de 125 kilos de cocaína ocultos en un camión y una furgoneta con destino a los Países Bajos.



