Invisible se presenta en La Abadía para combatir el acoso escolar.
La adaptación teatral de Invisible, la aclamada obra de Eloy Moreno, llega este viernes al Teatro La Abadía, presentando una propuesta escénica que se centra en el acoso escolar y la violencia en las aulas. El montaje está dirigido por José Luis Arellano, director artístico de LaJoven, con dramaturgia del reconocido autor Josep Maria Miró.
La producción, que estará en cartelera hasta el 5 de abril, busca suscitar una reflexión profunda sobre el bullying, un problema que perdura en muchos centros educativos y que impacta no solo a quienes lo padecen, sino a todo su entorno.
Un fenómeno literario que salta al teatro
El director artístico del Teatro La Abadía, Juan Mayorga, ha destacado durante la presentación que el acoso escolar es un asunto urgente en nuestra sociedad. En su opinión, la violencia en las aulas tiene repercusiones que van más allá del ámbito educativo.
“Es evidente que una sociedad no puede ser mejor que su escuela. Y si en las escuelas hay violencia, también la habrá en la sociedad”, afirmó. Para Mayorga, una escuela caracterizada por la violencia “educa en la resignación y en el autoritarismo”, un fenómeno que considera necesario erradicar con firmeza.
El responsable del teatro remarcó también que la obra de Eloy Moreno se convirtió en un fenómeno editorial con millones de lectores y que ha sido adaptada a la pantalla, lo que evidencia el impacto de su narrativa y la relevancia del tema que aborda.
Una historia sobre el acoso y su impacto en todo el entorno
Para José Luis Arellano, el interés por llevar la novela a las tablas nació tras descubrir la fuerza del relato y su habilidad para representar el acoso escolar desde una visión amplia.
El director explica que la obra no solo examina al que sufre el acoso o al que lo ejerce, sino también la influencia del entorno familiar y educativo. “Ofrece un análisis profundamente crítico del acoso”, ha señalado, subrayando que el teatro permite establecer una conexión directa e inmediata con el público.
Por ello, consideró que esta historia merecía ser representada en un escenario, donde el espectador puede experimentar de forma más cercana la intensidad de los conflictos que enfrentan los personajes.
Un reto escénico con una estructura compleja
La adaptación dramática está a cargo de Josep Maria Miró, uno de los dramaturgos contemporáneos más traducidos en el ámbito teatral actual. El autor ha comentado que llevar la historia al escenario representaba un significativo desafío narrativo.
Según Miró, los cuatro protagonistas infantiles actúan como “cuatro monólogos que se cruzan”, mientras que un quinto personaje irrumpe en la narración con una gran fuerza dramática. Esta estructura requiere un trabajo técnico complejo por parte del elenco, dado que el texto sirve como una especie de partitura escénica donde la palabra juega un rol central.
El resultado es un montaje que busca indagar en el potencial teatral del relato original y ofrecer al público una experiencia intensa en términos narrativos e interpretativos.
Además de las funciones habituales, el teatro tendrá sesiones matinales dirigidas a centros educativos los días 13, 18, 19, 20, 25 y 26 de marzo, con el fin de acercar la obra a los estudiantes y promover el debate sobre el acoso escolar en el entorno educativo.



