Irán mantiene su uranio enriquecido a pesar de los ataques de EE. UU. e Israel, según el OIEA | Internacional
Una parte del uranio más enriquecido de Irán, que se acerca al nivel bélico, se encuentra almacenada en una instalación subterránea del complejo nuclear en Isfahán, de acuerdo con un informe confidencial enviado este viernes por el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), la agencia nuclear de la ONU, a los Estados miembros, y al cual han tenido acceso Reuters y Efe. Esta es la primera vez que el OIEA detalla la ubicación del uranio enriquecido al 60% de pureza en la República Islámica, cerca del 90% que se considera necesario para fines bélicos. La entrada al complejo de túneles de Isfahán fue impactada durante los ataques militares llevados a cabo por Israel y Estados Unidos en junio del año pasado, aunque, según fuentes diplomáticas, la instalación no parece haber sufrido daños significativos.
En junio del año pasado, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que los bombardeos que orquestó resultaron en “la destrucción total” del programa nuclear iraní y constituían un golpe “monumental” para la República Islámica, en el transcurso de lo que llamó la guerra de los 12 días.
Sin embargo, las imágenes satelitales que se difundieron tras la ofensiva mostraban que, si bien las tres instalaciones atacadas —Fordow, Natanz e Isfahán— sufrieron algún daño, no fueron destruidas por completo, como había proclamado el republicano. El último informe confidencial del OIEA también contradice la afirmación estadounidense sobre la “destrucción total” del programa nuclear iraní. Al mismo tiempo, otra interpretación del informe del organismo internacional sugiere que Irán no ha sido completamente transparente respecto a su programa nuclear y al enriquecimiento de uranio, tal como reclama Estados Unidos.
El organismo ha advertido que, desde los ataques israelíes contra Irán, no ha podido verificar el programa nuclear del país. En el documento, el OIEA indica que la República Islámica no le ha proporcionado acceso ni información sobre los aspectos más sensibles de sus instalaciones nucleares. Tras los ataques de junio, Teherán anunció planes para establecer una nueva planta nuclear en Isfahán.
“Por la falta de acceso a las cuatro instalaciones de enriquecimiento que Irán ha declarado, el organismo no puede ofrecer información sobre el tamaño actual, la composición ni el paradero de las existencias de uranio enriquecido en Irán”, señala Rafael Grossi, el director del organismo, en el informe. La agencia enfatiza que es “indispensable y urgente” que Teherán se someta nuevamente a los controles internacionales.
El informe fue filtrado un día después de que Irán y Estados Unidos llevaran a cabo una nueva ronda de negociaciones en Ginebra, Suiza, con pocos avances para mitigar el riesgo de una escalada militar. Washington ha elevado este viernes el nivel de alerta ante un posible conflicto con Teherán y ha dado autorización al personal no esencial de su Embajada en Israel que decida salir del país para hacerlo lo antes posible, ahora que aún “hay vuelos comerciales disponibles”.
El portaaviones estadounidense Gerald Ford, que se encontraba repostando en la base naval de Suda en Grecia, ha partido hacia aguas cercanas a Israel, donde se espera que llegue este mismo viernes. Ya se encuentra en el golfo Pérsico otro portaaviones, el Abraham Lincoln, que navega con su grupo de escolta, que incluye tres destructores equipados con misiles.


