Israel declarará terrenos en Cisjordania como «propiedad estatal» por primera vez desde 1967 | Internacional
El Gobierno de Israel ha dado luz verde este domingo a una propuesta para registrar ciertas partes de Cisjordania como “propiedad del Estado”, un paso sin precedentes desde que el ejército asumiera el control de este territorio palestino en 1967. La emisora pública israelí Kan ha reportado esta decisión, que busca, en la práctica, aumentar el dominio israelí en la zona, en detrimento de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), y fomentar la anexión de Cisjordania.
Los impulsores de esta medida son el ministro de Finanzas, el ultranacionalista Bezalel Smotrich, el ministro de Defensa, Israel Katz, y el titular de Justicia, Yariv Lavin, quienes son compañeros de partido del primer ministro, Benjamín Netanyahu, que busca su reelección en las elecciones de octubre. En un comunicado conjunto al que tuvo acceso el diario Jerusalem Post, argumentaron que esta decisión «registra áreas extensas de Cisjordania que pertenecen al Estado en nombre del Estado».
Previo al anuncio de esta medida, el ejército israelí había llevado a cabo varios ataques en Gaza, que resultaron en 11 muertes, según las autoridades gazatíes, como respuesta a lo que las tropas israelíes consideraron una violación del alto el fuego, mencionando la incursión de “terroristas armados” en la porción de la Franja controlada por Israel.
Katz ha señalado que declarar la propiedad permanente sobre tierras en Cisjordania, que resultaría del registro israelí, garantiza “el control y la total libertad de acción del Estado de Israel en la región”. Smotrich aplaudió esta medida: “Continúa la revolución de los asentamientos y refuerza nuestro control sobre cada parte de nuestra tierra [en referencia a todo el territorio entre el río Jordán y el Mediterráneo]”.
Grupos de colonos israelíes como Regavim sostienen que esta decisión “deja claro” quién es el “dueño” del territorio. Esta acción amenaza con expandir los asentamientos en una de las tres áreas, junto a Jerusalén Este y la Franja de Gaza, donde el derecho internacional prevé la creación de un futuro Estado palestino.
Los Acuerdos de Oslo de 1993 dividieron Cisjordania en tres zonas, asignando la gestión limitada de las áreas A y B a la ANP y otorgando a Israel, de manera teórica y temporal, el control civil y militar del área C, que abarca el 60% del territorio. Según el medio catarí Al Jazeera, la medida aprobada este domingo ordena al ejército israelí registrar el 15% del área C para 2030, en un contexto en el que el ministerio de Asuntos Exteriores de Israel acusó a la ANP de “impulsar procedimientos ilegales de registro de tierras”, en respuesta a lo que consideró “desinformación” de “partes que incitan”.
Esta maniobra podría contradecir el derecho internacional, el cual prohíbe la confiscación de tierras ocupadas y profundizaría en las “violaciones de la jurisdicción global” señaladas por el Tribunal Internacional de Justicia de las Naciones Unidas en 2024, que aseveró que la ocupación militar en Cisjordania “equivale a una anexión permanente”.
El pasado domingo, el gabinete de seguridad israelí aprobó una iniciativa que facilitaría la compra de tierras palestinas para construir asentamientos, lo que extendería aún más la jurisdicción israelí sobre las áreas que los Acuerdos de Oslo asignaron a la ANP. Ocho países de mayoría musulmana, incluidos Arabia Saudí, Qatar, Pakistán y Egipto, han criticado conjuntamente lo que describen como una imposición de “soberanía israelí de manera ilegal”.
Como en esa ocasión, la oficina del presidente de la ANP, Mahmoud Abbas, ha calificado las decisiones israelíes como una “anexión de facto” de Cisjordania, según reporta la agencia de noticias Wafa. Abbas ha instado al Consejo de Seguridad de la ONU a contener la no aplicación por Israel de resoluciones internacionales que prohíben la expansión de asentamientos. Hamás, por su parte, ha emitido un comunicado denunciando un movimiento que pretende “robar y judaizar” tierras bajo el control de “un poder ocupante ilegítimo”.
La plena anexión de Cisjordania es un objetivo expresado por múltiples miembros de la coalición gubernamental que emergió en Israel en 2022. La alianza con partidos de extrema derecha, apoyados por colonos, ha permitido a Netanyahu permanecer en el poder. Aunque la Casa Blanca ha expresado su oposición, Washington ha evitado tomar medidas efectivas contra la expansión de asentamientos.
De acuerdo con el grupo israelí opuesto a la ocupación Peace Now, el actual gobierno ha acelerado la proyección de colonias a un ritmo sin precedentes. La decisión de este domingo, que revoca un fallo de un tribunal militar que detuvo el registro de tierras tras la ocupación de Cisjordania en 1967, sigue la misma línea. “Es una medida histórica”, lamentó Peace Now en un comunicado. “Y equivale efectivamente a tomar el control de aproximadamente el 83% del área C, [que representa] el 50% de Cisjordania”. Cualquier tierra sobre la que los palestinos no puedan demostrar la propiedad “de acuerdo con los rigurosos requisitos exigidos por Israel”, anticipa la organización, “será declarada como ‘estatal’”.
Más de 600 muertos durante el cese
Simultáneamente, uno de los principales bombardeos del domingo en Gaza ocurrió en la zona norteña de Yabalia, donde un misil impactó en un área de tiendas de campaña para personas desplazadas, causando al menos cuatro muertes, según fuentes hospitalarias. La Media Luna Roja Palestina contabiliza seis víctimas en ese incidente. En otro evento, un disparo en Jan Yunis, al sur de la Franja, dejó cinco muertos más.
Testigos en el lugar informan que drones israelíes han impedido la llegada de equipos médicos para socorrer a las víctimas, las cuales las autoridades gazatíes cifran en 601 desde el inicio del supuesto cese de hostilidades en octubre. Israel, por su parte, afirma que cuatro de sus soldados han fallecido en Gaza durante el mismo periodo.
Según un comunicado emitido el sábado por el ejército israelí, un grupo de hombres armados se infiltró más allá de la Línea Amarilla, que delimita la mitad del enclave bajo control israelí, y “se ocultó entre los escombros” en una posición cercana al ejército israelí. Las tropas afirmaron haber abierto fuego, resultando en la muerte de al menos dos de los sospechosos, quienes “probablemente emergieron de una infraestructura subterránea”.
Este domingo, fuentes militares citadas por Reuters y el medio israelí Haaretz justificaron la ofensiva como una “respuesta” a la “agresión flagrante” que atribuyen a Hamás el día anterior, y aseguraron que las hostilidades han sido “precisas” y están en conformidad con el derecho internacional.
La administración de Donald Trump diseñó en octubre un alto el fuego que puso fin a los bombardeos israelíes de gran magnitud y otorgó a las fuerzas israelíes el control de la mitad del enclave, desde donde se espera que se reubiquen a medida que se avance en el desarme de Hamás. Pese a este acuerdo, las autoridades israelíes han continuado ejerciendo presión militar sobre Gaza casi a diario, en medio de argumentaciones cruzadas con las milicias palestinas sobre el cumplimiento del alto el fuego. Según los últimos datos del Ministerio de Sanidad de la Franja, al menos 72,061 gazatíes han perdido la vida en el enclave debido a la ofensiva israelí desde el 7 de octubre de 2023, el día en que Israel sufrió el ataque más devastador en su historia reciente a manos de Hamás.



