Israel reanuda los ataques aéreos en Gaza y detiene la entrada de asistencia tras acusar a Hamás de infringir el acuerdo de cese de hostilidades | Internacional


La situación de la tregua vigente en la franja de Gaza desde la semana pasada se deteriora rápidamente. Este domingo, las Fuerzas Aéreas de Israel han realizado bombardeos en varios puntos del enclave, y posteriormente, el Gobierno israelí ha dispuesto reanudar el bloqueo sobre la Franja, prohibiendo “hasta nuevo aviso” la entrada de alimentos y otros suministros esenciales. Todo esto, según el Gobierno de Benjamín Netanyahu, es una respuesta a lo que las tropas israelíes califican como una violación “flagrante” de la tregua por parte de combatientes palestinos, quienes, según el ejército, habrían disparado “misiles antitanque” contra soldados en la zona sur de Rafah, que el alto el fuego designa bajo control israelí.

A última hora de la tarde, el ejército israelí comunicó que reanudaba la aplicación de los términos del alto el fuego, y medios locales citaban a fuentes diplomáticas israelíes asegurando que la ayuda comenzaría a fluir nuevamente una vez que Israel concluyera los bombardeos. El ataque que desencadenó la ruptura temporal del cese de la violencia ha provocado la muerte de dos soldados israelíes, los primeros en morir desde el inicio del alto el fuego. En una rápida sucesión de ataques, el ejército israelí ha bombardeado esa área meridional, así como otros puntos del enclave, como Yabalia, en el norte, y Deir el Balah, en el centro. La agencia palestina WAFA reporta que los ataques israelíes han causado al menos 36 muertos este domingo.

El primer ministro israelí ha emitido un comunicado en el que afirma haber ordenado una “respuesta contundente” contra “objetivos terroristas”. En un anuncio posterior, en el que no se menciona la tregua, Netanyahu advierte que Hamás continúa siendo “la mayor amenaza” para los israelíes y anticipa que Israel actuará “con fuerza” para “frustrar” su control sobre la Franja.

Ambos comunicados se produjeron tras una reunión entre el jefe del Gobierno israelí, el ministro de Defensa, Israel Katz, y algunos líderes del ejército para evaluar la situación y definir cómo responder, según reportes de la televisión israelí Canal 12.

El acuerdo de alto el fuego, que entró en vigor la semana pasada, obliga a Israel a facilitar el flujo humanitario hacia el enclave. Ahora, la decisión israelí de bloquear el suministro de ayuda pone en riesgo no solo la supervivencia del alto el fuego, sino también la de miles de gazatíes desnutridos, en una región donde la ONU declaró la hambruna en agosto.

El portal Axios informa que la Casa Blanca está intercediendo en un intento por salvar la tregua, considerada a nivel internacional como un proyecto estadounidense. Según el mismo informe, Israel notificó a la Administración de Donald Trump sobre la realización de los bombardeos. “Nadie desea el regreso de la guerra abierta”, expresó un funcionario estadounidense a Axios. “Los israelíes quieren demostrar a Hamás que sus acciones tienen consecuencias, sin perjudicar el acuerdo de paz”.

La televisión catarí Al Jazeera ha informado sobre la explosión en Rafah que resultó en la muerte de dos soldados israelíes, tras lo cual el ejército israelí respondió con al menos tres ataques distintos, según la cadena saudí Al Arabiya. Simultáneamente, el ejército israelí también lanzó un ataque en Yabalia, donde la agencia palestina WAFA reporta dos muertes, sin especificar si se trata de civiles o militantes, y varios heridos. Otro ataque contra un café en Deir el Balah dejó seis muertos, según los equipos de defensa civil. El medio saudí Al Hadath informa que uno de ellos era un comandante del ala armada de Hamás.

Estos acontecimientos marcan una escalada bélica en medio del alto el fuego. Desde el inicio de la tregua el 10 de octubre hasta el sábado pasado, Israel había provocado la muerte de una treintena de gazatíes en incidentes principalmente relacionados con acercamientos a la línea amarilla —por el momento, imaginaria, aunque Israel ha anunciado que se levantarán vallas—, que delimita el territorio de la Franja hacia donde las tropas israelíes se replegaron tras el acuerdo de paz firmado en Egipto.

El ultraderechista ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, ha exigido que el ejército reanude “los combates a gran escala” en Gaza. “La falsa creencia de que Hamás respetará el acuerdo de alto el fuego es peligrosa para nuestra seguridad”, ha afirmado en un comunicado.

Hamás ha respondido asegurando que está comprometido con la tregua. En un comunicado, la milicia indica que “no tiene constancia” de los incidentes en Rafah a los que Israel alude, y argumenta que perdió el contacto con sus unidades en la región desde que Israel asumió el control meses atrás. El sábado, Hamás contabilizó 47 presuntas violaciones israelíes del alto el fuego.

Estancados en la primera fase

Ambas partes se acusan mutuamente de quebrantar la tregua. Las autoridades israelíes propagan que Hamás retiene cuerpos sin vida de rehenes que podrían ser devueltos a Israel de inmediato, algo que el movimiento palestino desmiente, argumentando que la devastación en el enclave complica la búsqueda de los restos.

Este domingo, Hamás ha indicado que ha hallado el cuerpo de otro rehén, pero ha sugerido que reanudar el conflicto podría comprometer su devolución y la búsqueda del resto. Horas antes, Israel confirmó la identidad de dos rehenes más —el israelí, Ronen Engel, y el tailandés Sonthaya Oakkharasri— cuyos cuerpos fueron devueltos por Hamás la noche del sábado. La milicia aún debe entregar 16 de los 28 rehenes que fallecieron desde octubre de 2023.

En un giro notable, la Casa Blanca emitió un comunicado la noche del sábado denunciando la existencia de “informaciones creíbles” que indican “una violación inminente del acuerdo de alto el fuego por parte de Hamás contra el pueblo de Gaza”. El texto hace referencia a la represión que Hamás ha ejercido desde el inicio de la tregua en contra de otros clanes armados en la Franja que acusa de colaborar con Israel, lo que ha incluido la ejecución o asesinato de al menos 30 personas, según el medio israelí The Jerusalem Post.

El comunicado advierte que “si Hamás procede con este ataque”, Estados Unidos tomará medidas “para proteger al pueblo de Gaza y mantener la integridad del alto el fuego”. El martes, en un mensaje opuesto, Trump declaró que “las ejecuciones de algunos miembros” de pandillas no le importaban demasiado.

Hamás rechazó este domingo las acusaciones de Estados Unidos y aseguró que “lo que Washington describe como civiles” son en realidad “milicias financiadas por Israel” con la misión de desatar el caos en el enclave.

Antes de la explosión de este domingo, la Casa Blanca ya había programado enviar a Israel a inicios de la semana próxima una delegación encabezada por el vicepresidente, J. D. Vance, para reforzar la aplicación de la tregua y avanzar hacia su segunda fase. El enviado especial de Washington en la región, Steve Witkoff, y el asesor y yerno de Trump, Jared Kushner, formarán parte de la delegación y podrían llegar a Israel el lunes.

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