Konstantin Grcic, Rossana Orlandi y Juli Capella: los galardonados en los Madrid Design Festival Awards | ICON Design
Inspirado en las lámparas de trabajo utilizadas por los mecánicos de Fórmula 1, el diseñador industrial Konstantin Grcic (Múnich, 60 años) concibió en 1998 la esencia de la iluminación práctica y portátil con la lámpara MayDay. Su diseño, a primera vista sencillo, consiste en un difusor cónico de polipropileno opalino hecho de residuos industriales, un interruptor de botón en el asa que también funciona como gancho y un cable largo que permite colgarla como una linterna sobre un cabecero, una mesita de noche o incluso del techo.
El diseño, creado para la firma Flos, rompió barreras en el uso de la luz tanto en interiores como en exteriores, gracias a un estilo minimalista que prioriza la funcionalidad, logrando numerosos premios, incluido el prestigioso Compasso d’Oro por la Asociación de Diseño Industrial de Italia (ADI), entre otros. Esto refleja el ingenio del diseñador muniqués, quien tiene la habilidad de despojar un objeto hasta llegar a su esencia y convertirlo en una obra maestra. “La lámpara [MayDay] expresa un aspecto fundamental de mi filosofía: está diseñada para ofrecer múltiples posibilidades, no un uso exclusivo predeterminado. Invita a las personas a usarla a su manera, según sus necesidades”, compartió en una reciente conversación con ICON.
El creador de esta luminaria y de otras piezas icónicas del mobiliario del siglo XXI, como la silla Medici (2012) o la Chair–One, de Magis (2024), ha sido uno de los tres galardonados en la última edición de los Madrid Design Festival Awards, que se celebró el jueves en el auditorio de la Institución Libre de Enseñanza (ILE) como parte del certamen que se lleva a cabo estas semanas en la capital española. Desde 2018, estos galardones han reconocido la excelencia creativa de figuras como Sir Paul Smith, André Ricard, Peter Saville y Miguel Milá; este 2026, se valora el impacto decisivo de Grcic en la comprensión del diseño contemporáneo.

Formado inicialmente como ebanista y más tarde como diseñador industrial en la Royal College of Art de Londres, el festival resalta su precisión técnica, pensamiento crítico y una notable sensibilidad en la forma de su obra, que ha capturado la atención de grandes marcas del sector como Artek, Muuto, Laufen, BD Barcelona y Vitra. El museo de esta compañía suiza, cerca de Basilea, dedicado a la investigación sobre diseño y arquitectura, albergó en 2014 una exposición monográfica de Grcic, sumándose a instituciones como el MoMA de Nueva York y el Centre Georges Pompidou de París, que ya incluyen sus diseños en sus colecciones permanentes. Fundador de su estudio homónimo en 1991, los premios destacan “su precisión formal, su agudeza mental y un sutil sentido del humor” sin perder de vista un enfoque innovador en el presente.
El segundo galardón se enfoca en un aspecto fundamental para visualizar el diseño: la galería. Con sede en Milán, Rossana Orlandi (81 años) siempre ha tenido un espíritu estético. Después de dos décadas en la industria de la moda, estableció su propia galería en 2022, convirtiéndose en un punto de referencia en su ciudad natal para conocer las nuevas tendencias en diseño. Esto demuestra la intuición que ha acompañado a esta comisaria y apasionada mecenas para descubrir talento en cualquier formato. “Soy una de las galeristas más eclécticas que existen, disfruto coleccionando todo lo que tiene significado para mí”, comentó a ICON.
En línea con la inauguración de la primera feria dedicada al diseño de colección en Forma Design Fair Madrid (del 5 al 8 de marzo), el reconocimiento otorgado a Orlandi subraya su incansable esfuerzo por dignificar el valor del objeto, a su creador y a esta disciplina como un componente esencial de la cultura. “Lo que distingue a Rossana Orlandi es su visión. Una que es capaz de identificar el potencial antes de que se materialice, de detectar sensibilidad y visión en un objeto, un material o una forma de trabajo”, expresó Jessica Martín, periodista granadina y presentadora del evento, al introducir a Orlandi, quien no pudo aceptar el premio debido a un imprevisto familiar.
Desde el ámbito gráfico hasta el diseño industrial, interiorismo y urbanismo. Sería necesario un festival entero para presentar la labor de Juli Capella (Barcelona, 1960), el tercer galardonado de la noche. Diseñador y arquitecto, además de divulgador y crítico, ha mostrado una insaciable curiosidad en prácticamente todos los campos del diseño. Álvaro Matías, director del certamen, fue quien entregó el premio en reconocimiento a una trayectoria que continúa dejando una huella inusual en la escena nacional. En 2001, junto a Miquel García y Cristina Capella, fundaron un exitoso estudio que ha dado lugar a proyectos como el Hotel Omm y el diseño de las tiendas del Barça en diversas ciudades españolas.

Siempre directo y provocador en sus declaraciones –“el diseño, en general, empeora la vida: es ineficiente, contamina y se rompe… Aunque hay cosas bien hechas que realmente ayudan”, comentó en una reciente entrevista – dirigió las publicaciones De Diseño y Ardi junto a Quim Larrea, también editando libros y escribiendo para periódicos como El País. “Siempre me he considerado un punk educado: alguien formal y responsable, pero al mismo tiempo iconoclasta y travieso”, confiesa en esa misma conversación. Una descripción que definitivamente merece un reconocimiento.



