La alianza PSOE-Vox que se señala en Castilla y León lleva a Guardiola a enfrentarse a elecciones.


Castilla y León ya no será el primer escenario electoral. La decisión de la presidenta de Extremadura de adelantar las elecciones autonómicas al 21 de diciembre, debido a la imposibilidad de aprobar los presupuestos, ha permitido al presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, liberarse de una gran presión, ya que los comicios autonómicos en la Comunidad, que estaban previstos para marzo, ya no serán el primer desafío para el Partido Popular.

Mañueco, por lo tanto, ha evadido una gran responsabilidad ante la convocatoria anticipada de Guardiola, quien atribuyó la impossibilidad de aprobar las cuentas a una supuesta pinza entre PSOE y Vox, una teoría que el presidente de la Junta ha estado promoviendo en Castilla y León durante meses, especialmente desde la aprobación de la Ley de Publicidad Institucional en junio. El adelanto en Extremadura, entonces, refuerza su argumento de que ambos partidos están únicamente dedicados a atacar al PP.

El líder del Ejecutivo autonómico también espera verse impulsado por una gran victoria de Guardiola en Extremadura en diciembre, apenas tres meses antes de las elecciones en Castilla y León. La presidenta extremeña cuenta con el viento a favor en una comunidad históricamente gobernada por el PSOE, que hoy enfrenta un serio desgaste, con un candidato socialista, Miguel Ángel Gallardo, investigado en el caso del hermano de Pedro Sánchez, David Sánchez, y con un Vox que no logra destacar.

Mañueco confía en que un triunfo rotundo de la presidenta extremeña provocará un efecto contagio en la Comunidad que permita al PP acercarse a la mayoría absoluta en marzo, el gran objetivo del presidente de la Junta. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, también ha depositado su confianza en Guardiola como protagonista del primer round del PP, con la intención de que se convierta en el inicio de su camino hacia la Moncloa, en un contexto de máxima debilidad del Gobierno de Pedro Sánchez tras su ruptura con Junts.

Extremadura iniciará el ciclo electoral

Este lunes, Extremadura se dirigía hacia las urnas. La presidenta de la Junta, María Guardiola, convocó elecciones anticipadas para el próximo 21 de diciembre. Ante el «bloqueo» y la «irresponsabilidad» de la oposición para aprobar los presupuestos de 2026, Guardiola se adhirió a su plan y activó el botón electoral, tal como había anunciado que haría si PSOE y Vox obstaculizaban la aprobación de las cuentas autonómicas.

La presidenta extremeña anunció que este lunes firmó el decreto de convocatorias para la Asamblea de Extremadura, donde este martes se debatirían las tres enmiendas a la totalidad de los presupuestos presentadas por PSOE, Vox y Unidas por Extremadura. El decreto, que implica la disolución de la Asamblea, se publicó este martes en el Diario Oficial de Extremadura (DOE) y, por lo tanto, ya está en vigor.

La campaña electoral comenzará el 5 de diciembre, el día del cumpleaños de Guardiola, y concluirá el 19 de diciembre. «No entendemos por qué se obstaculiza la posibilidad de aprobar los mejores presupuestos de la región», afirmó Guardiola, quien enfatizó que «este bloqueo solo beneficia a aquellos que piensan en las encuestas».

«Necesitamos unos presupuestos que acompañen este momento histórico, porque sin un presupuesto no disponemos de herramientas» para implementar políticas, señaló la presidenta extremeña, resaltando que siempre ha tenido «la mano tendida» para negociar la «ley más importante» de la región, que son los presupuestos.

Guardiola gobierna en minoría tras la ruptura de su pacto con Vox en verano de 2024, una situación similar a la de Mañueco en Castilla y León; el Gobierno extremeño opera con unas cuentas prorrogadas de ese mismo año, al igual que en la Comunidad, salvo por el hecho de que las elecciones autonómicas extremeñas estaban programadas para mayo de 2027 y las de Castilla y León para marzo de 2026, una circunstancia que aleja la posibilidad de que el presidente de la Junta active el botón para adelantar elecciones.

Mañueco mantiene marzo como fecha

Mañueco reiteró este lunes, tras la convocatoria anticipada en Extremadura, que Castilla y León realizará sus elecciones autonómicas en marzo «pase lo que pase». La única excepción sería si el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, convocara elecciones generales, ya que en tal caso, el presidente de la Junta adelantaría los comicios autonómicos para que los ciudadanos «no tengan que votar dos veces en poco tiempo».

El líder del Ejecutivo autonómico excluyó la posibilidad de convocar los comicios autonómicos para el 21 de diciembre para hacerlos coincidir con los de Extremadura, aunque apoyó la decisión de Guardiola, a quien describió como «una mujer valiente y de palabra». Este apoyo también fue ofrecido a la presidenta extremeña por el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien afirmó que Guardiola demuestra «responsabilidad y valentía». «Frente al bloqueo, elecciones», indicó Feijóo tras conocer el adelanto electoral.

En todo caso, y dado que en Castilla y León la legislatura finaliza en marzo de 2026, Mañueco consideró «razonable» que, «se aprueben o no» los presupuestos para el próximo año, las elecciones en la Comunidad se realicen en marzo, tal como estaba previsto.

La pinza PSOE-Vox

La decisión de Guardiola, además, ha otorgado argumentos a Mañueco para su precampaña en Castilla y León. La presidenta extremeña justificó su adelanto electoral en la supuesta pinza entre PSOE y Vox que habría bloqueado la aprobación de los presupuestos, una idea que el presidente de la Junta ha deslizado en repetidas ocasiones durante los últimos meses y que se verá reforzada tras la decisión de la presidenta extremeña.

Mañueco podrá establecer paralelismos con la situación en Extremadura una región en la que el PP también gobernó con Vox, que finalmente le abandonó tras la abrupta ruptura de todos los gobiernos en julio de 2024 y recordar esa situación si PSOE o Vox obstaculizan la negociación de las cuentas autonómicas para 2026, que comenzará de inmediato después del registro de los presupuestos este martes en el Parlamento autonómico.

Antes de conocer la decisión de Guardiola, el presidente de la Junta insistía en la idea de la pinza. «PSOE y Vox, al alimón y juntos de la mano, ponen zancadillas y obstáculos al futuro de Castilla y León», aseguró, después de dar inicio a la precampaña del PP en la clausura de la Junta Directiva Autonómica de los populares.

Asimismo, Mañueco subrayó que los populares no iban a «consentir» que los socialistas y los de Santiago Abascal «torpedeasen los mejores presupuestos de la historia de la Comunidad», un claro paralelismo con la situación de Extremadura. Más tarde, tras conocer el adelanto electoral en Extremadura, el jefe del Ejecutivo autonómico desvinculaba el ascenso nacional de Vox de un supuesto crecimiento del partido en Castilla y León e insistía en la pinza.

«Vox enfrenta problemas serios en algunas provincias de Castilla y León, donde han perdido alcaldes, concejales, diputados provinciales y dos procuradores autonómicos», afirmaba, recordando además que «el líder de la formación autonómica se fue y no tienen candidato». Además, lamentaba que la formación de Abascal esté más preocupada en Castilla y León «por atacar al PP y hacer la pinza con el PSOE, aprobando leyes chapuceras y facilitando la aprobación del modelo educativo» de los socialistas.

La incógnita del ‘superdomingo’

Tras el anuncio de Guardiola, Extremadura se ha bajado del tren de un supuesto ‘superdomingo electoral’ que el PP podría activar en marzo al hacer coincidir las elecciones de Castilla y León con las de otras comunidades. A pesar del adelanto en Extremadura, las elecciones en la Comunidad todavía podrían celebrarse simultáneamente con las de Aragón, donde el Gobierno del PP experimenta una situación similar a la extremeña, y con las de Andalucía, donde Juan Manuel Moreno podría buscar evitar un mayor desgaste tras la crisis de los cribados de cáncer de mama.

Un ‘superdomingo’ que, sin embargo, ya no incluiría a Extremadura, que ha decidido ir a las urnas e inaugurará el ciclo electoral con el objetivo de impulsar a Feijóo hacia la Moncloa. Mañueco respira más tranquilo, consciente de que ya no tendrá que enfrentar el primer examen electoral de los populares, y de que podría beneficiarse del efecto contagio de una gran victoria de Guardiola y de que el argumento de la pinza PSOE-Vox contra los populares se extienda a otros territorios.

Pero Mañueco no es el único que se siente tranquilo. Feijóo tiene plena confianza en un resultado favorable para Guardiola, quien se enfrenta a un candidato socialista investigado y a un Vox desdibujado, al que el PP acusará de bloquear las cuentas, y espera que una victoria de los populares allí genere un efecto contagio que eleve a Mañueco y a Moreno, dos líderes que han tenido que sortear crisis en los últimos meses, por los devastadores incendios de este verano y por la crisis de los cribados, respectivamente.

Una victoria que espera que, finalmente, lo lleve a la Moncloa en un contexto de máxima debilidad de Sánchez tras su ruptura con Junts y los escándalos que acosan al PSOE y al Ejecutivo. La contienda está planteada y el inicio del ciclo electoral no se llevará a cabo en Castilla y León, aliviando así a Mañueco y al Partido Popular.

Start typing and press Enter to search