La artista cubana Lucrecia cierra la 41ª edición de Veranos de la Villa con un tributo a Celia Cruz.


Más de 1.800 personas se reunieron en el Auditorio al aire libre Pilar García Peña, ubicado en el parque del Pinar del Rey, para disfrutar de una noche llena de música, emoción y el auténtico sabor caribeño.

Celia Vive: un tributo excepcional en España

El espectáculo, titulado Celia Vive, hacía su debut en España y recorrió los grandes éxitos de la reina de la salsa, tales como Quimbara, El Yerberito Moderno, Bemba Colorá y La negra tiene tumbao. Lucrecia estuvo acompañada por una orquesta de talentosos músicos que interpretaron los arreglos originales de Celia Cruz, brindando al público una experiencia auténtica, llena de nostalgia y alegría.

El concierto, único en el mundo y respaldado por el Patrimonio de Celia Cruz, celebró el centenario del nacimiento de la icónica cantante cubana. La velada combinó música, emoción y diversión, transmitiendo el inconfundible espíritu de la artista y su característico “azúcar” que definió su carrera.

Cierre de una edición rica en cultura

Con este homenaje, el festival culminó su 41ª edición, que se llevó a cabo del 7 de julio al 24 de agosto, con una programación variada que incluyó música, cine, danza, circo y teatro en diferentes espacios de Madrid. La clausura contó con la presencia de José Fernández, delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, quien resaltó la importancia de Veranos de la Villa como un evento cultural destacado en la capital.

La masiva participación del público refleja la consolidación del festival como un lugar de encuentro y celebración cultural, capaz de atraer tanto a madrileños como a visitantes con propuestas innovadoras y de gran calidad.

Start typing and press Enter to search