La aventura de un grupo de estudiantes Erasmus gallegos que busca abandonar Oriente Medio.
Lo que comenzó como un viaje a Jordania para disfrutar con amigos del Erasmus se transformó en toda una aventura para un grupo de 13 estudiantes españoles, tres de ellos gallegos, tras el estallido del conflicto bélico en Oriente Medio.
Todo comenzó el 26 de febrero, cuando llegaron al país desde Polonia, donde están realizando sus estudios este año. Como relata Sofía García, ella y sus amigos estaban «tranquilos» disfrutando de un baño en el Mar Muerto cuando comenzaron a escuchar bombardeos y a ver ciudades lejanas llenas de humo.
«Algunos de los españoles que estaban con nosotros en ese momento se asustaron y se dirigieron a Ammán para tratar de salir del país lo antes posible. Sin embargo, se quedaron atrapados en el aeropuerto durante muchas horas porque no les permitieron salir,» explica en declaraciones a Europa Press, agregando que desde ese día han estado escuchando alarmas y viendo misiles en el cielo.
A pesar de esto, su grupo decidió «mantener la calma» y buscar alternativas para salir del país en caso de que les cancelaran su vuelo, aunque continuaron disfrutando del viaje, ya que la mayoría de la población estaba «tranquila» y «llevando una vida normal,» enfatiza.
La situación se complicó para ellos cuando este lunes se canceló su vuelo de regreso a Polonia, originalmente programado para el jueves, obligándolos a buscar nuevas opciones para regresar. Como señala la propia García, ya llevaban días en contacto con la Embajada española en el país, considerando otras alternativas, porque tras lo que sucedió a otros viajeros desde el fin de semana, presagiaban que su vuelo tampoco saldría.
La opción más viable para salir del país y llegar a Europa se convirtió en una verdadera odisea de dos días: una travesía en ferry, tres vuelos, múltiples taxis y un tren. «No había ninguna alternativa buena. La verdad es que todo estaba muy complicado,» explica, haciendo referencia al coste adicional que este viaje ha representado para ellos: «una ruina.»
Así, su salida del país comenzará este martes con un ferry custodiado por militares hacia Egipto. Una vez en el país africano, se desplazarán por tierra al aeropuerto más cercano, donde esperarán 12 horas hasta que salga su vuelo a El Cairo. Desde allí, tras una escala de 15 horas, volarán a Atenas y luego a Varsovia. Una vez en Polonia, deberán tomar un tren hasta la ciudad donde estudian, ubicada al oeste del país. Si todo sale como está planeado, llegarán a sus hogares el jueves por la noche.
A pesar de todo, Sofía García ha querido enviar un mensaje de tranquilidad, ya que sus familias “están más preocupadas por lo que ven en las noticias” que por lo que les cuentan ellos. «Hay muchas personas intentando salir en este momento, pero también hay muchos turistas que siguen disfrutando de sus vacaciones con tranquilidad,» ha añadido, mostrando optimismo en que esta odisea tenga un buen final y espera llegar a Polonia el jueves por la noche.



