La barbería más antigua de Madrid cierra sus puertas, poniendo fin a 126 años de historia junto a la Plaza Mayor.
Nos despedimos del icónico local que durante más de un siglo ha ofrecido cortes de cabello y barba en Madrid. El Kinze de Cuchilleros ha anunciado que cerrará sus puertas el próximo 31 de diciembre, marcando el fin de 126 años de historia.
La emblemática barbería ha anunciado su cierre a través de una carta publicada en su sitio web y en redes sociales, firmada por uno de los socios, Alfonso Sanchidrián. «Nos despedimos y nos duele… porque os queremos», comienza el mensaje, en el que expresa su gratitud a los clientes que hicieron de este lugar “un punto de encuentro y parte de la vida de muchas personas”.
“Escribimos estas palabras con un nudo en la garganta, descolocados (…) esta barbería no ha sido obra de una sola persona, sino de un gran equipo, día tras día, con profesionalidad, cariño y entrega. Para todos nosotros, esta despedida es personal. No es solo el final de un trabajo; es la despedida de una parte muy significativa de nuestras vidas”.
Sanchidrián reflexiona sobre la «larga historia» de la barbería, que ha sido construida a lo largo del tiempo por muchas manos. «Entre esas manos estuvieron las de mi padre, que me trajo aquí, y las de mi hijo, en quien soñé que podría continuar con lo que tanto valoramos. Que hoy esa continuidad se detenga, duele».
Esta semana, los responsables de la barbería comentaron a Telemadrid que están considerando la posibilidad de reabrir en una nueva ubicación, aunque eso aún no está definido. La clausura actual se debe a desacuerdos entre Sanchidrián y su socio, Rafael López, que han llevado a la decisión de poner el local a la venta, según informa El Debate.
El origen de este negocio se remonta al siglo XIX, aunque la fecha exacta es incierta, ya que desde 1848 se documentan barberías en la calle Cuchilleros. Sin embargo, se tiene constancia de que El Kinze de Cuchilleros abrió sus puertas el 2 de enero de 1900 en el número 15 de dicha calle, bajo la dirección de Eladio Gurumeta, originario de Burgos y que había trabajado previamente en otros locales del centro de Madrid.
“Superó guerras, crisis y hasta la pandemia de 2020, cuando, luego de 50 días de cierre forzado por el Gobierno, se convirtió en el primer establecimiento en reabrir en Madrid”, resaltan orgullosamente los dueños en su sitio web. La tradición de barberos pasó en 1958 a la familia Coello, que dotó al lugar de su actual estética con franjas de colores inspiradas en el clásico poste de barbero: el blanco representa la espuma, el azul el agua y el rojo la sangre de los cortes.
En 1963, la familia Sanchidrián se unió a la propiedad, primero con Alfonso padre, luego Alfonso hijo y hoy Guillermo Sanchidrián, nieto del primero. Durante la década de los 90, se adoptó el actual nombre, con un toque castizo, manteniendo el apodo de El Kinze para resaltar su localización. Los icónicos sillones Acha se conservaron, originarios de Eibar.
Carlos Osorio, uno de los grandes conocedores de la historia de los locales centenarios en Madrid, menciona que en la barbería se conservaban diversos utensilios del oficio, como el esterilizador, la caja de caudales de madera -precursora de las registradoras metálicas- y las bacías de barbear.
Entre los notables clientes que frecuentaban la barbería se encuentran escritores como Pío Baroja, Valle-Inclán, Pérez-Reverte y Camilo José Cela; actores como Pepón Nieto y Fernando Tejero; deportistas como Rubén Baraja, Ruud van Nistelrooy y Sergio Llull; y toreros como Juan Belmonte y Joselito.



