La CAM denuncia a Moncloa de «falta de transparencia» por ceder a Cataluña la dirección científica del ‘Certera’.
La Comunidad de Madrid ha denunciado que el Gobierno central ha asignado de forma irregular la dirección científica del Consorcio Estatal en Red para el Desarrollo de Medicamentos de Terapias Avanzadas (CERTERA) a Cataluña, a pesar de que la sede administrativa estará en Majadahonda. Según el Ejecutivo autonómico, esta situación no estaba contemplada ni en la convocatoria ni en la normativa que rige el procedimiento.
El acuerdo se tomó el pasado 27 de enero en el Consejo de Ministros, que designó a Majadahonda como sede administrativa del consorcio. Sin embargo, la Comunidad de Madrid asegura que no tenía conocimiento de que existiera una dirección científica en Barcelona hasta que se publicó la resolución en el Boletín Oficial del Estado.
Desde la Consejería de Sanidad destacan que tanto la convocatoria como el Real Decreto 209/2022, que regula el procedimiento administrativo, hacen referencia únicamente a la selección de una sede administrativa, sin prever la existencia o adjudicación de una dirección científica diferenciada.
Las críticas al procedimiento
La consejera de Sanidad, Fátima Matute, ha expresado su desaprobación a la decisión, señalando que se trata de un nuevo ejemplo de falta de transparencia. En sus declaraciones, ha afirmado que el Ejecutivo regional enfrenta «un ejercicio de oscurantismo» al no informar a las comunidades autónomas sobre esta posibilidad durante el proceso.
Matute ha indicado que la asignación de la dirección científica a Cataluña no estaba contemplada en la normativa ni fue discutida previamente. Según la consejera, la decisión se materializó a través de un Acuerdo del Consejo de Ministros, publicado mediante una orden del Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, sin un procedimiento específico que habilitara esta designación.
Desde la CAM insisten en que el Real Decreto 209/2022 estableció claramente el marco para la selección de sedes físicas del consorcio, pero no incluyó la creación ni adjudicación de una dirección científica. A juicio del Ejecutivo regional, incorporar este elemento altera las condiciones del procedimiento una vez culminado.
La Consejería considera que, si se hubiera previsto la posibilidad de optar a una dirección científica, las comunidades autónomas habrían tenido la oportunidad de presentar candidaturas específicas, acompañadas de la documentación y proyectos correspondientes.
El papel del ecosistema biomédico madrileño
En este contexto, Sanidad recuerda que la Comunidad de Madrid cuenta con un extenso ecosistema biomédico y sanitario, que incluye hospitales públicos, institutos de investigación, universidades y redes científicas con experiencia en terapias avanzadas. Según el departamento autonómico, este potencial no ha podido ser valorado debido a la falta de una convocatoria para la dirección científica.
La Consejería señala que, de haberse abierto un procedimiento separado, Madrid habría concurrido «con toda la capacidad de grupos, redes e infraestructuras» disponibles en la región.
El Ejecutivo madrileño también advierte sobre las repercusiones para los profesionales del sector. A su juicio, los principales afectados por esta decisión son los investigadores en terapias avanzadas, quienes desconocían que el consorcio contaría con una dirección científica asignada sin un proceso específico.
Entre las cuestiones que, según la Comunidad, quedaron sin responder, se encuentra si esta dirección tendrá un carácter permanente o rotatorio, así como el motivo por el que no se eligió dentro de un órgano de gobierno científico, lo cual sería lo habitual en este tipo de estructuras estatales.



