La Diputación de Salamanca enfrenta acusaciones de acoso sexual y bullying en la Escuela de Tauromaquia.
La controversia ha impactado a la Escuela de Tauromaquia de la Diputación de Salamanca tras la publicación de un artículo por el diario local Salamanca24horas.com, donde se denunciaban supuestos casos de acoso sexual y bullying dentro del centro, en medio del “silencio institucional” de la Diputación ante estos acontecimientos.
Poco después, la entidad provincial emitió un comunicado en el que “rechaza de manera categórica cualquier acusación de inacción o encubrimiento” y afirma que la gestión de los acontecimientos “se ha llevado a cabo con la máxima diligencia, responsabilidad y dentro del marco legal que protege a las partes involucradas”.
Según la versión oficial, el primer incidente mencionado —acerca de un presunto caso de acoso sexual entre estudiantes— ocurrió “fuera del horario y de las instalaciones de la Escuela”. El comunicado subraya que, en cuanto la dirección fue informada del asunto, “se tomaron de manera inmediata las medidas adecuadas”, incluyendo la separación preventiva de los estudiantes implicados para evitar que coincidieran en clase. Además, la Diputación inició un expediente administrativo “para obtener toda la información de ambas partes”.
La institución reafirma que no puede “vulnerar los derechos de ninguno de los implicados” y que “no existe medida judicial o administrativa que justifique la expulsión de los estudiantes”. Llevar a cabo tal acción —añade— “representaría un grave menoscabo de los derechos fundamentales de alguna de las partes”.
Respecto al segundo tema, relacionado con un presunto caso de “bullying docente”, la Escuela de Tauromaquia niega “enérgicamente cualquier comportamiento inapropiado o degradante por parte del profesorado”.
A su juicio, las acusaciones se deben “al descontento de un estudiante y su padre” frente a las decisiones técnicas del profesorado sobre la preparación y nivel de los alumnos que pueden participar en las clases prácticas, actividades que “por su naturaleza conllevan riesgo físico y demandan criterios estrictos de seguridad y capacitación”.
El comunicado finaliza afirmando que la Escuela “mantiene su compromiso inquebrantable con la formación, la seguridad y el bienestar de todos sus alumnos, actuando siempre bajo los principios de respeto, legalidad y transparencia”.
El escándalo ha reavivado el debate sobre la gestión interna del centro y la respuesta institucional ante las denuncias. Según el diario salmantino, familiares y alumnos han expresado su insatisfacción por el trato recibido y la falta de información sobre las acciones emprendidas.
La Diputación, por su parte, se remite a los procedimientos abiertos y reitera que actuará “de acuerdo a la ley y a las resoluciones judiciales que puedan ser dictadas”.



