La Generalitat corrige su enfoque y responde rápidamente ante el nuevo temporal, aunque Mazón sigue envuelto en la controversia | Noticias de la Comunidad Valenciana.
El 29 de octubre, la Generalitat Valenciana emitió un mensaje masivo a móviles ES-Alert para alertar a la población sobre la magnitud de la dana. Para entonces, la mayoría de los 229 fallecidos a causa de la riada de 2024 ya había perdido la vida, estaba desaparecida o atrapada en las trampas mortales que se convirtieron muchas plantas bajas y garajes. Once meses después, el Consell de Carlos Mazón, del PP, ha tomado medidas diferentes, con más rapidez y previsión, como lo hizo en la alerta roja que afectó a Castellón debido a las lluvias de marzo. Sin embargo, esto no ha evitado la controversia por su ausencia en las reuniones sobre la borrasca el pasado domingo, cuando se inició el temporal.
El año pasado, las autoridades se mostraron indecisas sobre cómo y cuándo activar la alerta. La confusión del Cecopi, el comité de la Generalitat encargado de coordinar la crisis y que incluía a representantes de 29 instituciones (municipales, autonómicas y estatales), llevó a que la notificación llegara tardíamente a los teléfonos de los ciudadanos. Esto ocurrió justo en el momento más crítico de la tragedia, cuando el barranco del Poyo, causante de una ola devastadora, había estado desbordado en Chiva durante tres horas, según ha revelado la investigación judicial de la magistrada Nuria Ruiz Tobarra.
La previsión del temporal que la Agencia Española de Meteorología (Aemet) declaró como alerta roja el domingo fue notablemente diferente. Las autoridades informaron con anticipación sobre el peligro, y decenas de municipios en la zona cero, aún conmocionados por la catástrofe del año anterior, emitieron avisos por megafonía e implementaron sistemas como barreras metálicas o protecciones en casas para mitigar el impacto de las inundaciones.
Más de 12 horas antes de que comenzara el riesgo, el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat envió un mensaje masivo a móviles ES-Alert en Valencia, pidiendo a la población evitar desplazamientos, no cruzar áreas inundables y alejarse de cauces. A diferencia de la alerta del año anterior, la de este domingo advertía a los vecinos sobre la necesidad de abandonar plantas bajas y garajes, donde se registró el 70% de las muertes durante la dana de 2024.
A pesar de que organismos como la Aemet habían pronosticado el peligro de la dana del año pasado con hasta ocho días de antelación, las autoridades no tomaron en serio la magnitud del riesgo. En esta ocasión, las advertencias fueron tomadas en cuenta y mejoró la coordinación entre las diversas administraciones.
El factor Mazón
Al igual que en la dana de 2024, el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, no estuvo presente en los momentos clave de las reuniones de coordinación sobre la borrasca Gabrielle. El año pasado, Mazón llegó al Cecopi a las 20:28, 17 minutos después de que se enviara el mensaje ES-Alert, tras asistir a un almuerzo que duró más de tres horas en el restaurante El Ventorro, en Valencia. En esta ocasión, tampoco estuvo presente en las reuniones de la Generalitat.
Esa mañana, participó en un acto del PP de Murcia sobre inmigración junto al presidente nacional de su partido, Alberto Núñez Feijóo. En la tarde, aunque la vicepresidenta primera, Susana Camarero, aseguró que estuvo continuamente informado, Mazón no asistió a las reuniones del centro de emergencias.
Camarero justificó su ausencia afirmando que estas reuniones son técnicas y que Mazón podía seguir de cerca la evolución del temporal a través de sus colaboradores. Además, señaló que el aviso rojo de Aemet comenzaba a las ocho de la noche del domingo en Castellón y a las cuatro de la madrugada del lunes en Valencia, y que el president ya estaba en la Comunidad Valenciana antes de que se emitiera la primera alerta.
La falta de presencia de Mazón, que sí incrementó su agenda cuando se emitió el aviso rojo en marzo, no pasó desapercibida y fue objeto de críticas duras tanto en la oposición como en las redes sociales. La razón que se dio hace 11 meses, al igual que ahora, de que no forma parte del Cecopi ni asiste a las reuniones de emergencia, suena a excusa o abandono, especialmente considerando su prolongada sobremesa en El Ventorro y el tiempo que tardó en llegar al Cecopi, lo que lo coloca en el centro de la controversia.
A pesar de que la respuesta de la institución ha sido significativamente diferente en este temporal en comparación con la dana de 2024, la Generalitat se aferra a su narrativa. Camarero evitó cualquier tipo de rectificación y sostiene que la diferencia se debe únicamente a que “Aemet, en esta ocasión, ha avisado con antelación”. El 29 de octubre del año pasado, la agencia estatal lanzó su primer aviso rojo en Valencia a las 7:35 de la mañana, mientras que la Generalitat convocó al Cecopi más de nueve horas después. Basándose en las previsiones de días anteriores de Aemet, instituciones como la Universidad de Valencia y el ayuntamiento de Carlet, entre otras, implementaron medidas preventivas antes de que empezara la trágica dana.



