La Guardia Civil exige la retirada de armas de un museo comunitario en Madrid: «¿Dónde guardo el cañón?»
Valentín Álvarez sigue reflexionando sobre lo sucedido el 10 de diciembre, cuando el proyecto al que ha dedicado los últimos 40 años sufrió un duro golpe. Cuatro agentes de la Guardia Civil llegaron al museo popular y autogestionado donde la asociación vecinal Vicus Albus conserva la historia de Vicálvaro. Los propios vecinos han creado y mantenido, sin respaldo público ni privado, esta recopilación de documentos y objetos. Registros que parecían destinados al olvido, especialmente desde que en 1951 el entonces municipio independiente se convirtiera en un distrito más de Madrid.
Ahora las autoridades les exigen retirar unas armas que han estado exhibiendo durante décadas o, en su defecto, formalizar la condición de museo del lugar, un trámite para el que no disponen de los recursos económicos, técnicos ni humanos necesarios. Si no llevan a cabo una de estas dos alternativas, confiscarán estos elementos, que por el momento aún se encuentran exhibidos en la sede de Vicus Albus, en el número 9 de la calle de Villajimena.



