La importancia radica en el registro de residentes.
Los habitantes de Madrid que han comenzado a pagar la nueva tasa de basuras no tendrán que esperar mucho para experimentar un cambio significativo en la ciudad. Desde 2026, el cálculo de este recibo cambiará, impactando directamente a miles de hogares: el monto final se basará en el número de personas empadronadas en cada vivienda. Este profundo cambio ya ha sido integrado en la ordenanza fiscal por el Ayuntamiento, aunque aún debe ser aprobado en el pleno, e introduce un criterio que anteriormente no se consideraba de manera tan directa.
Este nuevo ajuste que se implementará en Madrid, se suma a las inquietudes expresadas por muchos vecinos en las últimas semanas, tras recibir por primera vez el recibo con la fórmula vigente en 2025. La estructura se mantiene, la conocida TB + (TG x CCS), pero en 2026 se transformará el elemento que puede aumentar o disminuir la cuota: la Tarifa por Generación de residuos (TG). Este componente, relacionado con la basura generada en cada barrio, pasará de ser un monto fijo a una escala ajustable según el número de residentes empadronados en una vivienda.
El Ayuntamiento sostiene que este modelo permite reflejar de mejor manera la realidad de cada vivienda y avanzar hacia el principio de “quien contamina paga”. Sin embargo, en la práctica, introduce efectos muy diversos dependiendo del barrio, la cantidad de empadronados y el volumen de residuos generados en la zona.
El cambio que llega a Madrid en su tasa de basuras
Hasta ahora, el tramo correspondiente a la TG variaba entre 6 y 41,52 euros según la basura generada por persona y año. Pero a partir de este mismo año, la horquilla será mucho más amplia: desde 0 euros hasta 95,03. La razón es la nueva variable que se incorpora: el número de personas registradas en el padrón de cada vivienda.
Si en un domicilio no hay nadie empadronado, se considerará vacío y solo pagará la Tarifa Básica (TB). Sin embargo, con la inclusión de una sola persona en el padrón, la TG empezará a aplicarse, aumentando gradualmente hasta llegar a viviendas con diez o más personas.
Esto genera situaciones muy diferentes. Una vivienda con un solo habitante en un barrio de baja generación de residuos puede pagar menos que actualmente; en contraste, otra residencia con dos o tres empadronados en una zona con una mayor cantidad de basura per cápita puede ver incrementado su recibo.
Ejemplos de cuánto pagarían los vecinos según su barrio y número de residentes
Los cambios son especialmente notables al comparar los tramos actuales con los nuevos.
Por ejemplo, en viviendas con una sola persona empadronada:
- En barrios donde se generan menos de 130 kilos anuales por habitante, el pago baja de 6 euros a 3,80.
- En zonas del segundo tramo, la cifra se mantiene casi igual: pasa de 7,72 a 8,10 euros.
- En el tercer tramo sí hay un aumento: de 9,48 euros a 18,07.
- En el cuarto, disminuye: de 23,99 a 19,55 euros.
- En el quinto tramo (más de 500 kilos por habitante y año), el ahorro es notable: de 41,52 a 31,24 euros.
El efecto varía en hogares con varias personas. En viviendas con cuatro empadronados, la tasa aumenta en casi todos los escenarios. Por ejemplo, en un barrio de tramo 2, pasarán de 7,72 euros a 14,27. En los tramos más altos, el incremento puede alcanzarse hasta los 55,07 euros, como ocurre en Sol o El Plantío, los dos barrios con mayor generación de residuos por persona.
Un caso concreto: así quedará la tasa en San Isidro (Carabanchel)
En San Isidro, donde se generan alrededor de 208 kilos de residuos por habitante y año, la TG era de 23,99 euros para cualquier vivienda, independientemente del número de residentes. Con el nuevo sistema, los importes se distribuyen de la siguiente manera:
- Una persona empadronada: 19,55 euros.
- Dos personas: 28,20 euros.
- Tres: 30,65 euros.
- Cuatro: 34,47 euros.
- Más de diez: 59,47 euros.
Este es solo un ejemplo, pero ilustra claramente el impacto que tendrá el empadronamiento en la factura.
El segundo factor que influye: la calidad del reciclaje de cada barrio
La TG no es el único elemento que se ajusta. El coeficiente de calidad en la separación de residuos (CCS) también se aplicará y seguirá cambiando cada año según el porcentaje de reciclaje del barrio. En 2025, este coeficiente se estableció en 1,70 para todos los distritos, excepto Moratalaz, que obtuvo un 1,50 por su mejor desempeño en la separación de residuos.
Este coeficiente continuará actualizándose con el objetivo de fomentar el reciclaje: los barrios que reciclaje eficientemente pagarán menos y aquellos que lo hagan de manera deficiente verán aumentar la parte variable del recibo.
Actualmente, esta parte variable (TG x CCS) representa aproximadamente el 19% del total. El 81% restante corresponde a la Tarifa Básica, que se determina según el valor catastral del inmueble.
Bonificaciones: quién puede pagar menos
Las familias numerosas tendrán la opción de solicitar una bonificación que dependerá tanto del valor catastral como de la categoría que tengan reconocida:
- Viviendas de hasta 204.000 euros: bonificación del 90%.
- Entre 204.000 y 408.000 euros: reducción del 50% (general) o del 80% (especial).
- Más de 408.000 euros: descuento del 10% (general) o del 30% (especial).
Además, quedan exentos de pagar la tasa quienes reciban el Ingreso Mínimo Vital o la Renta Mínima de Inserción.
Pago a la Carta: así se podrá fraccionar el recibo desde 2026
Por último, al ser el segundo año de aplicación de la tasa , los madrileños podrán optar por el Pago a la Carta (PAC), que permite dividir el importe en 9, 5, 3 o 2 plazos, con periodicidad mensual, bimestral, trimestral o semestral. Quienes elijan esta modalidad podrán acceder a un 5% de descuento, con un límite de 15 euros.


