La insolvencia de Educo agita el panorama de los centros culturales en Madrid | Actualidad en Madrid
La insolvencia de la empresa Actividades de Educación, Cultura y Ocio S.L., conocida como Educo, sigue generando incertidumbre entre los 400 empleados que formaban parte de su equipo en Madrid hasta hace un par de meses. La mayoría de los trabajadores de la adjudicataria, contratados como fijos discontinuos, denuncian el retraso en el pago de la nómina de junio y expresan su preocupación por la seguridad de sus puestos laborales. En este momento, solo están garantizados los empleos de los 120 profesionales que operan en los centros culturales de los distritos madrileños de Moncloa-Aravaca, Hortaleza y Retiro, donde la gestión ha sido asumida por la empresa Grupo Educativo. Además, miles de usuarios de estos espacios temen perderse las actividades recreativas de este año escolar.
La tensión aumentó entre los docentes de los talleres gestionados por Educo el 14 de julio, cuando la empresa se declaró en concurso de acreedores sin activos. La situación de quiebra afectó en especial a los centros culturales de Barajas y Arganzuela, donde el contrato con Educo ya había sido rescindido. Tras dos meses de falta de soluciones y comunicación por parte de la empresa, el martes, la Junta del distrito de Arganzuela se reunió con los trabajadores afectados de la zona para buscar alternativas. “Después de la reunión hemos comprobado que, en este momento, hay voluntad de cooperación por parte de la Junta”, comenta Juana Guillén, profesora en el Centro Cultural Casa del Reloj y representante de la Unión Sindical Obrera (USO).
Guillén tiene un conocimiento profundo del funcionamiento de los centros culturales en toda la ciudad. Lleva 18 años impartiendo talleres de nuevas tecnologías en el Centro Cultural Casa del Reloj, viendo casi a diario a los mismos vecinos y amigos que acuden a participar en alguna de las múltiples actividades que se ofrecen en la red de centros culturales del Ayuntamiento. “No solo se trata de acercar la cultura a la población, sino que también son iniciativas que impactan la socialización, la cohesión social del barrio y la salud mental”, defiende. A la monitora no solo le preocupa su empleo, sino también el efecto negativo que esto tendrá sobre los usuarios.
María del Carmen Barrena es una de las vecinas de Arganzuela que asistían con regularidad al Centro Cultural Casa del Reloj. Ella, al igual que otros de los cerca de 5.000 afectados en los dos locales del distrito, se siente “decepcionada” porque no recibió ningún aviso de la empresa, a pesar de que en junio su solicitud para la adjudicación de plazas había sido admitida, y ahora que comienza el curso no tiene tiempo para buscar espacio en otras entidades. “Nos han dejado en la estacada a miles de personas”, critica.
Las bibliotecas
Además de los centros culturales, Educo también gestionaba algunas de las actividades en las bibliotecas municipales de Madrid. Fuentes del Área de Educación, Cultura y Deporte del Ayuntamiento indican que la dirección de Bibliotecas “lanzará un concurso de urgencia” para seleccionar una nueva empresa que podría ser designada “el próximo mes de marzo”. Mientras tanto, “todas las actividades de diversas tipologías y temáticas que se han venido realizando continuarán sin cambios”, asegura el Área de Cultura. Las actividades gestionadas por Educo representan únicamente el 15% del total, según el Ayuntamiento, por lo que la programación de las bibliotecas no se verá afectada.



