La Lotería de Navidad activa a 27 millones de participantes y distribuirá 2.772 millones en premios.
La Lotería de Navidad se considera el juego más importante en España, con veintisiete millones de personas intentando hacerse con el Gordo. Este año, el premio principal está dotado con cuatro millones por serie, equivalente a 400.000 euros por décimo.
Estos datos provienen del estudio anual del Consejo Empresarial del Juego (CeJuego), que destaca los hábitos de la población española en relación al juego presencial, incluyendo loterías, rascas, casinos, bingos y apuestas deportivas, entre otros, durante 2024.
Este año, el Sorteo Extraordinario de Navidad tiene una emisión total de 3.960 millones de euros, de los cuales se destina un 70% en premios, lo que equivale a 2.772 millones de euros.
Entre los premios de la Lotería de Navidad, que marca el comienzo de las fiestas navideñas, se encuentran el primer premio, el Gordo, con 4.000.000 de euros por serie; el segundo premio, que asciende a 1.250.000 euros por serie; y el tercero, que se lleva 500.000 euros por serie.
Desde la administración 57 de Ópera, en Madrid, Rodrigo Sánchez comparte con EFE que «las ventas han ido bastante bien», ya que, como en otros años, se intensifican en las dos últimas semanas «cuando la gente de fuera busca números específicos».
«No tengo vocación, pero intento ilusionar y ayudar a la gente lo máximo que puedo», menciona Sánchez, quien ha vendido lotería durante dos años en la Plaza de Isabel II y espera que esta vez logre vender alguno de los grandes premios.
Los bombos
Los bombos y los elementos necesarios para el Sorteo Extraordinario de Navidad se encuentran en el Teatro Real desde el viernes pasado, cuando arribaron a primera hora de la mañana.
Como en años anteriores, el bombo grande (con un diámetro de 1,58 metros) se ha colocado en el escenario para contener las 100.000 bolas de los números participantes. Este bombo, fabricado hace 19 años en una aleación de latón y bronce, mide 2,64 metros de altura, 2,11 metros de ancho y pesa aproximadamente 850 kilos.
Junto a este, se encuentra el bombo pequeño, responsable de repartir los premios entre 1.807 bolas, fabricado con los mismos materiales, pero en dimensiones menores: tiene 1,6 metros de alto, 1,28 metros de ancho, un diámetro de esfera de 0,74 metros y un peso aproximado de 450 kilos.
Cada una de las bolas está elaborada en madera de boj, con los números grabados a láser y con el mismo peso (tres gramos) y tamaño (18 milímetros).
Algunos datos
El informe del Consejo Empresarial del Juego realizado por el doctor en Sociología José Antonio Gómez Yáñez señala que el 85% de la población española entre 18 y 75 años participa en juegos, y que de esos 31 millones de personas, casi todos han estado involucrados en juegos de Loterías y Apuestas del Estado el año pasado.
Casi 12 millones (11,9) han utilizado los productos de la ONCE, siendo los cupones los más populares, aunque las loterías instantáneas, como los rascas, han aumentado su cuota de mercado en un 83% en los últimos cinco años. Esta modalidad de juego es particularmente común entre los jóvenes de 18 a 25 años, según el estudio.
En los juegos de operadores privados (casinos, bingos, apuestas deportivas o máquinas tipo B…) han participado 6,6 millones de personas de manera presencial y dos millones online.
Colas en el Teatro Real y en Doña Manolita
La emoción también se vive en quienes realicen su recorrido anual al Teatro Real para sentir, en primera persona, la magia del sorteo y escuchar en vivo a los niños de San Ildefonso.
Con el anhelado «cuatro milloooooones de eeeeeeeuros» sueña quien ocupaba el tercer lugar en la fila el viernes, José Luis Gómez Calvo, un madrileño que desde hace cuatro años es parte del grupo Quijote, un grupo de aproximadamente 50 personas que acampan frente al teatro en los días previos al sorteo.
«Algunos se van a comer, otros llegan… Yo me quedaré aquí hasta las siete de la tarde. Luego vendrá otro compañero, el papa«, confiesa a EFE. En estas turnos, las reglas son claras: no se permite colarse y se recomiendan disfraces, motivo por el cual se llaman entre ellos «el obispo, el papa, el Quijote, y en el caso de Gómez Calvo, el superGordo.
Las largas colas de la administración Doña Manolita dan testimonio de su renombre. «El sábado fue increíble, siete vueltas hasta la calle Montera», señala la auxiliar de seguridad del establecimiento, María del Carmen Montero, en su primer año en este cargo.
También han surgido amistades durante las más de dos horas que puede durar la cola en Doña Manolita. Entre ellos, Antonio Domínguez, un gallego residente en Madrid, lidera un grupo de nuevos amigos y es uno de quienes comprarán más décimos.
«Voy a comprar 16 o 17«, le asegura a EFE. «Si gano, lo primero que haría sería asegurar el futuro de mis nietos e hijos porque yo tengo lo necesario para vivir», se promete.



