La Policía desmantela 10 puntos de venta de drogas al mes, siendo Puente de Vallecas el más destacado.


Se cierra 2025 y, más allá de secuestros, asesinatos e incendios fatales, hay una plaga silenciosa que se ha ido propagando por los barrios de Madrid (en algunos más que en otros) a medida que desaparecían los asentamientos marginales. Esta situación está en el punto de mira de las principales acciones de la Jefatura Superior de Madrid. Hablamos de los narcopisos, viviendas invadidas por adictos y grandes familias narcotraficantes que han sido desplazadas de esos asentamientos tradicionales, donde disponen de mayor impunidad frente a los Cuerpos de Seguridad. Es imposible conocer un número exacto de cuántos existen; pero la cantidad desarticulada en los últimos doce meses da una idea de la magnitud del problema.

Según los datos a los que ha tenido acceso ABC, han sido 113 los puntos de distribución de estupefacientes ‘caseros’ desarticulados por la Policía Nacional desde enero. En 2024, se registraron 104, y el año anterior, 97. En los tres primeros trimestres de 2025 (de enero a septiembre), el tráfico de drogas ha aumentado casi un 16% en Madrid. Estos datos ayudan a contextualizar una situación que va en aumento.

Las 113 operaciones realizadas hasta diciembre indican un ritmo de 10 al mes, teniendo en cuenta que el trabajo en esta área es casi diario. Además, se han detenido a 271 personas en relación con estas operaciones. En su memoria de 2018, la Fiscalía de Madrid ya advertía que se trata de «una problemática difícil de investigar, ya que los narcotraficantes conocen bien la zona en la que operan, están muy coordinados entre sí, identifican rápidamente a las fuerzas policiales y la sustancia se suele consumir en los fumaderos dentro de los pisos». Además, hasta que se reúne suficiente carga probatoria, son considerados domicilios y, por lo tanto, gozan de la inviolabilidad que confiere la Constitución.

Los datos a los que ha accedido este diario permiten señalar que la cúspide del trabajo policial se encuentra en el distrito de Puente de Vallecas, que, a pesar de ser uno de los más densamente poblados de la capital, está muy por delante de los demás. Se han desmantelado 22 narcopisos allí (20% del total, uno de cada cinco), de los aproximadamente 60 que contaba el barrio este año, según la información de los investigadores y los propios avisos de los vecinos, cansados de las molestias diarias que causan.

La segunda zona más ‘trabajada’ no es un barrio de Madrid ciudad, sino Parla, con 12 narcopisos; luego sigue Centro (10); Usera-Villaverde, que es un distrito policial, con 9; así como San Blas-Vicálvaro, donde predomina el narcotráfico en torno al parque Paraíso, en el área de Simancas; posteriormente, con 8, se encuentra el distrito de Latina, especialmente en la calle de Cullera y alrededores, donde recientemente el Ayuntamiento ha instalado un sistema de videovigilancia. Esto se ha hecho debido a los narcopisos, muchos de los cuales son gestionados por el clan de los Jiménez, uno de los más antiguos de la Cañada Real, que en muchos casos utiliza viviendas de protección oficial.

En el escalón inmediatamente inferior está Leganés (5 registros); y luego se encuentran, con 4, la propia Cañada Real; Alcobendas-San Sebastián de los Reyes; Carabanchel y Fuenlabrada. En Villa de Vallecas se desmantelaron 3 (sin contar los del mencionado poblado Valdemingómez), y otros tantos en las áreas de las comisarías de Policía Nacional de Hortaleza-Barajas; Fuencarral-El Pardo, y Getafe. Finalmente, están Ciudad Lineal, Alcorcón y Torrejón de Ardoz, con dos cada uno; y el resto de la región policial lo completan Retiro, Aranjuez, Alcalá de Henares y Móstoles. Las comisarías que no han registrado ninguno son: Moncloa-Aravaca, Tetuán, Moratalaz, Pozuelo de Alarcón, Coslada-San Fernando, Chamberí, Salamanca, Chamartín y Arganzuela.

Un 30% más de crímenes

En cuanto al balance de muertes violentas, el ciclo de 2025 se cierra con 30, según los datos oficiales del Ministerio del Interior (enero-septiembre) y el conteo realizado por ABC (resto del año), aunque a medida que pasan las semanas y se actualizan los sucesos, es probable que se sume alguno más. Esta cifra, en el contexto español y europeo, es bastante baja. Sin embargo, son siete más que en 2024. Hay que considerar que los 23 del año pasado son la menor cantidad de asesinatos y homicidios dolosos registrados en la historia de Madrid. La población actual de la región es de 7 millones de habitantes. De los 30 crímenes, siete han ocurrido en la demarcación de la Guardia Civil (aproximadamente un millón y medio de población) y los otros 23 en territorio de la Policía Nacional. Solo la provincia de Sevilla, con dos millones de residentes, ha sumado este mismo año 25 homicidios dolosos.

La región de Madrid ha sufrido oficialmente cuatro asesinatos machistas y uno de bandas latinas este año que termina

En estos fríos números están incluidos los cuatro asesinatos por violencia machista y el único que se considera propiamente como resultado del enfrentamiento entre bandas latinas, ocurrido en Getafe. Más allá de muertes homicidas, han sucedido otros incidentes muy graves en 2025, como el fallecimiento de dos bomberos de Alcorcón durante la extinción de un incendio en un garaje, el 2 de abril, y el secuestro del delincuente conocido como Niño Juan, ante decenas de personas, la tarde-noche del 31 de octubre en Carabanchel.

El secuestro del Niño Juan, la muerte de dos bomberos de Alcorcón y el incendio en Hileras han marcado la crónica negra

Otro caso trágico sucedió en la calle de las Hileras, donde un edificio en obras se derrumbó, dejando a cuatro trabajadores sepultados y fallecidos en el acto el 7 de octubre.

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