La Policía desmantela 20 puntos de venta de droga en Madrid y arresta a 42 individuos en su reciente operación | Noticias de Madrid
Un total de 20 narcopisos en la Comunidad de Madrid han sido desmantelados gracias a la reciente operación integral de la Policía Nacional, que ha abarcado el último trimestre. Estos puntos están ubicados en el centro de la capital y en municipios limítrofes con otras comunidades, tanto en barrios de altos ingresos como en aquellos de menor renta, ya sea en apartamentos o chalés. El mapa con algunas de las ubicaciones —11— proporcionadas por la Policía a este diario, demuestra que el negocio de las drogas está en todas partes. Hasta la fecha, este año se han intervenido 113 narcopisos en la región. En esta última operación, 42 personas implicadas en la venta de estupefacientes fueron detenidas, pero la infraestructura del narcotráfico involucra a cientos de trabajadores y cómplices en sus redes, de los cuales 271 han sido arrestados en lo que va de 2025.
Foto: POLICÍA NACIONAL/Europa press | Vídeo: EPV
Los agentes resaltan en un comunicado a los medios que la colaboración ciudadana y de asociaciones vecinales sigue siendo fundamental “para ofrecer una respuesta eficaz y contundente ante los delitos relacionados con el tráfico de drogas”. En ocasiones, los puntos de venta se encuentran escondidos a un paso de la puerta de al lado. En septiembre, los agentes lograron destapar el verdadero propósito de una supuesta asociación dedicada al uso paliativo del cannabis y sus derivados. En un local del distrito Retiro, muy próximo al parque y en un barrio con pisos que se ofertan por millones de euros, se encontraba esta asociación que escondía un negocio bajo la apariencia de un club donde sus socios acudían únicamente para consumir —una práctica legal en España si cuentan con los permisos necesarios—.
La asociación no tenía autorización para el cultivo, distribución y consumo de cannabis, pero en sus instalaciones se comercializaban sustancias estupefacientes. “Para dificultar las labores policiales, los consumidores debían firmar un documento, afirmando que las sustancias que llevaban no habían sido adquiridas en el local y que eran traídas por ellos para consumir en el interior”, señala la Policía Nacional en su comunicado.
Las investigaciones en el local culminaron el 1 de septiembre con la entrada y registro del establecimiento, donde se incautaron “más de 200 euros en billetes fraccionados y dólares americanos, varios botes con cogollos de marihuana, aproximadamente 40 vappers con sustancias estupefacientes y más de 30 cigarrillos listos para su consumo con cannabis”. Durante la operación, fueron detenidos el presidente, el secretario, el tesorero y dos empleados del local como presuntos autores de un delito contra la salud pública y otro de asociación ilícita.
También en Madrid, en el distrito Centro, los agentes inspeccionaron un bar donde hallaron numerosos paquetes de droga. Otro caso correspondió a una vivienda en Hortaleza, donde se descubrió una plantación de marihuana de más de 550 plantas, realizando un uso fraudulento de la electricidad, el cual suele ser un indicador que provoca alertas en muchos de estos casos. Asimismo, se desmantelaron varios pisos en San Blas dedicados exclusivamente a distribuir droga en el parque Paraíso. En Villaverde, se registraron dos viviendas contiguas donde se hallaron tres kilogramos de marihuana, 20 gramos de cocaína y 215 gramos de hachís.
Los tentáculos del narcotráfico cortados en esta operación también se extendían fuera de la capital. En Alcalá de Henares, la Policía descubrió en septiembre que un local, que supuestamente vendía cannabis medicinal y que había sido desarticulado anteriormente por la venta y distribución de estupefacientes, había vuelto a reactivar su negocio. En una operación paralela en el mismo municipio, se halló un inmueble donde se comerciaba droga de forma continua, tanto que los clientes se agolpaban en la entrada esperando poder comprar.
Algunos de estos casos no parecen temer a la reincidencia ni a que su actividad sea demasiado evidente. En Aranjuez, otro punto fue desmantelado en una vivienda desde la que la droga era pasada a través de una ventana que daba a la vía pública, como si se tratase de una cajetilla de tabaco adquirida en un estanco. El matrimonio que habitaba la vivienda había colocado una silla y una bañera debajo de la ventana, haciendo de señalización, para que los compradores —y posteriormente la Policía— no tuvieran dudas de que ahí se encontraba el lugar que buscaban.
Otros optan por métodos más tradicionales, como la venta a través de «camellos» en parques y áreas públicas. En Alcorcón, fueron detenidas dos personas que recorrían los alrededores de una plaza en busca de clientes. Sin embargo, contaban con medidas de seguridad complejas que dificultaban el trabajo policial y tenían cómplices que avisaban sobre la presencia de agentes en la zona para que los distribuidores pudieran ocultarse.
Este último operativo de la Policía Nacional, que incluye todas las actuaciones anteriores, resultó en la clausura de puntos de venta de drogas en al menos ocho municipios de la región. Las sustancias incautadas son tan variadas como las condiciones en las que operaban estos negocios: cocaína, hachís, marihuana, éxtasis, ketamina y 2CB.



