La Realidad Virtual se introduce en los quirófanos pediátricos de Madrid.
Hace tres años, Alvearium ganó un concurso promovido por el Ayuntamiento de Madrid a través del área de Innovación. Ahora, esta iniciativa ha tomado forma y ha estado colaborando estrechamente con la dirección de Ángel Niño para preparar la capital para un salto digital definitivo. Ellos lo denominan «gemelo virtual», que consiste en aplicar tecnologías de Realidad Virtual e Inteligencia Artificial al contexto madrileño. Esto ya se ha llevado a cabo en el Paisaje de la Luz, un área emblemática de Madrid, reconocida como Patrimonio Mundial de la Unesco desde 2021, donde se intersectan el Parque del Retiro y el Paseo del Prado. Además de los 40.000 euros del premio, Luis Manuel Fernández Pola, cofundador de Alvearium, agradece «todas las oportunidades que surgen al estar respaldados por una ciudad como Madrid».
Sin embargo, Alvearium opera en un sector que aún está en desarrollo y que necesita madurez en diversas áreas, como la regulación. Desde la empresa subrayan los desafíos éticos, de privacidad y la protección de menores, argumentando que «la legislación europea siempre avanza mucho más lento que los avances tecnológicos». A pesar de esto, vislumbran un enorme potencial en sectores como el turismo, la cultura, la publicidad y la educación, facilitando el acceso a conocimientos y experiencias que antes solo eran accesibles para unos pocos. En el campo de la publicidad, Luis Manuel está convencido de que la Realidad Virtual «cambiará todo». «Es la evolución natural del móvil y de las pantallas en dos dimensiones», concluye. No obstante, aún es incierto cuáles serán las gafas que logren la estandarización: «Creo que será el modelo que mejor fusione la realidad física con la virtual, como un sistema híbrido que no te haga perder el contacto total con el entorno que te rodea, tanto por seguridad vial como por factores psicológicos que aún se comprenden parcialmente». Esta tecnología podría también tener un impacto duradero en la arquitectura, ya que muchos elementos decorativos tradicionales podrían ya no ser necesarios.
Aparte del Paisaje de la Luz, su proyecto más ambicioso se centra en el ámbito médico. «Estamos conversando con hospitales para implementar nuestro producto durante la hospitalización de los niños, especialmente en el preoperatorio y su traslado al quirófano, una experiencia que hemos denominado «El Camino de los Héroes». Los pacientes jóvenes podrán escoger entre varios superpoderes y animaciones que les acompañarán tanto antes de la intervención como al despertar. A la vez, señala que el principal obstáculo hasta ahora ha sido la búsqueda de financiación, ya que, aunque esperan que en los próximos años los costos se reduzcan, actualmente son elevados. No obstante, estas recreaciones podrían servir como una alternativa a ciertas medicaciones diseñadas para disminuir la ansiedad o nerviosismo de los pacientes, sobre todo en edades tempranas. Para Alberto Sánchez-Bayo, también cofundador, «la esencia de la tecnología radica en dotarla de valor humano, de alma. Sin esto, cualquier avance que realices carecerá de sentido». En esta empresa están comprometidos no solo con el desarrollo técnico, sino también con el impacto social que tecnologías como la suya pueden generar, creando tanto oportunidades como riesgos.
Por si fuera poco, en el ámbito médico, también puede aportar importantes beneficios para facilitar la inclusión de grupos con algún tipo de discapacidad, así como aquellas dificultades en la visión, el oído o especialmente en la movilidad, «pues tendrán acceso a una realidad que hasta ahora les era inalcanzable». Entre sus proyectos más recientes, destaca su colaboración con el Museo de Cera, usando realidad aumentada desde dispositivos móviles, o una recreación para el público infantil de la Casa del Ratoncito Pérez. En el área de la educación, también están en marcha otros proyectos que generan gemelos digitales de museos, lo que podría revolucionar el proceso de aprendizaje de diversas materias.



