La zona espera sobrepasar las 10.000 capturas de jabalíes en esta temporada debido a un aumento en las estrategias de control.
La Comunidad de Madrid espera superar las 10.000 capturas de jabalíes en la temporada cinegética 2025-2026, tras haber intensificado y flexibilizado las medidas de control poblacional establecidas en el plan regional aprobado el año pasado. Esta estrategia, con un horizonte de cinco años, tiene como meta reducir los accidentes de tráfico, los daños a la agricultura y los desequilibrios en el ecosistema.
Así lo ha indicado el subdirector general de Biodiversidad, Ismael Hernández, quien, en declaraciones a Europa Press, recordó que la proliferación de esta especie, “muy superior al número sostenible” y con escasos depredadores naturales adultos, llevó a declarar en abril de 2025 amplias zonas de la región como comarcas de emergencia cinegética.
En concreto, se declararon en esta situación las zonas 5, 6, 7, 8, 12, 13, 14, 15, 16 y 17, así como los términos municipales de Lozoyuela-Navas-Sieteiglesias y Villaviciosa de Odón, lo que abarca una gran parte del territorio madrileño.
Según datos de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, en la última temporada cinegética se cazaron alrededor de 9.000 jabalíes en la región. La Administración autonómica estima que esta cifra representa entre el 25 y el 30 por ciento de la población total, lo que situaría el número de ejemplares en Madrid entre 30.000 y 40.000 animales, aunque esta estimación varía dependiendo de la época del año y de los ciclos reproductivos, ya que las hembras pueden llegar a parir hasta tres jabatos.
Intensificación de la caza
El plan regional permite intensificar la actividad cinegética tanto en cotos de caza mayor como, de manera excepcional, en cotos de caza menor, y autoriza controles poblacionales específicos fuera de los cupos habituales cuando se detectan densidades excesivas.
Entre las medidas extraordinarias se incluye el uso de medios técnicos usualmente prohibidos en la caza deportiva, como visores térmicos, para mejorar la eficacia en la reducción de ejemplares.
En el ámbito urbano, donde se ha observado la presencia de jabalíes en parques, campus universitarios y áreas cercanas a viviendas, la Comunidad permite a los ayuntamientos actuar mediante jaulas trampa, dardos anestésicos o arcos, opciones que evitan el uso de armas de fuego y disminuyen los riesgos y la alarma social. En áreas municipales menos pobladas también se autoriza el abatimiento con armas de fuego bajo estrictos controles.
El plan incluye, además, acciones preventivas en carreteras con alta siniestralidad, como el desbroce de zonas de refugio, la eliminación de vegetación próxima a la calzada y la instalación de vallados, para disminuir los atropellos de fauna silvestre.
Peste porcina
Aunque la normativa fue aprobada meses antes de que se detectara el brote de peste porcina en Cataluña, el plan también ayuda a contener una posible expansión de la enfermedad hacia la Comunidad de Madrid.
Desde el descubrimiento del brote en Barcelona, la región ha realizado alrededor de 536 análisis de Peste Porcina Africana (PPA) en su laboratorio regional de sanidad animal, de los cuales más de 200 fueron en jabalíes y 334 en cerdos domésticos.
El objetivo es garantizar el buen estado sanitario de los animales de las 54 explotaciones porcinas y de las diversas monterías que incluyen jabalíes. En este marco, expertos de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior se han reunido con la Federación Madrileña de Caza para reforzar la actividad cinegética y aumentar el cupo de capturas, dada su efectividad en el control de la superpoblación.
La Comunidad de Madrid anticipa contar con los datos definitivos de capturas de la temporada 2025-2026 al finalizar la caza mayor, a finales de marzo, y confía en que las nuevas medidas permitan un incremento significativo en comparación al año anterior y avancen hacia el equilibrio del ecosistema regional.


