Largo Caballero regresa a Chamberí, pero la izquierda reclama un «reparación».
Cinco años después de su retiro, el Ayuntamiento de Madrid ha reinstalado la placa dedicada al líder socialista Francisco Largo Caballero en la fachada de la Junta Municipal de Chamberí. Esta pieza conmemorativa ha regresado a su ubicación original tras la decisión de los tribunales que anularon el acuerdo municipal que había retirado el homenaje a este dirigente de la Segunda República.
La placa fue reubicada el jueves en la fachada de la Junta después de que en julio el Tribunal Supremo confirmara la nulidad del acuerdo del Pleno del Ayuntamiento de Madrid del 29 de septiembre de 2020, por el cual se eliminaban los nombres de la avenida Francisco Largo Caballero y del bulevar de Indalecio Prieto, además de la placa situada en la Plaza de Chamberí dedicada a quien fuera presidente del Gobierno.
No obstante, la izquierda, incluyendo al PSOE y Más Madrid, ha solicitado al Consistorio dirigido por José Luis Martínez-Almeida que compense el «desagravio» realizado. UGT, por su parte, ha pedido que sea «restituida en sus términos», con una restauración de la original, obra del escultor Pepe Noja, que resultó dañada, en vez de realizar una nueva.
«Lenin español»
La vicealcaldesa de Madrid, Inma Sanz, ha confirmado que, tras la reinstalación de la placa de Largo Caballero, no se llevará a cabo ningún homenaje al que se ha referido como «Lenin español».
El Gobierno municipal ya había afirmado, tras conocer la sentencia del Supremo, que restauraría la placa de Francisco Largo Caballero «en el tiempo y forma que estipula la sentencia» y de acuerdo con el contrato actual de conservación de monumentos.
Después de la restauración de la placa, la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Reyes Maroto, ha criticado «la falta de transparencia en el proceso». «Podemos ver cómo se ha repuesto la placa de Largo Caballero, que el Ayuntamiento retiró de manera abrupta y clandestina. La sentencia fue clara: dicha retirada fue ilegal.
Sin embargo, la reposición se ha realizado de la misma forma, sin transparencia y sin notificar a la Fundación Largo Caballero, ni a UGT, ni al PSOE, que fuimos quienes denunciamos esta injusticia», declaró en un comunicado.
Maroto ha reiterado su exigencia de «respeto a la memoria democrática y a las instituciones». En esta misma línea, el portavoz en funciones de Más Madrid, Eduardo Rubiño, ha solicitado «un acto público institucional de reinauguración de la placa que funcione como desagravio y reconocimiento de la memoria democrática».
«Reescribir la Historia»
«Almeida intentó reescribir la historia y socavar la memoria de Largo Caballero, pero la movilización ciudadana y el Supremo le pusieron un alto. Tras años de falta de transparencia y resistencia, la placa ha sido restaurada y reubicada en su lugar. Una verdadera victoria democrática», celebró Rubiño en sus redes sociales.
La vicesecretaria general de UGT, Lola Navarro, ha exigido que la placa restaurada regrese a la fachada de la Junta Municipal de Chamberí el próximo 15 de octubre, aniversario de su retiro. También ha solicitado que, durante los días que falten hasta esa fecha, el homenaje sea custodiado por la Fundación Largo Caballero para «protegerla adecuadamente».
De igual manera, la secretaria general de UGT Madrid, Susana Huertas Moya, ha requerido «al Ayuntamiento que restituya la pieza original» y que se celebre con su reinstalación «el homenaje que merece quien fue secretario general de UGT».
En la fundamentación, los magistrados del Supremo apuntaban que la sentencia impugnada «se limita a indicar que no se advierte una relación entre la acción de Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto Tuero con la exaltación de la sublevación militar, de la Guerra Civil o de la represión de la Dictadura».
El Grupo Municipal Vox, liderado por Javier Ortega Smith, centraba su motivación, según los fallos judiciales, en «las conductas y/o trayectorias personales de Francisco Largo Caballero e Indalecio Prieto», pero, como indican las resoluciones, sin que se acompañaran de las fuentes que permitan conocer los hechos y acusaciones, «lo que es fundamental para darles una mínima objetividad».
A su vez, el Ayuntamiento argumentaba que se había producido una errónea interpretación de la normativa aplicable, especialmente del artículo 15 de la Ley de Memoria Histórica, en sentido opuesto al recurso de apelación presentado por el Grupo Municipal Socialista, en ese momento con Pepu Hernández al frente.



