Las comunicaciones de Pradas con el equipo de Mazón, mencionadas por la jueza, ponen en aprietos al ‘president’ valenciano | España
Nuevo revés para Carlos Mazón. La jueza Nuria Ruiz Tobarra, magistrada de Catarroja a cargo del juicio sobre la dana, ha solicitado este miércoles la citación como testigo de seis altos cargos del núcleo cercano del Gobierno del president valenciano (actualmente en funciones) para averiguar qué conversaciones telefónicas mantuvieron con Mazón y con la exconsejera de Emergencias, Salomé Pradas, imputada en el proceso por las inundaciones provocadas por la dana, que resultaron en la trágica muerte de 229 personas.
Estas conversaciones son cruciales para entender qué hacía Mazón durante su prolongada comida en el restaurante El Ventorro (entre las 14.45 y las 18.45 horas) con la periodista Maribel Vilaplana, qué información manejaron tanto él como Pradas y cómo este flujo de datos impactó en las decisiones del Cecopi. En esta reunión, convocada por la Generalitat, se coordinó la crisis y se envió una alerta masiva a los móviles a las 20.11 horas, momento en el que al menos 155 personas ya habían perdido la vida, según investigaciones de este periódico.
Los seis cargos citados —sin contar al séptimo testigo, el propietario de El Ventorro— son el secretario autonómico de Presidencia de la Generalitat, Cayetano García; el secretario autonómico del Gabinete del presidente y Comunicación de la Generalitat, José Manuel Cuenca; el director general de Comunicación y Promoción Institucional, Francisco González; la directora general de la Oficina de Prensa, María Teresa Gómez, y el asesor del jefe del Consell, Josep Lanuza. Aunque estos dos últimos no figuran en las llamadas con Pradas, han sido convocados a comparecer porque acompañaron a Mazón al Cecopi a las 20.28 y pudieron ser testigos de las comunicaciones de éste entre las 19.45 y las 20.28 horas.
El registro de llamadas entre Pradas y su círculo está incluido en el sumario. Ese día, desde primera hora de la mañana hasta la llegada de Mazón al Cecopi, la exconsejera registró un total de 105 llamadas, incluyendo realizadas, recibidas, perdidas y canceladas (las cuales se refieren a llamadas no atendidas, rechazadas o que sufrieron problemas de cobertura). Con el entorno de Mazón tuvo 27 interacciones, de las cuales solo 12 fueron con el president. Sin embargo, este último canceló cuatro —tres de ellas durante las horas críticas de la dana—, atendió dos y el resto fueron llamadas que hizo a Pradas en la última hora antes de llegar al Cecopi. En total, antes del envío de la alerta, Pradas conversó con Mazón durante 11,07 minutos. También mantuvo una conversación con la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, que duró 21,36 minutos.
Mientras Mazón permanecía en la comida, realizó otras ocho llamadas a varios cargos de su Gobierno, entre los que se encuentran los testigos citados por la magistrada. Esta lista fue proporcionada por la Generalitat. Asimismo, se desconoce el contenido de los mensajes que el president recibió o envió a lo largo de ese día.
A continuación, se presenta la cronología del intercambio de llamadas:
El primer intento de Pradas para contactar a Mazón y su equipo fue poco antes de la 13.00, justo cuando la Guardia Civil de Carlet confirmó la desaparición del camionero José Hernaiz, quien se dirigía a un invernadero en L’Alcudia por la A7. La entonces consejera llamó a Jose Manuel Cuenca a las 12.54 y a Mazón a las 12.59, pero ambas llamadas fueron canceladas. Esa mañana, el president asistió a varios actos.
La también exconsejera de Interior recibió una llamada tres horas después, a las 16.11, del secretario autonómico Cayetano García (guardado en su móvil como Cayetano Palau). La conversación duró dos minutos. Para entonces, la Generalitat ya había elevado la alerta a nivel 2, se había solicitado al Gobierno la intervención de la UME y se había convocado la reunión del Cecopi. A las 16.29, Pradas llama a Mazón, pero la llamada es cancelada.
Desde ese momento y hasta las cinco de la tarde, Pradas recibe una llamada de Cayetano García (a las 16.43) que no atiende y recibe dos de Cuenca (a las 16.48 y a las 16.56) que duran 35 y 36 segundos, respectivamente. Al momento de comenzar el Cecopi, ya habían muerto alrededor de diez personas. Mazón llama a Pradas por primera vez a las 17.37 y conversan durante dos minutos. Según el listado proporcionado por la Generalitat, el president habla con el presidente de la Diputación de Valencia, Vicente Mompó, a las 17.50 y le solicita el contacto del alcalde de Utiel, que en ese momento se encuentra inundado.
A las seis de la tarde, ya se habían registrado 25 muertes y en el Cecopi, a pesar de que desde una hora antes ya se contemplaba la posibilidad de enviar una alerta masiva, no se realizó. Mazón llama a Pradas a las 18.16 y hablan durante siete minutos, siendo esta la conversación más prolongada. La situación en el barranco del Poyo se torna irreversible y Emergencias recibe un aluvión de llamadas debido al riesgo de desbordamiento (antes de las 19:00 se habían recibido 13.338 llamadas al 112). Pradas intenta contactar a Cuenca, pero su llamada es cancelada; sin embargo, Mazón la llama en ese momento. Esta conversación dura solo 46 segundos. Cuenca devuelve la llamada a la exconsejera y conversan durante un minuto.
El intercambio de llamadas aumenta de intensidad. Mazón (según la lista de la Generalitat) llama al alcalde de Cullera a las 18.28 a través de WhatsApp para informarse sobre su situación. El regidor expresa su preocupación por el temporal, pero el president no le proporciona más información, solo que lo contacte si presenta problemas. Luego, a las seis y media, Mazón llama a Pradas y hablan durante 33 segundos. Después de salir de El Ventorro (acompañando a Vilaplana a un aparcamiento), Mazón realiza tres llamadas antes de quedar ilocalizable a las siete de la tarde: a las 18.48 contacta con su director general de comunicación, Francisco González, y a las 18.57 con el secretario general del PP de la Comunidad Valenciana, Juan Francisco Pérez Llorca.
Antes de las siete de la tarde comienza la hora más crítica. El barranco del Poyo se desborda y, en la hora siguiente, al menos 84 personas perderán la vida. Pérez Llorca intenta contactar a Pradas en tres ocasiones, que en su móvil aparece registrado como Juan Fran Mazón, a las 18.57, 18.58 y 18.59 (la primera no es atendida por la exconsejera, y las otras duran solo 14 y nueve segundos). El jefe de gabinete de Mazón, José Manuel Cuenca, logra hablar con Pradas durante 30 segundos a las 19.07. Mazón sigue en El Ventorro e es ilocalizable para la exconsejera, quien intenta comunicarle sin éxito a las 19.19 y 19.36 horas.
Es Cayetano García, secretario autonómico de Mazón, quien se comunica con Pradas a las 19.36 (durante dos minutos) y nuevamente a las 19.43 (durante 33 segundos). A esa misma hora, el president llama a la exconsejera de Emergencias y conversan durante 48 segundos. También realiza (según las llamadas proporcionadas por la Generalitat) otras dos llamadas, una al secretario autonómico de infraestructuras, Javier Sendra, y otra a la directora general de coordinación de presidencia, María Jesús García Frigols. En ese momento, el president llega al Palau de la Generalitat.
Cuando Pradas recibe la siguiente llamada de Mazón a las 20.11 horas, la alerta a los móviles ya había sido enviada desde el Cecopi y al menos 155 personas habían fallecido. Para otras 37, su situación era insalvable, ya que estaban atrapadas en sus casas, garajes, coches, en la calle… El contenido del mensaje resultó inútil, ya que aconsejaba a la ciudadanía no desplazarse y el 60% de las muertes ocurrieron dentro de edificios. Con el pitido en los móviles, Mazón se dirige al Cecopi en coche y llama a Pradas a las 20.19 horas, pero la situación ya es caótica.
La presa de Forata alcanza su límite (aunque la situación no empeoró). Emergencias registra más de 100 llamadas en espera. La situación es tan desorganizada que las personas que pedían ayuda debían esperar al menos 120 segundos para ser atendidas por una operadora. El 112 registra 19.821 llamadas el 29 de octubre. Más de 15.000 se produjeron antes del envío de la primera alerta. La dana causó la muerte de 229 personas. Algunas arrastraron heridas y problemas durante semanas, hasta que finalmente fallecieron.



