Las feministas regresan a las calles con posturas divididas en esta conmemoración del 8M.


Siguiendo la tendencia de los últimos años, las feministas se preparan para marchar nuevamente divididas este domingo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Madrid será el escenario de dos manifestaciones distintas que comenzarán a la misma hora, a las 12.00 horas.

Por un lado, la manifestación del Movimiento Feminista de Madrid (MFM) –las abolicionistas– se desplazará desde Cibeles hacia la Plaza de España bajo dos lemas: ‘Frente a la barbarie patriarcal, feminismo internacionalista’ y ‘Ni veladas, ni explotadas, ni prostituidas’.

Simultáneamente, las feministas de la Comisión 8M –defensoras de la Ley Trans– iniciarán su recorrido desde Atocha hacia el metro de Sevilla, bajo el lema ‘Feministas Antifascistas. Somos más. En todas partes’. Aunque comparten ciertos puntos, estas últimas afirman que “prohibir no es proteger”.

Movimiento Feminista de Madrid, en contra del velo y la prostitución

Las feministas abolicionistas de MFM llaman a “las mujeres y a toda la ciudadanía a manifestarse contra la barbarie patriarcal de las guerras, genocidios y masacres contra la población”. Ellas sostienen que vivimos “una de las épocas más violentas de las últimas décadas”, caracterizada por “regímenes de apartheid y discriminación hacia mujeres y niñas”.

Una realidad que, según ellas, sufren “millones de mujeres” tanto en lo público como en lo privado: “porque la barbarie patriarcal también se manifiesta en el interior de los hogares”. Recuerdan que al menos 20 países permiten el matrimonio forzado de niñas y que en Afganistán “las mujeres no pueden estudiar, trabajar, cantar, hablar…”.

Adicionalmente, hacen un llamado en “oposición al avance de la ultraderecha que niega la necesidad de luchar contra esta violencia y promueve el desmantelamiento de los sistemas públicos para el beneficio capitalista”. El Movimiento Feminista de Madrid afirma que “es esencial frenar sus aspiraciones, y por ello defendemos lo público como garantía para la igualdad de oportunidades y el derecho a una vida digna. Una vida digna para todas es incompatible con la privatización, los recortes y la mercantilización de nuestros derechos”.

Frente a esto, concluyen, “el feminismo, como movimiento internacionalista, se levanta con la fuerza de décadas de lucha y el impulso de miles de mujeres en el mundo que participan en las marchas del 8 de marzo, por ellas y por todas las que no pueden hacerlo hoy”.

Comisión 8M: «Prohibir no es proteger»

https://www.youtube.com/watch?v=mItLWnBcptY

Las feministas “antifascistas” de la Comisión 8M también han publicado un manifiesto con un fuerte enfoque internacionalista, declarando que se posicionan “frente al poder y sus privilegios, los genocidios en curso, la persecución de personas migrantes, el colonialismo extractivista, las violencias machistas y el rearme patriarcal”.

Desde la Comisión 8M, expresan que se enfrentan a “un puñado de tristes miserias que van a destruir el planeta para acumular aún más poder y riqueza” y que “en lugar de cuidar la Tierra, sueñan con huir a Marte o refugiarse en un búnker”. A su juicio, estos gobiernan para “inaugurar lugares de ocio, otorgar medallas o vender merchandising”, e “invaden y masacran para especular con complejos vacacionales”.

En el manifiesto también manifiestan preocupación por los servicios públicos, el acceso a la vivienda y el empeoramiento del medio ambiente, así como por los casos de violencia de género: “Nos asusta enfermar y no contar con pediatra, ni citas ni accesibilidad; que los diagnósticos tarden meses o que se pierdan. Nos aterra no tener un hogar, que el alquiler consuma nuestro salario y el trabajo nuestra vida (…) Nos preocupa presenciar la extinción del planeta. Nos asusta la hostilidad en las calles y la violencia en las redes (…) las agresiones, el acoso, los feminicidios (…) Tenemos miedo, pero también rabia, y por eso luchamos”.

«Tenemos miedo y también rabia y por eso luchamos”

A nivel regional, la Comisión 8M “no olvida las 7.291 personas mayores que fallecieron en las residencias de la Comunidad de Madrid”, y “repudian la mercantilización voraz y la institucionalización como respuesta única”.

En respuesta a estas y otras problemáticas, las feministas “antifascistas” claman el “somos más”, y destacan su diferencia esencial con las abolicionistas de MFM: “No permitiremos que ninguna ley, gobierno ni partido, sea cual sea su signo, nos tutelen, nos menosprecien o ignoren nuestras voces. Prohibir no es proteger”.

La Comisión 8M concluirá su marcha con un “tardeo feminista” con el que “ocupar colectivamente el centro de la ciudad”. El evento incluirá presentaciones musicales y sesiones de DJ.

Un 8M lejos de su máximo histórico

La participación en el 8M en Madrid ha ido disminuyendo de manera gradual desde su culminación en las ediciones de 2018 y 2019. Un fenómeno que no ha mejorado –sino más bien lo contrario– el cisma que atraviesa el movimiento en los últimos años.

Las 34.500 personas en total –según datos de la Delegación del Gobierno– que asistieron a las marchas en 2025 se quedan lejos de las más de 55.000 que participaron en 2022, año en que las manifestaciones se dividieron por primera vez. Aún más distante está el número de aproximadamente 300.000 que se contabilizaron en las marchas unitarias de 2018 y 2019.

La Comisión 8M reunió el año pasado a 25.000 personas, según la delegación del Gobierno (80.000 según las convocantes), mientras que el Movimiento Feminista de Madrid logró congregar a 9.500 (20.000 según las convocantes). A pesar de la notable presencia de las primeras, la Comisión 8M perdió alrededor de 5.000 seguidores respecto a 2024, mismo número que se sumó a la marcha de las abolicionistas del MFM.

Start typing and press Enter to search