Las paredes del Observatorio son parte del pasado.


A la una de la tarde del 14 de octubre, los vecinos de la zona del Agra do Orzán, en A Coruña, vivirán un momento significativo. En ese instante, una pala comenzará a derribar el muro del Observatorio de la Aemet, un primer paso para que puedan disfrutar de su ansiada área verde tras años de esfuerzo.

La alcaldesa, Inés Rey, acompañada del concejal José Manuel Lage, estuvo presente en este acto simbólico, rodeada de vecinos que incluso se llevaron restos de piedras para conmemorar este momento.

«La piedra pesaba un poco«, bromeó la alcaldesa al recibir una durante el derribo.

«Es un día muy feliz para mí como alcaldesa y vecina, y para los residentes que estaban emocionados; incluso se les escapó alguna lágrima después de tantos años. Finalmente, puedo ver cómo se derriba este muro del parque del Observatorio, un compromiso que asumí con los vecinos de Agra, un barrio con alta densidad de población que carecía de un espacio verde y áreas de recreo», explicó.

«Después de mucho esfuerzo y negociación, conseguimos la cesión de este terreno, y hoy el sonido de la pala, después de tanto tiempo esperando, nos suena como música celestial«, comentó.

«Son días que valen la pena, es emocionante poder compartirlo con quienes han luchado tanto en el movimiento vecinal para lograrlo», subrayó.

«Es un día histórico para todos los vecinos; como me decía una residente, ha tenido que llegar una mujer para hacer las cosas, y con eso me quedo feliz. A partir de este momento podrán disfrutar de su parque«, reflexionó.

En cuanto a otras solicitudes de los residentes, enfatizó en «disfrutar del día; iremos poco a poco evaluando las muchas cosas que aún quedan por hacer. Las obras son amores y no buenas razones, y aquí están los hechos», concluyó sobre una obra que espera estar finalizada en su primera fase antes de que termine el año.

Los vecinos, eufóricos por haberlo conseguido

Varios vecinos han podido vivir en primera persona, tanto desde el lugar de la obra como desde la ventana del edificio frente a ello, el derribo.

Chus Piñeiro, una de las vecinas, comentó que «nunca pensé que lo vería. Estuvimos varios años yendo todos los jueves a la alcaldía solicitándolo. Era algo que esperábamos cada jueves, y nada se movía; incluso hicimos una canción para la alcaldesa. Decíamos, no hay posibilidad, está parado, hasta que finalmente se mueve

Otro vecino, Ricardo, bromeó diciendo que «había planeado venir a hacerlo yo con piquetas. Estaba seguro de que, de una forma o de otra, se haría. Las luchas vecinales y ciudadanas son así. Si no perseveras, estás perdido. La lucha continúa, decía Moncho Reboiras. Esto es el inicio del parque de Agra. Consideramos que el Observatorio debe desaparecer de aquí, y luego sigue el campo da Burra. Lo imaginamos desde aquí hasta Peruleiro.»

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