Las pulseras no presentan problemas; han estado operativas en todo momento, continúan funcionando y seguirán haciéndolo.


La ministra de Igualdad, Ana Redondo, defendió este viernes en Valladolid ante los medios que no ha habido ningún fallo en las pulseras GPS antimaltrato, sino un «fallo técnico» en la transferencia de datos entre Telefónica y Vodafone, asegurando que las mujeres vulnerables siempre han estado «protegidas y a salvo».

«El único inconveniente que ha surgido se debió a cuestiones técnicas hace ocho meses, cuando se llevó a cabo la migración de datos entre adjudicatarias. Se trató de un problema de encriptación que pudo generar que, en algunos procedimientos—mínimos y puntuales—como mencionó hoy la Fiscalía General del Estado, no estuvieran disponibles para el juzgado al evaluar si se había producido un quebrantamiento de condena», explicó.

En este contexto, Redondo subrayó que en esos casos, que aún están bajo investigación para cuantificar, se produjo un sobreseimiento parcial de la causa. Una vez Vodafone, la nueva adjudicataria del programa Cometa, recuperó los datos, lo comunicó al juzgado para incluirlos en la causa.

La controversia, que ha llevado a solicitar la dimisión de la ministra, se desencadenó tras conocerse que en diciembre de 2024 se produjeron fallos en la localización de los maltratadores durante la migración de datos entre las empresas adjudicatarias del sistema.

Esto provocó la absolución de los maltratadores en los casos que se les juzgaba por quebrantamiento de la orden de alejamiento, debido a la falta de pruebas por la indisponibilidad de estos datos.

Sin embargo, Redondo enfatizó que «no es el único medio de prueba», ya que también están las trabajadoras del sistema Cometa, quienes han «acudido a testificar al juzgado». «Ni es el único medio de prueba, ni ha implicado que alguien que haya cometido ese quebrantamiento haya salido o sido excarcelado», insistió.

La ministra, muy firme en sus declaraciones, lamentó que se haya creado «una alarma que no tiene relación con el funcionamiento de las pulseras» y pidió a las mujeres que «estén tranquilas», asegurando que están «protegidas y a salvo».

«Son un instrumento que salva vidas a diario. Han funcionado, siguen funcionando y funcionarán. Nos encargamos de que ello ocurra. No hay problema con el dispositivo», reiteró.

Al ser preguntada sobre quién es el responsable de toda esta controversia, dado que todo parte de un informe de la Fiscalía General del Estado, Redondo recordó que este órgano emitió un informe el pasado jueves aclarando que el número de mujeres afectadas era “mínimo y puntual”.

“No sé quién será el responsable. Yo no tengo ninguna responsabilidad en la Fiscalía General del Estado. Se realizó una valoración sin datos, y lo que se ha corregido es precisamente eso que generó una alarma que no se corresponde con la realidad. La realidad es que no hay fallos”, subrayó.

Redondo también destacó que se trata de mujeres que “viven en una situación de alta vulnerabilidad” y un asunto “muy grave” que ha generado una alarma “muy peligrosa”, ya que hay más de 4.000 mujeres en España que requieren protección.

La ministra concluyó la controversia asegurando que el problema “se solucionó hace meses, en diciembre del año pasado”. “Y en ningún momento las pulseras presentaron fallos. Se ha generado desinformación y un totum revolutum que no ayuda a salvar vidas, que es nuestra misión en el Ministerio”, afirmó.

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