Los 28.000 millones que EE. UU. invierte en Madrid no se distribuyen completamente en la región, a pesar de lo que afirma Ayuso | Noticias de Madrid


La presidenta Isabel Díaz Ayuso no tiene dudas sobre sus seis viajes a Estados Unidos: “sin duda, son efectivos”. Los ha defendido desde su lugar en la Asamblea de Madrid, enfrentándose a las duras críticas de la oposición izquierda. Tras su último viaje de tres días a la Gran Manzana, a comienzos de marzo, volvió a recurrir a una de sus bases de datos preferidas, el Registro de Inversiones Extranjeras del Ministerio de Economía. La Comunidad de Madrid lidera en recepción de inversiones estadounidenses, acumulando el 61% del total en España durante sus siete años de Gobierno, tiempo en el que las empresas estadounidenses han invertido 28.300 millones de euros en Madrid. Aparentemente, los datos son reales y sugieren un torrente de capital, casi equivalente a lo que gasta todo el Gobierno madrileño en un solo año. Estas cifras son impresionantes para crear titulares favorables a Madrid, como el resto de la información en ese registro. Sin embargo, presentan un gran inconveniente: gran parte de esos fondos no se canalizan efectivamente en Madrid. Son una ilusión estadística.

La principal limitación del Registro radica en que sistemáticamente infló las cifras de Madrid debido al efecto sede. Esto implica que inversiones que se distribuyen por todo el país terminan contabilizándose en la Comunidad de Madrid, un sitio común para que las empresas establezcan su sede legal, aunque no necesariamente sea donde realmente operan.

Un claro ejemplo de esto son algunas de las grandes inversiones estadounidenses durante la era Ayuso registradas en Madrid. La mayor inversión de EE UU del año pasado en España fue la compra de Dorna Sports, la empresa de marketing deportivo que posee el mundial de Moto GP, por 3.100 millones de euros, llevada a cabo por Liberty Media, que es la dueña de la Fórmula 1. Dorna tiene su sede social en la calle Príncipe de Vergara 183 de Madrid, pero gran parte de su personal trabaja en una oficina en Barcelona y también posee otra instalación en Roma. El circuito del Jarama dejó de ser parte del Mundial en 1998. Actualmente, pocos asocian Madrid con las motos.

En 2023, también se registró como inversión estadounidense en Madrid la entrada de 3.400 millones del fondo EIG en la filial de exploración y producción de Repsol, que tiene su sede social en la calle Méndez Álvaro 44 de Madrid. Repsol realiza exploraciones en EE UU, México, Brasil o Libia. Nadie pensaría en buscar petróleo en el subsuelo de la capital.

Otra inversión significativa data de 2022, cuando el gigante de la fabricación de ascensores Otis, con sede en Nueva York, adquirió el control total de su filial, Zardoya, por 1.753 millones (en Calle Golfo de Salónica, 73, Madrid), la cual tiene una importante fábrica en Leganés, además de otras dos en Vigo y San Sebastián. Esta última, el origen de Zardoya, cuenta con 200 empleados y produce motores de ascensores para todo el mundo.

La situación ha llegado al extremo de que se contabilizaron en Madrid inversiones que se concentraron en un punto específico y remoto en la Península, como la compra de una mina en Almonaster la Real, Huelva, por 761 millones de euros por una multinacional australiana en 2022. Fuentes del sector indican que el Registro ha intentado corregir esta discrepancia, y cuando la inversión está muy concentrada en un lugar diferente a Madrid, se contabiliza correctamente. De hecho, el error relacionado con la mina de Huelva fue rectificado. No obstante, el problema persisten con los flujos que se distribuyen en varios lugares porque las empresas usualmente son reticentes a compartir información interna sobre su destino.

El liderazgo de Madrid es reproducido tal cual por varios medios de comunicación, y rara vez recibe respuesta de la oposición. Las cifras que presenta Ayuso anualmente (que Madrid concentra entre el 50% y el 70% de la inversión extranjera) no se ajustan al peso de la economía madrileña en España, que ronda el 20%, pero casi nadie pone en duda estos datos.

Otro aspecto relevante es que no todas las inversiones son indudablemente beneficiosas. Las más deseadas son las llamadas greenfield, que implican la construcción de nuevas instalaciones, y brownfield, que se refieren a la mejora de instalaciones existentes. Estas son las operaciones que generan empleos y dinámicas con el tejido empresarial local. Este tipo de inversión es minoritaria, representando solo el 22,7% de las inversiones estadounidenses en España entre 2019 y 2025. Más comunes en el Registro son las adquisiciones de empresas, cuyo beneficio local no está asegurado (en efecto, a veces un nuevo empleador resulta en despidos).

El Registro no permite detallar el desglose greenfield/brownfield por comunidades, pero se puede consultar en otra fuente valiosa, el Orbis Crossborder Investments de la agencia de calificación de riesgos Moody’s. En este aspecto, el indiscutible liderazgo de Madrid durante la etapa Ayuso se ve desafiado por otras regiones. Madrid es la segunda en capital invertido (12.090 millones) detrás de Aragón (14.405 millones), conocida por su atractivo para la construcción de centros de datos. En términos de empleos generados, Madrid ocupa la primera posición (35.544), seguida por Cataluña (30.116).

Inversiones 'greenfield' de EE UU en la era Ayuso (2019-25) (Table)

A pesar de las fallas en estas métricas, cabe preguntarse si Madrid ha avanzado en los rankings. Según el Registro, con datos desde 1993, Madrid ha sido la primera comunidad en todos los años excepto uno, en 2010. En cuanto a los datos de Moody’s, sí es cierto que la posición de Madrid ha mejorado significativamente en la competencia global, aunque es crucial señalar que esta fuente, a diferencia del Registro, se basa en anuncios de inversión (no todos se materializan). Además, se nutre de la información brindada por las agencias públicas de inversión, lo que significa que el puesto en la clasificación puede reflejar los esfuerzos comunicativos de las grandes ciudades.

De esta forma, según Moody’s, la capital española es la segunda que más fondos extranjeros recibió el año pasado y la quinta a nivel global, tras Londres, Nueva York, Dubái y Singapur. La mejora ha sido notable desde 2013, cuando ocupaba el puesto 21, empatada con Toronto.

Más allá de los problemas del Registro y otros rankings, es pertinente cuestionarse cuánto mérito tiene Ayuso en las inversiones extranjeras. En la Asamblea, la presidenta ha afirmado: “en los últimos años hemos cerrado al menos 15 (acuerdos) con empresas”, incluidas Microsoft, Pfizer Lilly, Siemens, Allianz o UPS, además del impulso del laboratorio de GSK en Tres Cantos.

El caso de los tres centros de datos de Microsoft es notable porque Ayuso se atribuyó ese logro en 2023, a pesar de que la compañía mantuvo diálogos no solo con la Comunidad, sino también con el Gobierno de España, que fue muy proactivo, y con tres municipios de la región. Normalmente, en grandes proyectos como este, intervienen tanto la administración estatal como la madrileña.

La consejería de Economía ha proporcionado un listado con 14 de estas operaciones en las que se realizó una reunión con la presidenta, la consejera de Economía, Rocío Albert, o algún técnico. Los expertos valoran estos contactos, pero enfatizan que invertir cientos o miles de millones en otro país no es una decisión que una empresa tome de manera impulsiva, influenciada por el discurso de cualquier dirigente. Estas decisiones suelen requerir años y dependen de múltiples factores, como el precio de las oficinas, la disponibilidad de profesionales en el país de destino o el costo laboral de esa mano de obra.

“Buena práctica”

No obstante, los expertos coinciden en que Ayuso es un modelo a seguir en este ámbito. “Sus viajes son una buena práctica que deberían imitar otras comunidades”, afirma un consultor que prefiere el anonimato para no posicionarse públicamente. “En el ámbito anglosajón, es habitual que los políticos viajen con sus técnicos para promover inversiones, algo que en España se ha aprendido tarde”.

Otro experto, Juan Millán, CEO de la consultora de internacionalización Gedeth Network, opina que Madrid ha hecho un excelente trabajo vendiendo su marca. Este consultor, que posee más de 25 años de experiencia trabajando con administraciones de EE UU, Canadá, Australia y Latinoamérica, ha notado un creciente interés por Madrid. “La Comunidad ha logrado posicionarse como un lugar seguro para invertir”, afirma.

El trabajo más silencioso que realiza Madrid corresponde a Invest in Madrid, una pequeña oficina dirigida por el joven Luis Socías, donde laboran solo 11 empleados con un presupuesto de dos millones de euros. Para respaldar su labor, el año pasado la Comunidad contrató asesores externos en cuatro áreas (EE UU y Canadá, Reino Unido, Alemania y México), seleccionados mediante un concurso de 381.150 euros. El lote de EE UU y Canadá corresponde a la Spain-US Chamber of Commerce, Inc. que organizó la reciente visita de Ayuso a Miami y Nueva York en junio, su cuarto viaje.

Durante estas visitas, Ayuso suele reunirse con potenciales inversores. Por ejemplo, en junio del año pasado, reservó una oficina en Manhattan para presentar las ventajas de la región a varios fondos y directivos de empresas previamente contactados por Invest in Madrid y sus asesores, como BlackRock, Goldman Sachs, Boston Consulting Group, McKinsey, Deloitte, BNP Paribas, EY o Pfizer. Tras su exposición, Ayuso mantenía conversaciones con los interesados. Después de ese gran día, la responsabilidad del seguimiento recaía en sus técnicos. Millán señala que cualquier esfuerzo suma. “La competencia con otros destinos del mundo es feroz”.

¿Tiene algo que contar? Escriba al autor a [email protected]

Start typing and press Enter to search