Los astronautas de Artemis 2 se alistan para marcar un hito: serán los primeros en observar extensas áreas de la Luna | Ciencia


Este domingo, los cuatro astronautas de la misión Artemis 2, que se dirigen a la Luna por primera vez en más de 50 años, se despertarán más tarde que muchos en la Tierra. El centro de control de la NASA tiene programado llamarlos a las 11:50 de la mañana, casi a las seis de la tarde en España. La vida en el espacio sigue un ritmo muy diferente al terrestre, y una de las prioridades de la agencia es asegurar que sus astronautas descansen lo máximo posible antes de lo que se avecina. El lunes marcará el clímax de la misión con la llegada a la Luna y el inicio del sobrevuelo de su cara oculta. Esto se había realizado anteriormente durante la misión Apolo 8, hace 58 años. Es posible que los cuatro de Artemis 2 presencien áreas del satélite que nunca han sido vistas por nadie.

Las horas recientes han sido bastante serenas dentro de la nave Orion, que avanza por el espacio a más de 4.000 kilómetros por hora en completo silencio. Las transmisiones en vivo mostraban al piloto Victor Glover flotando en ingravidez mientras disfrutaba de un paquete de alimento con pajita. Mientras tanto, la especialista de la misión Christina Koch dialogaba con el centro de control en Houston, Texas, sobre dónde almacenar unas bolsas de basura llenas de materiales usados. Aunque puede parecer rutinario, se trata de un viaje histórico de 10 días en el que estos dos astronautas, junto al comandante Reid Wiseman y el especialista Jeremy Hansen, realizarán un viaje de ida y vuelta al satélite sin aterrizar. Este es el primer paso de un programa que planea aterrizar en el satélite en 2028 y establecer colonias permanentes en apenas siete años.

Unas horas antes, la situación era más crítica. La nave Orion encendió sus motores durante casi seis minutos en una maniobra clave. Esta ignición aceleró la nave hacia la órbita translunar, un camino directo hacia la Luna, dejando el planeta atrás. Hasta ese momento y desde el despegue, los tripulantes habían estado muy ocupados y con poco tiempo para descansar.

La nave ha alcanzado ya la mitad de la distancia hacia la Luna, según ha informado la NASA este sábado. En ese momento, el satélite se mostraba bastante más pequeño que una lenteja desde la Orion. Dentro de unas horas, en la tarde del lunes, hora del este de Estados Unidos, los astronautas habrán llegado a su destino temporal, y el satélite aparecerá tan grande como un balón de baloncesto extendido con el brazo. Será el momento más memorable de la misión, y para entonces, cada uno de los tripulantes de Artemis 2 se preparará para que sus ojos sean los primeros en ver montañas, cráteres y otros accidentes geográficos jamás contemplados antes.

Estos días, durante las ruedas de prensa en el centro de control de la misión, algunos periodistas escépticos preguntan: ¿Qué va a aportar realmente Artemis 2 en comparación con Apolo 8? Los tres astronautas de aquel vuelo sobrevolaron el satélite a solo 120 kilómetros de altura, mucho más cerca que los de Artemis 2, y realizaron hasta 10 órbitas. Si todo va bien, los astronautas de Artemis 2 circunnavegarán la cara oculta a unos 4.000 kilómetros de altura. Esto, que parece una desventaja, podría ser clave para su éxito. Primero, porque podrán observar el satélite completo, de polo a polo. Esto significa que probablemente verán la enorme cuenca Aitken del polo sur, donde se encuentra el cráter Shackleton. En esta zona del satélite, muy hostil y con zonas de sombra perpetua, la misión Artemis 4 aterrizará en apenas dos años para iniciar la colonización del satélite.

La gran distancia de sobrevuelo permitirá a los astronautas de Artemis 2 ver áreas que no pudieron ser observadas por los miembros de Apolo 8, ya sea porque estaban en oscuridad o debido a su proximidad al satélite. Los ojos humanos pueden distinguir accidentes en el terreno de manera mucho más veloz que tomando fotografías, incluso con teleobjetivos, resalta la NASA.

Uno de los objetivos de la misión es el sorprendente Mare Orientale, un vasto cráter de impacto que es apenas visible desde la Tierra, pues se encuentra justo en el límite de la cara oculta. Se trata de la enorme marca que dejó un meteorito de unos 100 kilómetros de diámetro hace aproximadamente 3.800 millones de años. En nuestro satélite, un cuerpo sin atmósfera ni actividad geológica, las montañas son esencialmente los bordes de los cráteres —hay millones—; y en este mar oriental, con sus tres anillos concéntricos, se alzan algunos de los más altos. Ninguna de las misiones Apolo pudo contemplar esta área.

Los astronautas también podrían observar destellos de luz de meteoritos impactando la superficie o polvo flotando sobre el borde lunar, un fenómeno poco estudiado que los científicos intentan comprender.

Un equipo de científicos expertos en formación de cráteres de impacto, vulcanismo, tectonismo y hielo lunar brindará análisis de datos en tiempo real y orientación a la tripulación de Artemis 2 en el espacio. Durante la misión, el equipo de ciencia lunar estará ubicado en la Sala de Evaluación Científica del centro de control de misiones en el Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston.

Los astronautas de Artemis 2 han estado preparándose durante meses para las aproximadamente seis horas de observaciones científicas durante las cuales usarán cámaras fotográficas para capturar la superficie. También están listos para simplemente observar y describir verbalmente lo que ven y cómo lo sienten.

El piloto Glover, quien será el primer negro en ir a la Luna, ha mencionado que tomará fotografías de sus compañeros mientras contemplan el satélite para inmortalizar sus reacciones, según relata The New York Times. Por su parte, Koch, la primera mujer en visitar el satélite, ha indicado a ese medio que tomará un momento para identificar qué sentimientos la embargan; probablemente no habrá ira ni envidia, sino asombro y unidad. Cuando la nave emerja por el lado opuesto de la Luna y todo este material regrese a la Tierra, podrá ofrecer un mensaje conciliador que el Gobierno de Estados Unidos, en medio de una impopular guerra en Irán, necesita con urgencia.

Sin embargo, en esos momentos en que los astronautas crucen hacia la cara oculta, se quedarán completamente solos. Las comunicaciones con la Tierra se interrumpirán durante unos 40 minutos, ya que el satélite bloqueará su conexión con las enormes antenas parabólicas de las estaciones de la NASA en tierra.

La agencia espacial estadounidense también ha confirmado que los tripulantes de la nave Orion llegarán a estar a 406.772 kilómetros de la Tierra, convirtiéndose así en los humanos que más lejos han viajado en el espacio. Esto supera en más de 6.000 kilómetros el récord anterior, establecido sin querer por los astronautas de la misión Apolo 13 en 1970, debido a una avería que casi les costó la vida. Afortunadamente, lo que más se recuerda de aquella misión es una sola frase: “Houston, hemos tenido un problema”.

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