Los centros educativos públicos de la Comunidad de Madrid contratan servicios de limpieza de empresas privadas debido a la escasez de personal | Noticias de Madrid
Los estudiantes del IES Rayuela, en Móstoles, evitan ir al baño, sentarse en el pasillo entre clases o apoyarse en las ventanas. No es simplemente rebeldía adolescente, sino que las condiciones son cada vez más insalubres ―acumulación de polvo, barro y restos de obras― y algunas áreas no han recibido limpieza desde el verano, ya que solo hay una persona encargada de la limpieza de todas las instalaciones. Profesores, sindicatos y directores advierten que el Rayuela, que alberga a 900 alumnos, no es el único en esta situación. Se ha lanzado una alerta desde este y otros centros del municipio, pero la suciedad es solo la cara visible de un problema mayor: en los institutos públicos de la Comunidad de Madrid faltan administrativos, conserjes y otro personal no docente. En ciertos casos, denuncian que los centros deben contratar a empresas externas, financiadas con su propio presupuesto, para tareas de limpieza, cuando es responsabilidad del Gobierno regional cubrir las plazas vacantes.
Rosa Rocha, presidenta de la Asociación de Directores de Institutos Públicos de Madrid (Adimad), explica por teléfono que han estado «sufriendo» esta situación desde el año pasado y que ya han enviado tres cartas, la última el 19 de enero, a la Consejería de Educación y a la Dirección General de Recursos Humanos para solicitar que se cubran las vacantes. En la misiva, menciona que “Adimad considera especialmente preocupante la situación de aquellos centros que no tienen la plantilla de limpieza completa desde hace varios meses, lo que implica un esfuerzo adicional por parte de este personal, que debe manejar una carga de trabajo mayor a la que les corresponde”. Además, subraya que es responsabilidad de la Comunidad de Madrid “proporcionar las instrucciones o recursos necesarios a cada centro para asegurar unas condiciones higiénicas adecuadas y no delegar en los directores la contratación de personal externo, utilizando el presupuesto del centro”.
Indica que están agotados: “[En verano] se nos prometió que la situación mejoraría con el inicio del curso, pero llegó septiembre y muchas plazas permanecieron vacantes. No sabemos cuándo se enviará a alguien y en muchos centros, con su presupuesto, deben contratar una empresa privada de limpieza para hacer frente al problema”. Rocha se queja de que la situación está “enquistada” y que cuando no es un centro, es otro: “Cada vez afecta a más lugares, nunca todos a la vez, se soluciona de manera parcial en algunos y se agrava en otros. Son soluciones temporales, antes era algo puntual y ahora se ha convertido en la norma”.
En los institutos públicos de Madrid, la contratación del personal no docente ―Personal de Administración y Servicios (PAS)― depende de la Comunidad de Madrid, mientras que en las escuelas de educación infantil y primaria son los Ayuntamientos los responsables. En los centros de secundaria, los administrativos y conserjes son seleccionados y nombrados por la Consejería de Educación, que gestiona tanto su plantilla como sus sustituciones. El personal de limpieza no siempre pertenece a la Comunidad, ya que a veces se contratan servicios externos a través de licitaciones, pero es la Consejería quien tramita y gestiona esa contratación.
La Consejería de Educación menciona que la falta de personal se relaciona con los “distintos procesos selectivos y de estabilización [convocatorias para convertir puestos interinos en plazas fijas] para el personal funcionario y laboral establecidos por el Gobierno central”. Indican que tanto ellos como la Consejería de Hacienda están “implementando todos los medios para cubrir a la mayor brevedad posible las vacantes o ausencias de personal de administración y servicios en centros educativos”. Desde Hacienda aclaran que “no se trata de problemas burocráticos, sino de la dificultad para encontrar candidatos para los puestos de difícil cobertura”.
00:33
Estado de las clases del IES Europa, en Móstoles
La suciedad es lo más visible, pero la carencia de administrativos ralentiza todos los trámites del instituto y preocupa especialmente a los docentes, ya que el proceso de admisión para el curso 2026-2027 comenzará en marzo y alguien debe encargarse de la gran cantidad de solicitudes. En el Rayuela, por ejemplo, solo hay una persona en la secretaría y han colocado un cartel en la puerta advirtiendo que la falta de personal afectará al horario de atención a alumnos y familias. En el IES Miguel de Cervantes, también en Móstoles, no hay conserje por las tardes, y a veces el de la mañana hace horas extra para cubrir esa falta, asegura una docente del instituto.
Javier Sanz, secretario del sector autonómico de servicios públicos de UGT Madrid, afirma que “casi todos los centros están afectados por la falta de plantilla”, no solo en educación, sino también en otros servicios públicos de atención directa. “Se interviene de forma lenta en la cobertura de ausencias y el gran obstáculo está en las DAT [las direcciones de área territorial], que son quienes deben gestionar y planificar. Lo habitual es que se tarde demasiado en cubrir cualquier puesto tras un incidente”. Propone que es necesario un sistema más ágil. Sanz advierte que aunque algunos institutos deciden externalizar la limpieza desde el principio, lo común es contar con personal de la Comunidad. “Es necesario hacer atractivos los puestos de difícil cobertura. Los salarios del personal de conserjería y limpieza no son competitivos, si no se dotan adecuadamente es evidente que resultará complicado mantenerlos”, añade.
Por ejemplo, el IES Miguel de Cervantes está dividido en dos edificios: en uno de ellos tienen un servicio de limpieza externo, pero en el otro no. En este último, una empleada se ausentó y la otra está de baja. Los trabajadores del servicio externo, si tienen tiempo, limpian los baños del edificio sin servicio. “Al barro y las pelusas se suman goteras causadas por obras en el techo realizadas en octubre. Mi departamento ha sido cerrado por la presencia de moho y no tenemos a nadie que limpie eso”, se queja una docente del centro. Lo mismo sucede en el IES Europa: techos agrietados, goteras, aulas cerradas, humedades, moho y falta de personal de limpieza. “Nos informan que se ha notificado a la Administración, que ha habido una inspección recientemente, y que el propio instituto ha contratado un mes de limpieza, pero cuando eso termine, se acabó”, comenta una madre.

María López, docente del IES Rayuela, representa al claustro y menciona que los centros que tienen parte del presupuesto disponible ―no todos cuentan con ello, pues las partidas se han ido recortando― “se ven obligados a contratar temporalmente a alguna empresa para que realice un servicio de limpieza limitado”. Señala que este recurso no es factible para el personal de conserjería o secretaría: “Hay plazas que no se han cubierto desde el 1 de julio. Primero, nos quedamos con una sola persona de limpieza, luego faltó el conserje y ahora solo contamos con una persona en administración”.
El director de otro instituto público de la región, que prefiere mantenerse en el anonimato, comenta que la falta de personal les coloca en una posición muy precaria. “Somos los responsables últimos de la situación del centro y recibimos todas las críticas; los padres exigen explicaciones, pero no podemos justificar algo que no entendemos. El problema principal radica en los procesos de estabilización, que se han ejecutado en los últimos dos años”. El docente relata que, aunque el proceso ha sido siempre lento, ahora es “como en un embotellamiento de tráfico, hay un cuello de botella que no se mueve”.

“Ha habido una gran cantidad de plazas simultáneas y muchas personas se inscribieron para varias. Si, por ejemplo, a alguien le conceden tres plazas y se queda con una, las otras dos quedan vacantes y el ciclo comienza de nuevo. Después de seis meses, hay centros que tienen seis puestos vacantes, otros uno y otros cuatro. Es una situación crítica, el personal no docente está sobrecargado. Esto es un evidente deterioro”, critica el director. También confirma que ciertos centros optan por contratar empresas de limpieza temporalmente para abordar la situación más urgente. “Eso proviene de partidas que deberían ser utilizadas para otro fin; si comenzamos a reemplazar y reemplazar, un instituto podría quebrar con el presupuesto actual. Si tenemos que hacerlo de forma sistemática, los gastos siguen acumulándose”, añade.
Raúl Fernández, secretario de educación de Comisiones Obreras en el sur de Madrid, menciona que el IES Rayuela y otros institutos en Móstoles, como el Miguel de Cervantes o el Europa, han levantado la voz, pero que el problema es “grave” y “común” en la mayoría de los institutos, particularmente en la zona sur de la Comunidad. “Solo en Móstoles tenemos registrados siete [institutos] en estado crítico o muy crítico”, señala.

Esto no solo implica una falta de personal, sino también un deterioro de las instalaciones, carencia de aulas, ventanas rotas, humedades, problemas en el sistema de calefacción que persisten durante días. “No llegan respuestas para arreglar las calderas y deben comprar estufas con el presupuesto. El centro es quien tiene que cubrir todas estas necesidades. Si dejas de recibir personal de limpieza y con dinero público te ves obligado a contratar a una empresa privada, eso es un indicativo más de la privatización de la educación, ya no tienen otra opción”, agrega Fernández.
Este miércoles, los estudiantes y docentes del Instituto público Juan Bautista Monegro de Torrejón de Ardoz (Madrid) se ausentaron de las clases en una huelga y concentración debido a que desde septiembre tienen roto el sistema de aerotermia. Los alumnos y trabajadores asisten a las clases abrigados. Según CC OO, 18 centros educativos de la Comunidad de Madrid enfrentan problemas de aislamiento térmico.




