Los dos asistentes del DAO de la Policía y la esposa del ex jefe de Seguridad de Zapatero lo apoyaron en su hogar.
La caída del director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González, ha revelado una red de lealtades que respalda a los altos mandos del cuerpo bajo la supervisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. OKDIARIO ha documentado cómo, inmediatamente tras conocerse la admisión a trámite de la querella contra el DAO por agresión sexual, coacciones, lesiones psíquicas y malversación, tres personas de su círculo más cercano y con bastante influencia en la cúpula policial de Marlaska se presentaron esa noche en su residencia oficial en Madrid para ofrecerle su apoyo.
Los visitantes no eran cualquiera. Se trataba de Alejandro Herrero, jefe de Gabinete del director general de la Policía Nacional, Francisco Pardo Piqueras, al que fuentes consultadas califican como un buen profesional; Julián Pingarrón, asesor personal del mismo director general; y Toñi, secretaria particular del subdirector general de Logística e Innovación, Luis Carlos Espino. Esta última es esposa de Segundo Martínez, ex alto cargo policial jubilado en 2017, pero con un extenso historial de vinculación con el PSOE que persiste hasta hoy.
Las imágenes, obtenidas en exclusiva por este medio, muestran al jefe de gabinete y al asesor personal del director general de la Policía, junto a la secretaria particular del subdirector de Logística y esposa del ex alto cargo policial Segundo Martínez —hombre de máxima confianza de Zapatero en La Moncloa—, entrando este martes por la noche en la residencia oficial de José Ángel González.
La mujer entró primero en solitario con la intención de ver a la esposa del DAO, con quien mantiene una amistad desde hace años. Minutos después, llegaron al edificio en el barrio madrileño de Chamartín los dos hombres. Todos tomaron el ascensor y fueron recibidos por el propio González. «Pasa, no sabía que eras tú», le dijo el ex DAO a Toñi mientras le abría la puerta de su hogar oficial.
Tras un breve encuentro en el interior del piso, una reportera de OKDIARIO abordó a Toñi a la salida para preguntarle por el estado del ex número 1 de la Policía Nacional. La respuesta fue un ejercicio de evasivas: aseguró que «no había podido verle» y minimizó su presencia allí alegando que «no tenía tanta relación con él» y que ella «sólo se ocupaba de las tareas de la casa».
La presencia de Toñi en el domicilio del DAO no es un detalle menor. Su esposo, Segundo Martínez, es uno de los nombres más destacados de la policía política del zapaterismo. Natural de la comarca de Babia, en León, Martínez comenzó su trayectoria en la lucha contra ETA, lo que le permitió un ascenso rápido hasta la Jefatura Superior de Castilla y León. Sin embargo, fue en 2004 cuando su figura adquirió verdadera dimensión política: Zapatero lo nombró jefe de seguridad de Presidencia del Gobierno, convirtiéndolo en uno de sus hombres de máxima confianza durante sus dos legislaturas en La Moncloa.
En ese mismo entorno de poder, su esposa fue designada como jefa de Protocolo de Presidencia, en uno de los numerosos enchufes que caracterizaron aquella época. Años después, Segundo Martínez comenzó a trabajar para Huawei en España, y su nombre resurgió en 2022 como posible enlace entre el ex presidente y la multinacional china.
En 2018, El Confidencial reveló además que el comisario jubilado regentaba de forma encubierta una academia de preparación para el ingreso en la Policía Nacional, ocultando su vinculación para poder seguir percibiendo el 100% de su pensión.



