Los padres de Vallecas escaparon en dos ocasiones para rescatar a sus hijos.
Rafael y Natalia, ambos padres españoles arrestados la semana pasada por la Policía Municipal de Madrid, enfrentan cargos de desamparo e intento de evasión con sus seis hijos menores, quienes estaban desnutridos, sucios y enfermos. Este no es el primer intento: han tratado de escapar en dos ocasiones previas. En su tercera y última fuga, su intención era desaparecer para evitar que los servicios sociales de Madrid y Castilla-La Mancha les quitaran la tutela de los niños, que actualmente tienen entre 4 y 15 años.
El primer intento ocurrió en 2017, cuando solo contaban con cuatro de sus hijos (los gemelos nacerían en 2021) y una hija mayor de edad. En esa ocasión, la Comisión de Tutela de la Comunidad de Madrid, donde vivían, declaró a los niños en situación de desamparo y asumió su tutela. El año siguiente, al enterarse de que iban a retirárselos, decidieron huir. Se desplazaron en secreto a Puertollano (Ciudad Real), donde se asentaron en su primera tentativa de fuga.
En 2021, las autoridades castellano-manchegas fueron notificadas por sus homólogos madrileños sobre el caso; mencionaron el absentismo escolar y problemas graves de organización familiar. La Comisión de Tutelas de Ciudad Real inició el proceso correspondiente. Y en 2022, se planteó nuevamente la situación de desamparo de los menores, asumiendo la tutela la región vecina.
Rafael y Natalia, de 37 y 42 años, respectivamente, volvieron a hacer las maletas y realizaron su segunda huida con seis hijos. Regresaron a Madrid para evitar que los servicios sociales se llevaran a los menores.
Finalmente, se establecieron en el piso de la madre y el tío de Rafael, en la calle del Depósito de Agua, en Puente de Vallecas. La hija mayor, que vive en Usera, alertó a la Policía Integral del Distrito informando que su madre sabía de una nueva orden de la Comunidad para quitarles a los seis niños. Su plan, corroborado por una prima de las víctimas, era escapar hacia Torrevieja (Alicante) antes del 1 de septiembre.
La alerta llegó a los agentes tutores el 27 de septiembre, quienes se presentaron inmediatamente en el piso, un pequeño bajo. En ocasiones anteriores, la pareja había mostrado poco interés en colaborar, hasta el punto de negarse a abrir la puerta. Esta vez lo hicieron después de varias insistencias. Lo que encontraron fue desolador. Ahora se comprendía por qué el matrimonio enfrentaba nuevamente la posible retirada de los menores.
Los niños presentaban suciedad en el cuerpo y el cabello. Cuando les preguntaron si habían comido, respondieron: «Unas salchichas y un vaso de leche que nos ha traído la abuela», según informaron fuentes del caso. Presentaban impétigo, una infección bacteriana de la piel que les había causado heridas severas. Inicialmente afectó a dos de los hermanos, pero por falta de atención médica, se contagió a otros tres.
El estado del hogar era considerado «totalmente inhabitable», según el informe de la Policía Municipal de Puente de Vallecas: un fuerte olor a tabaco, colillas esparcidas, suciedad general en todas las habitaciones, un hedor a pesticidas, colchones en condiciones deplorables, además de la cocina y las paredes cubiertas de grasa.
Los padres quieren recuperarlos
Este diario ha averiguado que los niños dormían apiñados en el suelo del salón, sobre colchonetas sucias, rodeados de muebles rotos. La bañera estaba inservible debido a la suciedad acumulada. Al abrir el frigorífico, encontraron alimentos en mal estado, descompuestos, mezclados con medicamentos, con estantes y bandejas cubiertos de mugre. Los propios agentes mostraron su consternación.
Natalia ha admitido esta situación, aunque culpa a su suegra por no ayudar en la limpieza del piso. Ella y su pareja reciben pensiones no contributivas. La mujer asegura padecer de depresión y tiene escoliosis, lo que complica su movilidad.
Aspira a recuperar a sus seis hijos menores, que desde el mismo día de la intervención, tras ser atendidos en el hospital del Niño Jesús, han sido trasladados a un centro especializado bajo la tutela de la Comunidad de Madrid.



