Madrid, el santuario de los músicos independientes


Dedicar la vida a la música no es fácil. Hacer un espacio para uno mismo, conseguir que crean en el propio talento y que apoyen nuevas iniciativas requiere esfuerzo, paciencia y un gran amor por lo que se hace (así como también una inversión económica). En una era marcada por la inmediatez, impulsar una propuesta musical y lograr que salga a la luz puede convertirse en un verdadero desafío, como bien saben aquellos que han pasado años llenando pequeños locales mientras anhelan (o no) dar el salto importante.

No obstante, en ciudades como Madrid, quienes llenan las salas off con la misma entrega que los artistas que cuelgan el cartel de «agotado» en el Palacio de los Deportes hallan un espacio para desarrollar su creatividad sin restricciones.

Los integrantes de Mendoza posan para LA RAZÓN en la sala de ensayo El RompeolasDAVID JAR

En esos pequeños locales de la Comunidad, la música se vive de forma cercana, sin artificios, como un diálogo real entre artista y público. Madrid se presenta así como un refugio y un trampolín: la ciudad de las oportunidades, que brilla por su sólida apuesta por los nuevos talentos.

Madrid, líder

Los números lo demuestran. Según el Anuario SGAE 2025 de las artes escénicas, musicales y audiovisuales, Madrid volvió a dominar la oferta de conciertos de música popular en España, con 31.817 actuaciones, lo que representa el 26,4 % del total nacional. Además, la comunidad lidera el ranking en materia de asistentes: 5.048.338 espectadores asistieron a conciertos en 2024, posicionando a Madrid por delante de Cataluña y Andalucía, siendo el pop-rock el género más solicitado. El crecimiento es, además, constante. Todas las comunidades autónomas aumentaron su número de conciertos entre un 8% y un 10% en comparación con el año anterior, pero Madrid sobresalió al pasar de 28.892 conciertos en 2023 a 31.817 en 2024, lo que representa un incremento del 10,1%.

En cuanto a recaudación, según la SGAE, la comunidad alcanzó los 70,6 millones de euros, el 22% del total nacional. Igualmente, fue la región que registró el mayor aumento de asistentes, con 1.042.951 espectadores más que el año anterior.

El dinamismo de este ecosistema cultural también se refleja en las cifras de Madrid en Vivo (MEV), una asociación que agrupa a más de 60 salas de conciertos en Madrid, tablaos flamencos y teatros musicales, apoyando e impulsando su programación cultural.

En total, suman una media anual de más de 19.000 espectáculos de música en vivo y más de dos millones de espectadores.

Pero más allá de las cifras, es esencial poner cara a quienes sustentan esta realidad y convierten a Madrid en el escenario donde los sueños musicales se convierten en realidad.

Nos reunimos con Mendoza, una de las bandas emergentes de Madrid que ensaya cada semana en El Rompeolas, la sala donde han desarrollado su segundo disco, «Salvavidas», y donde se preparan para el inicio de su nueva gira, que comenzará el 27 de febrero en El Perro Club, en Malasaña.

Su compositor y vocalista, Rodrigo Domínguez, asegura mientras afina la guitarra que, sin duda, «Madrid es la región con mayor capacidad de acogida de proyectos musicales del país. Aquí hay la mayor oferta de salas de conciertos y también la mayor oferta de grupos para llenarlas».

«Más crudo, más directo»

No obstante, aclara: «Lo complicado es destacar entre tantas opciones. Con una oferta diaria de decenas de conciertos, obras de teatro y otros espectáculos, hay que hacerlo excepcionalmente bien para que el público te seleccione a ti».

A su lado, Bert Posada (guitarra), Adrián Díaz-Caneja (bajo), Guillermo Natividad (batería) y Miguel Rodríguez (teclados y coros) comparten esta visión. Tal vez por eso titularon su nuevo disco Salvavidas. «Los que hacemos música por vocación sabemos que no tenemos alternativa: o seguimos haciéndola o nos hundimos. No hay discusión. La música es el único refugio que nos queda cuando el mundo, nuestro mundo, pierde el equilibrio».

Rodrigo Domínguez, vocalista y compositor de Mendoza
Rodrigo Domínguez, vocalista y compositor de MendozaDAVID JAR

Con Madrid como trampolín, la banda tiene un calendario lleno de conciertos en distintas ciudades de España, siempre equilibrando su pasión con trabajos que sustentan su proyecto artístico. Son un claro ejemplo de una generación que navega a contracorriente en un mundo dominado por la superficialidad y el «fast all». Sus composiciones aspiran a ir más allá.

Cuestión espiritual

«La superficialidad es parte de nuestra sociedad y la música actual no deja de mostrarlo. Y está bien: no todo tiene que ser intensidad y compromiso. A mí también me gusta bailar hasta el suelo», reconoce Rodrigo. «Pero, a nivel musical, remamos a contracorriente. Que haya música ligera, como la de la Movida Madrileña, me parece genial. Lo que resulta extraño es que se menosprecie sistemáticamente cualquier postura ética o política en la música. El arte por el arte está bien; el arte por dinero, también; pero el arte para denunciar o posicionarse debería ser igualmente válido, y no siempre lo es. A menudo se penaliza».

También reflexionan sobre la espiritualidad que parece estar ganando terreno en la música actual (con ejemplos como Rosalía o el último tema de La Oreja de Van Gogh), quizás como reflejo de una sociedad marcada por la inseguridad y el desapego. Ellos, sin embargo, no cantan sobre lo etéreo. «Cuando veo ese resurgir espiritual en artistas consagrados pienso que quizás buscan renovar relatos para mantener el vínculo con sus fans. No creo que Rosalía haya pasado, de un disco a otro, de ícono del empoderamiento femenino a monja. Los procesos espirituales profundos requieren tiempo. Podría ser una herramienta de marketing más», observa Rodrigo.

Un grupo de amigos, ante todo

Para Mendoza, las cifras digitales no siempre representan la realidad: «Hay artistas con cientos de miles de seguidores en Instagram o de oyentes mensuales en Spotify que son incapaces de llenar 300 personas en un local de Madrid. Y otros, con muchos menos seguidores pero con trayectorias consolidadas, llenan una sala de 400 personas en Toledo. Esos son nuestros modelos».

La banda Mendoza posa para LA RAZÓN
La banda Mendoza posa para LA RAZÓNDAVID JAR

Sus conciertos, afirman, son ahora «más crudos, más directos, más intensos», pero conservan intacta la esencia: «Seguimos siendo un grupo de amigos que se divierte creando música con dedicación. No hay fantasías ni fuegos artificiales».

Música en estado puro, con Madrid como telón de fondo.

Start typing and press Enter to search