Madrid enfrenta la propagación de la gripe aviar con medidas restrictivas tras identificar tres brotes en un mes | Noticias de Madrid
Está prohibido criar aves y gansos junto a otras aves de corral. Asimismo, se prohíbe la cría de gallinas al aire libre y su mezcla con ganado. No se debe permitir que compartan contenedores de agua con aves silvestres. También está prohibido utilizar aves como señuelo de caza. Además, se exige que las personas que visiten gallineros apliquen protocolos de desinfección a sí mismos y a sus vehículos antes de irse. Estas son las medidas implementadas por el gobierno de Madrid en una quincena de municipios, incluyendo localidades importantes como Móstoles (214.000 habitantes), Leganés (193.000) y Fuenlabrada (190.000), con el fin de frenar la propagación de la gripe aviar, subtipo H5N1, en la región, según informa el boletín regional de este jueves. Un conjunto de restricciones diseñado para abordar un problema que se ha extendido por toda España tras dos años sin casos, lo que ha requerido el sacrificio de cientos de miles de aves, y que llevó a China en agosto a prohibir la importación de productos avícolas españoles.
“La influenza aviar altamente patógena causa enfermedades sistémicas y es extremadamente contagiosa, con una mortalidad alta en 24 horas en explotaciones avícolas comerciales”, se menciona en la resolución de la consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, dirigida por Carlos Novillo. “El 22 de septiembre de 2025, se confirmó un primer foco de influenza aviar altamente patógena en aves silvestres, subtipo H5N1, en la Comunidad de Madrid, ubicado en un parque de Alcobendas”, continúa el documento. “El 1 de octubre de 2025 se confirmó el primer foco en aves de corral en una explotación de gallinas ponedoras en Valdemoro”, se añade. Y concluye: “El 13 de octubre de 2025 se confirmaron dos nuevos focos en aves silvestres, consistentes en seis ocas y tres gansos del Nilo en un parque de Móstoles y otro parque de Alcorcón”.
Madrid no es única en esta situación. Este miércoles, el ministerio de agricultura, pesca y alimentación actualizó la situación epidemiológica de la H5N1 en España. La publicación de un documento coincidió con la notificación de un nuevo foco en Castilla y León, donde se detectó en una explotación de Valladolid con aproximadamente 315.000 ejemplares.
“El origen más probable de la infección se considera la cercanía de la granja al foco nº 6/2025, previamente notificado en el mismo municipio”, indican en el ministerio, lo que muestra la inestabilidad de la situación ante la facilidad de propagación del virus.
Con este nuevo foco, el número total de focos de IAAP registrados en aves de corral en España en 2025 asciende a 12, distribuídos en Badajoz (1), Toledo (1), Huelva (2), Guadalajara (1), Valladolid (6) y Madrid (1).
Adicionalmente, desde el comienzo de la actual temporada (que inició el 1 de julio de 2025) hasta ahora, se han detectado 47 focos en aves silvestres en Andalucía, Extremadura, Galicia, Asturias, País Vasco, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Madrid y Cataluña, así como 3 focos en aves cautivas en País Vasco, Andalucía y Comunidad Valenciana.
Esto tiene consecuencias: en agosto, por ejemplo, China prohibió la importación de productos avícolas originarios de España, tras la identificación de varios brotes de gripe aviar altamente patógena (serotipo H5N1) en distintas comunidades autónomas. El veto chino afectó tanto a las importaciones directas como a las indirectas —es decir, aquellas que puedan llegar a China a través de terceros países—, y abarcó desde productos frescos hasta procesados que, pese a un tratamiento industrial, puedan seguir transmitiendo enfermedades zoonóticas. También se prohibió el envío postal o el transporte personal de estos bienes a la nación asiática. Cualquier lote que incumpliera la normativa, advirtieron las autoridades locales, sería devuelto o destruido bajo supervisión aduanera.
Al mismo tiempo, España perdió el estatus de país libre de Influenza Aviar ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA). Desde entonces, el problema continúa extendiéndose por toda la geografía nacional.


