Madrid ya ofrece gafas gratuitas; el Gobierno todavía no lo hace.
Actualmente, solo la Comunidad de Madrid ofrece asistencia directa para que los menores accedan a gafas sin costo. No obstante, la iniciativa del Gobierno central aún no ha comenzado a implementarse. Mientras tanto, la región madrileña ya financia las graduaciones ópticas para niños y niñas menores de 14 años. La propuesta, impulsada por la ministra de Sanidad, Mónica García, conocida como el Plan Veo, sigue en proceso y todavía no puede reducir esos gastos.
Con el regreso a clases, muchas familias españolas esperaban una medida de apoyo económico en el ámbito de la salud visual. El Gobierno anunció el Plan Veo, una prestación destinada a cubrir hasta 100 euros anuales por menor de hasta 16 años para la compra de gafas o lentillas. Aunque se ha aprobado un presupuesto de 48 millones de euros, este aún no está en funcionamiento. Se espera que, cuando se implemente, lo haga a través de un Real Decreto con carácter universal —sin tener en cuenta la renta o la región de residencia—, y se gestionará a través de ópticas adheridas que aplicarán el descuento correspondiente.
Simultáneamente, la Comunidad de Madrid ya está llevando a cabo su propio sistema: desde mediados de 2024 proporcionará gafas graduadas sin coste para menores de 14 años con problemas de visión como miopía, hipermetropía o astigmatismo. La subvención cubrirá hasta 55 euros por niño al año, sin considerar los ingresos familiares, y beneficiará a más de 135.000 menores.
El Plan Veo, revelado por el presidente en mayo de 2025 en la sede del Consejo General de Ópticos-Optometristas, prevé que las ópticas asociadas apliquen el descuento directamente en el momento de la compra, siempre que el menor presente una prescripción válida.
Se estima que la medida beneficiará a alrededor de 721.000 menores en toda España, con la intención de que se integre como una prestación básica del Sistema Nacional de Salud, con una implementación prevista para el curso 2025-2026.
Incidencia en España
En España, la miopía infantil representa uno de los principales retos en salud visual. Actualmente, casi el 20 % de los niños entre 5 y 7 años sufre de miopía, cifra que podría aumentar al 30 % hacia 2030 si se continúa con esta tendencia en crecimiento.
El Barómetro 2023 también informó sobre un notable incremento de la miopía en seis años: ha aumentado un 17,8 %, lo que significa que uno de cada cinco escolares padece esta condición.
Además, más del 50 % de los niños miopes de segundo a sexto de primaria no utilizan corrección óptica, lo que puede impactar negativamente en su desarrollo educativo y cognitivo.
Los defectos refractivos más comunes —miopía, hipermetropía y astigmatismo— se ven agravados por el incremento del uso de pantallas y la reducción del tiempo al aire libre. El uso intensivo de dispositivos digitales está asociado con una progresión acelerada de la miopía.
Asimismo, se presentan deficiencias funcionales como la insuficiencia de convergencia y problemas acomodativos, que dificultan tareas visuales básicas como cambiar el enfoque entre distintas distancias.
A nivel estructural, condiciones como el estrabismo afectan aproximadamente al 5 % de la población infantil, siendo crucial su diagnóstico precoz para asegurar un desarrollo visual adecuado.


