Maduro busca motivar a sus seguidores horas antes de una marcha chavista: «No podrán, somos imparables».
Nicolás Maduro dirigió un mensaje la noche de este lunes con el objetivo de evitar la desmovilización y motivar a las bases chavistas. “Hagan lo que hagan, como lo hagan, donde lo hagan, no van a poder con Venezuela. Somos invencibles. No han podido ni podrán jamás con nuestra patria”, declaró el mandatario bolivariano en su programa semanal, Con Maduro+, en la víspera de una movilización nacional de militantes y simpatizantes del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) en defensa de la soberanía, centrada en dos temas: la bandera y la espada de Bolívar.
Maduro necesita evidenciar, al menos ante sus fieles, que posee el control de la situación. Esto es crucial para que el inestable clima social de Venezuela no empeore aún más. Con una crisis militar en curso con Estados Unidos y un ambiente de creciente paranoia en las calles, el sucesor de Hugo Chávez ha mostrado un comportamiento volátil, alternando discursos contradictorios. Por un lado, aboga por la paz, el diálogo y la reducción de tensiones; por otro, recurre a la retórica de un enemigo exterior para rechazar las amenazas provenientes de la Casa Blanca, que clasifica como organización terrorista extranjera al llamado cartel de los Soles, señalando a Maduro como su líder.
Sin embargo, el líder venezolano ha optado por no pronunciarse acerca de este grupo, considerado por el Departamento de Estado como una red de narcotraficantes y, por ende, un objetivo prioritario en la guerra contra las drogas iniciada por Donald Trump. Maduro ha desestimado “estas asechanzas, guerras psicológicas, políticas y diplomáticas”, mientras en Washington se considera la posibilidad de una llamada entre ambos líderes, según fuentes cercanas a estos contactos mencionadas por el portal Axios.
El presidente republicano ha utilizado el argumento de la lucha contra el tráfico ilegal de drogas, especialmente el fentanilo, para intensificar la presión sobre Venezuela, desplegando en el Caribe el Gerald Ford, el mayor portaaviones de la Armada estadounidense y del mundo, y comenzando una cacería de supuestas narcolanchas. En el marco de la denominada Operación Lancha del Sur, Estados Unidos ha atacado desde el 2 de septiembre al menos 21 embarcaciones, resultando en la muerte de al menos 83 personas.
Mientras tanto, los cielos de Venezuela aparecen en los mapas de rastreo de vuelos como los menos transitados de la región. Las aerolíneas Air Europa y Plus Ultra también suspendieron sus vuelos este martes entre Madrid y Caracas, uniéndose así a Iberia y otras aerolíneas internacionales como Avianca o TAP. Al mismo tiempo, varios aviones militares de Estados Unidos sobrevolaron el lunes las aguas del Caribe entre la costa de Venezuela y la isla de Curazao, que se encuentran a unos 65 kilómetros de distancia, según la página de rastreo de vuelos FlightRadar24.



