Mañueco asegura que los incendios están en una «evolución positiva y estabilizada» y solicita más recursos al Gobierno.
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, informó este martes, 19 de agosto, que la Comunidad muestra una «evolución favorable» en relación a los incendios forestales y aseguró que «no hay ninguna localidad en riesgo», lo que sugiere que habrá un «realojo en las próximas horas».
Después de visitar el Centro Autonómico de Mando (CAM) en la sede de la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, en Valladolid, Mañueco, junto al director general de Patrimonio Natural y Política Forestal, José Ángel Arranz, manifestó que la situación actual de los incendios es «favorable».
No obstante, el presidente de la Junta enfatizó las «circunstancias meteorológicas absolutamente excepcionales» e «inéditas» que se han vivido en el país hasta este domingo, reiterando su solicitud al Gobierno para obtener más recursos. «Así lo han reconocido los expertos, responsables políticos y directores de incendios», argumentó.
Bajo este contexto, defendió que los incendios habían llegado a estar en una situación de «fuera de la capacidad de extinción«. La mejora en la situación meteorológica está permitiendo que «hoy estemos mejor que ayer y mejor que hace dos días», con frentes e incendios estabilizándose.
Asimismo, celebró los «pasos positivos» que se podrán dar si las «circunstancias meteorológicas» lo permiten. Mañueco aclaró que todas las decisiones han sido tomadas teniendo en mente la «seguridad absoluta de las personas, de los operativos y de quienes trabajan en ellos».
«A veces, alguien puede pensar que se ha realizado un desalojo preventivo. Lo hemos hecho por consideración a la seguridad», puntualizó el máximo representante de la Comunidad.
Lo que también ha enfatizado es la solicitud de más recursos al Gobierno de España, ya que, aunque están empezando a llegar, todavía no cumplen con las cifras requeridas por el Ejecutivo autonómico, destacando que su petición se debe a las circunstancias «inéditas, extraordinarias, excepcionales» que afectaron a la Comunidad hasta el domingo.
El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, acompañado por José Ángel Arranz, atiende a los medios tras visitar el Centro Autonómico de Mando.
Ical
Mañueco justificó su solicitud basada en factores como una ola de calor de «17 días», que conllevó «sequedad y temperaturas extremas», la «simultaneidad de incendios, muchos de ellos de gravedad 2», y «auténticos vendavales que hemos vivido el sábado y el domingo, con rachas de hasta 80 kilómetros por hora».
Si bien evitó valorar los recursos del Ejército que ya han llegado a la Comunidad porque «yo no estoy aquí para criticar«, subrayó su solicitud debido a la consideración «riguroso y objetivo». Sin embargo, minutos antes de atender a los medios, compartió en redes sociales una comparación de los recursos solicitados y los ya entregados.
En este sentido, de los 25 bulldozer solicitados, no se ha entregado ninguno; de los 20 helicópteros ligeros de transporte de personal, solo ha llegado uno; de los 10 helicópteros pesados bombarderos, solamente han llegado dos de Castilla y León, que son del Mecanismo Europeo de Protección Civil. También faltan vehículos nodriza y drones con visores.
Respecto a la logística del operativo, Mañueco comentó que se han establecido dos bases en Cistierna y Bembibre, y solo dos puestos de mando avanzado de los 15 solicitados. Finalmente, de los 1.000 soldados requeridos para la vigilancia, solo se han enviado dos grupos al norte, en Aliste y El Bierzo, y dos al sur, en Salamanca y Ávila.
Además, rechazó elevar la emergencia al nivel 3, ya que eso significaría ceder el control de la situación y «lo que necesitamos son más medios«.
En relación a las reivindicaciones de los sindicatos, particularmente CCOO Castilla y León, que ha pedido la dimisión de los consejeros de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, y de la Presidencia, Luis Miguel González Gago, por «incumplimiento del servicio de Prevención de Riesgos Laborales» y el suministro para los profesionales del operativo, Mañueco enfatizó que se trata de una «cuestión de negociación sindical».
Por consiguiente, explicó que se debe tratar en el ámbito de la «negociación». Sin embargo, admitió que llevarán a cabo la investigación pertinente y reconoció que, durante sus visitas a los Cecopi o puestos de mando avanzados, se ha «preocupado» por la alimentación de los efectivos. Sin querer desmentir que hayan podido ocurrir «hechos puntuales», aseguró que, en términos generales, la situación es «normal».
«Tengo la conciencia absolutamente tranquila,» declaró en relación a las peticiones de dimisión de sindicatos y colectivos sociales. Sin embargo, se comprometió a llevar a cabo una revisión en el marco del Diálogo Social a partir de octubre para mejorar el operativo, como ya se hizo en 2022 después de los incendios en la Sierra de la Culebra, tras los reiterados «circunstancias excepcionales e inéditas».
También planteó la posibilidad de comparecer en octubre ante las Cortes de Castilla y León una vez que finalice la temporada alta de incendios y desestima la «comparecencia urgente» que solicita la oposición.
«En este momento, estoy centrado en el operativo, y también en la recuperación. Mañana tendremos Consejo de Gobierno y, por supuesto, explicaré con detalle las ayudas para la recuperación», añadió.
En este sentido, recalcó que lo «razonable» es que comparezca en octubre, tal como ocurrió en 2022, cuando «la mayoría de la Cámara así lo decidió». «Si ahora alguien ha cambiado de opinión, tendrá que explicar por qué», aclaró.



