Manuel Bautista, el «destacado personaje» impulsado por Ayuso, criticado por sus adversarios como «desleal», «religioso» y «burocrático» | Información de Madrid


—Este cambio de candidato modifica de manera significativa el proyecto.

En 2022, Mirina Cortés, la presidenta del PP en Móstoles, ha sido superada por la estructura del partido que representa. El equipo de la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, ha optado por reemplazarla con Manuel Bautista, un individuo sin una carrera política destacada en la ciudad, para la candidatura municipal de 2023. La actual diputada autonómica no está de acuerdo con la decisión, según declara en un comunicado, pero finalmente acepta “sin reservas”. Esto es una muestra del poder interno de la baronesa, que elige a su exviceconsejero de organización educativa con la intención de arrebatar al PSOE la segunda ciudad más poblada de la Comunidad de Madrid, que cuenta con 215.000 habitantes. La elección de este perfil con experiencia en gestión, provocó una protesta escrita de afiliados en Móstoles al considerar que Bautista no comprendía la realidad local, coloca a Díaz Ayuso en el centro de una tormenta, después de que EL PAÍS revelara que su partido presionó a una concejala mostoleña para silenciar una acusación de acoso contra el alcalde de la ciudad.

“Para Bautista fue un ascenso, a pesar de que tuvo que dejar el Gobierno regional”, comenta una fuente vinculada al PP, que tiene conocimiento profundo de sus errores. “Si te dicen que te vayas a ser alcalde de Casarrubuelos o de un municipio de tamaño medio, no es lo mismo. Móstoles, sí. Políticamente, tiene más relevancia que ser viceconsejero. Eso es un ascenso”, enfatiza. Y concluye: “Ese fue un movimiento de Ayuso y su equipo”.

La referencia se dirige a un grupo muy restringido de políticos. Uno es Alfonso Serrano, el secretario general del PP en Madrid, y quien gestiona los hilos internos del partido que Ayuso preside desde 2021. Otro es Ana Millán, diputada regional, vicepresidenta de la Asamblea, y número tres de una organización que ha ascendido bajo la protección de la presidenta, quien la ha nombrado para esos cargos mientras estaba siendo investigada por presunto delito de prevaricación administrativa en su período como concejala del Ayuntamiento de Arroyomolinos. Millán, a quien describen como una trabajadora incansable, fue una de las voces que abogó internamente por la candidatura de Bautista, según fuentes del partido, cuando Ayuso quiso renovar las listas electorales con personas de su ejecutivo.

“Como político, Bautista es un burócrata”, opina Emilio Delgado, diputado regional de Más Madrid, que reside en Móstoles y fue concejal en el municipio durante muchos años. “Ya estuvo relacionado indirectamente con el caso FP”, añade, en referencia a su etapa como viceconsejero, y a pesar de que nadie ha solicitado oficialmente información al actual alcalde sobre la investigación de la presunta comisión de un delito de prevaricación en el Gobierno autonómico por supuestamente fragmentar contratos para decidir quién realizaba reformas en centros educativos. “Para la alcaldía ha sido desastrozo”, describe. “También es una persona con una fuerte inclinación religiosa, que ha impregnado de ese tono religioso todas las festividades… aunque, según lo que hemos visto, es religioso solo en ciertas situaciones”.

En primera fila de las procesiones de Semana Santa, recibiendo una estampa de San Pablo VI, y como primer visitante del belén municipal, Bautista, de 52 años, ha alardeado de implementar en Móstoles la estrategia del PP de Madrid. Es decir: reducir impuestos, como el IBI. También ha buscado el enfrentamiento directo con el Gobierno de Pedro Sánchez, a través de los problemas de la línea C-5 de Cercanías (que transporta al 15% de los viajeros de toda la red), y de la negativa a hacer gratuita la R-5 mientras duren las obras de soterramiento de la A-5 a su paso por Madrid capital. Esto ha generado descontento tanto a la derecha como a la izquierda.

“No es una persona que hable con sinceridad. Es desleal”, declara Nieva Machín, la portavoz en Móstoles de Vox, el partido que impulsó la candidatura de Bautista como alcalde, firmó un acuerdo de gobierno y luego se retiró, ya que el alcalde asumió las competencias de Cultura que pertenecían a un concejal que dejó el partido ultra. “Me ha costado mucho tener reuniones de gobierno con él”, lamenta Machín. “Está más preocupado por la autopromoción, las fotos, y aparecer en eventos, que en tomar decisiones y gestionar el día a día de la ciudad para crear un entorno con industria o vivienda asequible para los jóvenes”.

Desde el PSOE local añaden: “Es una persona que no reside en esta ciudad, y que considera la alcaldía como un empleo. No le gusta interactuar con la ciudadanía, ha desatendido nuestros barrios. Está más cómodo en eventos y fotos. Pretende hacerse ver como cercano, pero en realidad es frío y autoritario en los plenos, incluso a veces intentando humillar con su posición como presidente”.

El retrato que la oposición pinta del alcalde de la segunda ciudad más poblada de Madrid difiere notablemente de la descripción que Ayuso ofreció en la campaña de 2023. Ocurrió en un día primaveral. “Manuel Bautista, a partir de ahora Manolo (…) es un gran hombre, muy sensible, que quiere y cree en lo que hace”, expresó la presidenta cuando llegó su turno y comenzó a lanzar cumplidos al candidato. “Mi lealtad con todos los mostoleños se refleja en un candidato como Manuel”.

Un año después, Ayuso volvió a Móstoles, escogido como escenario para celebrar el arrollador triunfo del PP en las municipales madrileñas y para lanzar la campaña de las europeas. Todo un símbolo del peso electoral de la ciudad, y de la prominencia del alcalde respaldado por la complicidad de la presidenta regional.

“Con Manuel ha llegado un gobierno de libertad, apertura y voluntad”, afirmó en ese momento.

Bautista llegó a la candidatura a la alcaldía sin haber construido una carrera política en Móstoles. Sin embargo, fue concejal en Fuenlabrada (2011-2015), según su biografía oficial. También fue diputado en la Asamblea. Además, impartió clases en niveles de Infantil y Secundaria, y llegó a ser director de la Escuela Infantil Pública La Rampa (Coslada), del CEIP Mario Benedetti (Rivas Vaciamadrid) y del CEIP Maestra Trinidad García (Fuenlabrada).

Con su entrada en la política, llegaron los nombramientos ejecutivos. Así, ocupó la Dirección de Área Territorial Madrid Sur y el cargo de Director General de Educación Infantil y Primaria. También el de Director General de Educación Concertada y Becas de la Comunidad de Madrid, así como el de viceconsejero de Organización Educativa de la Comunidad de Madrid.

De Ayuso a Moreno Bonilla

Ese fue su trampolín hacia Móstoles, una de las piezas clave de la política madrileña. Recuperar la ciudad tras dos legislaturas bajo control del PSOE, y como punto de apoyo del PP en el cinturón rojo del sur de Madrid, fue una prioridad estratégica del equipo de Ayuso. La otra fue competir por la alcaldía de Fuenlabrada, tarea encomendada a otra protegida de la baronesa, Noelia Núñez, quien no logró el objetivo, fue recompensada con el acta de diputada nacional, y finalmente dimitió tras descubrirse que había falsificado su currículum.

Para Bautista, el camino tampoco ha sido sencillo. Ganó las elecciones, y el peso de Móstoles ha hecho que se codee con figuras importantes del PP, desde Díaz Ayuso hasta el presidente de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla.

Sin embargo, no logró la mayoría absoluta en las elecciones municipales de 2023. En alianza con Vox, el acuerdo entre ambos partidos ha colapsado recientemente. Ahora, la revelación de EL PAÍS no solo lo coloca en el centro de una controversia que afecta al PP en su conjunto, desde el nivel local hasta el nacional. También cuestiona su futuro político.

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