Marc Márquez se destaca en el GP de Hungría | Motociclismo | Deportes


Cuando los pilotos llegan a un nuevo circuito, todos muestran una sonrisa ante la oportunidad de enfrentarse a un lienzo en blanco. Generalmente, los estrenos tienden a darle más peso al factor humano, disminuyendo la influencia de la maquinaria y la tecnología. No obstante, con Marc Márquez en la pista y en plena forma, el GP de Hungría fue una nueva demostración del poder del ocho veces campeón del mundo. El líder del campeonato, en perfecta conexión con la Desmosedici GP de Ducati, logró su séptima victoria consecutiva y continúa acelerando el proceso hacia la confirmación matemática de su retorno a la cima en MotoGP.

A sus 32 años, todavía insaciable como en sus inicios pero más maduro y experimentado que nunca, Márquez supo sortear un inicio complicado este domingo para imponerse ampliamente en Balaton Park. El lento y sinuoso circuito húngaro fue testigo de otra exhibición del número 93, que estuvo cerca de caer durante su lucha con Marco Bezzecchi en la salida. El italiano de Aprilia, siempre dispuesto a desafiar al rey de la categoría, arrancó mejor y no se amedrentó cuando el líder intentó buscar un interior y chocó con su carenado. Marc tuvo que rectificar su posición para evitar la caída, perdió un par de posiciones más y Bezzecchi se escapó en solitario, una narrativa familiar de las últimas carreras largas.

No tardó Márquez en comenzar su remontada hacia la décima victoria de la temporada en domingo, a solo tres de su récord histórico (2014). En la quinta vuelta, ya superado el susto, el piloto de Cervera adelantó a Franco Morbidelli y disfrutó de unos instantes de aire limpio, con Bezzecchi a un segundo de distancia. En un par de giros, ya estaba detrás del colín de la Aprilia y en la vuelta ocho logró adelantarlo. Morbidelli, audaz como pocos, se resistió al movimiento y aprovechó la estrechez del trazado para recuperar el liderato en dos chicanes consecutivas. El 93, al igual que hizo en Austria, no insistió demasiado y aguardó un poco más hasta que el desgaste de las gomas le otorgara una ventaja definitiva.

Fue en la vuelta 11 cuando Márquez confirmó su estrategia ganadora en la primera curva y se escapó irremediablemente hacia su decimocuarto triunfo consecutivo, contando ‘sprints’ y grandes premios. Es la cuarta ocasión en la que el octocampeón se alza en el debut de una pista en el Mundial, después de sus victorias en Austin (2013), Termas (2014) y Buriram (2018), una cifra récord que comparte con Giacomo Agostini y Eddie Lawson. “Hoy fui muy bien. Tuve paciencia para adelantar, apretar y gestionar”, apuntó el caníbal de la categoría reina. “Me fui largo en la primera curva para evitar problemas, pero en la segunda esperaba que Marco tuviera un mejor paso. Por fortuna, ambos pudimos evitar la caída”, comentó sobre el incidente con el único piloto que ha sido capaz de competirle codo a codo este año.

Demoledor y formidable, el 93 se consolidó una vez más como líder tras la caída de su hermano Álex Márquez en la segunda vuelta de la contienda. Ahora hay 175 puntos que los separan, con el pequeño de la familia logrando rescatar un par de puntos en su lucha por el subcampeonato. Con el GP de Catalunya en el horizonte, si llega a la cita de mediados de septiembre en Misano con un margen de 185 puntos, Marc contaría con bola de partido en Italia, aún con siete pruebas por disputarse: “Sigo manteniendo mi discurso de que llegará un día en que no pueda ganar, y creo que en Montmeló se verá un cambio significativo”.

Las lágrimas de Martín

En el mundo real, el relato de la carrera se completó con las notables remontadas de otros dos pilotos españoles. Pedro Acosta, que ha encontrado la dirección correcta con la KTM, finalizó en segunda posición tras partir en séptimo, mientras que el podio lo completó un decidido Bezzecchi, que consigue por primera vez tres podios en la categoría reina. Justo detrás de su compañero de equipo, el actual campeón del mundo, Jorge Martín, logró su mejor resultado con Aprilia al finalizar en cuarta posición, después de remontar 12 lugares en pista. El madrileño, finalmente alejado del sufrimiento de lesiones en este 2025, lloró al quitarse el casco y recibir el cálido abrazo de su familia y todo su equipo. “Me emocioné al ver a María; esto te motiva y también te recuerda los momentos difíciles que hemos vivido”, confesó.

El trazado logró por poco enfrentar el reto de recibir a las potentes MotoGP. Como advirtió Enea Bastianini a lo largo del fin de semana, el diseño con muchas chicanes cerradas y pocas escapatorias amenazó con un accidente grave. El italiano de KTM cayó en la primera vuelta mientras rodaba cuarto y cruzó la pista, vulnerable ante la habilidad del grupo entero. Todos pudieron esquivarlo, y el fin de semana concluyó sin incidentes notables, con hasta siete caídas este domingo.

Luca Marini, quinto con la Honda, también dio un resultado que brinda esperanza a la fábrica japonesa, que ha estado en horas bajas desde que Márquez sufrió su devastadora lesión en el húmero durante el GP de España en 2020.

En otro box, el de Ducati, Pecco Bagnaia, en su peor bache competitivo en más de tres años, sumó su tercer fin de semana consecutivo sin conseguir un podio, terminando noveno tras partir en decimotercera posición. El tricampeón italiano, que cuenta con los mismos recursos humanos y técnicos que el líder del campeonato, sigue atrapado en un abismo inexplicable, incapaz de acercarse a los tiempos del gran dominador del certamen. Ni él, con la misma moto, ni nadie, ha podido estar a la altura de Márquez este año.

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