Más de 3.500 metros, enorme piscina y área de ejercicio al aire libre.
Omar Montes dejó boquiabiertos a sus seguidores al anunciar su retirada temporal de la música. El artista de Madrid asistió el lunes a ‘El Hormiguero’ para presentar el remix de ‘Ayer la vi’, uno de los grandes éxitos de Juan Magán, pero terminó haciendo … esta sorprendente declaración que impactó tanto al público como a Pablo Motos.
«Llevo diez años cantando, he recorrido muchos lugares, he estado en el número 1, número 2, número 0… He vivido muchas alegrías y he disfrutado de mi sueño, que era cantar», compartió.
No obstante, este balance positivo se ve ensombrecido por su desencanto con la industria: «La música es una mierda, Pablo. Es una falsedad». «No contamos con el apoyo adecuado. Y ya estoy un poco hasta los cojones, siendo claro», denunció, antes de pronunciar la frase que marcó la conversación: «Este es mi último año en la música».
Un refugio valorado en más de 4 millones de euros
Curiosamente, Montes vive uno de los momentos más dulces de su vida personal, ya que hace unos meses se convirtió en padre por segunda vez, dando la bienvenida a su hijo Ismael.
Junto a su familia podrá encontrar refugio de esta decisión en su chalet, ubicado en la exclusiva urbanización de Montepríncipe, en Boadilla del Monte, muy alejado del piso de Pan Bendito (Carabanchel) del que siempre habla con orgullo.
El artista ha mostrado su hogar en repetidas ocasiones, incluso participando en el programa ‘Los Iglesias. Hermanos a la obra’ de RTVE, donde julio José Jr. y Chábeli Iglesias renovaron varias áreas del chalet.
La propiedad, tasada en más de 4 millones de euros, es un proyecto de nueva construcción situado sobre una parcela de 3.500 metros cuadrados. Cuenta con vigilancia privada constante, un sistema de cámaras distribuidas por toda la urbanización y un estricto control de accesos.
Ubicada en un entorno de total privacidad, la vivienda principal se distribuye en dos plantas que priorizan la luz natural, los espacios abiertos y la interacción entre estancias. El salón, amplio y diáfano, es el corazón de la casa, conectando con el comedor y la cocina.
Un vestidor de lujo, una bodega, una sala de ocio y un garaje para varios vehículos completan un interior diseñado tanto para vivir como para crear. En total, la finca supera los 2.000 metros cuadrados construidos, donde el lujo se integra de manera natural.
Un jardín igual de impresionante
El jardín, de unos 1.700 metros cuadrados, es una extensión natural del hogar. La vegetación asegura privacidad y tranquilidad, algo que Omar Montes siempre ha valorado para su familia, además de permitirle conectarse con la naturaleza sin renunciar a las comodidades de la ciudad.
Este espacio exterior también cuenta con áreas diseñadas para recibir invitados, especialmente durante el buen tiempo, como un porche cubierto equipado con sofás, butacas y una gran mesa, junto a una zona de barbacoa.
La piscina, de diseño elegante y generosas dimensiones, se convierte en el punto central del exterior. Al lado, un solárium con tumbonas invita al descanso. El conjunto se completa con una zona fitness al aire libre, creando un ambiente que recuerda a un auténtico resort privado.



