Más Madrid y PSOE promueven el abono único para el transporte de Sánchez, a pesar de que resulta más costoso para los madrileños.
El abono único que presentó Pedro Sánchez a poco tiempo de Navidad sigue generando debate, con los partidos del Gobierno buscando por todos los medios que se implemente en alguna comunidad autónoma. En la Comunidad de Madrid se da una situación similar, aunque esta medida podría incrementar el costo de la movilidad de los madrileños: la propuesta de Moncloa resulta más cara que la opción actual en la región.
En la comunidad, PSOE y Más Madrid han intensificado la presión política para forzar la adopción de este abono. Después de registrar mociones en los diferentes ayuntamientos de la Comunidad de Madrid para instar al Gobierno regional a unirse a la medida, el PSOE madrileño ha presentado recientemente una Proposición No de Ley (PNL) en la Asamblea de Madrid. El texto es muy similar al defendido por Más Madrid, formación con la que los socialistas han colaborado para presionar a Isabel Díaz Ayuso.
Sin embargo, la iniciativa tiene bajas probabilidades de éxito debido a la mayoría absoluta del Partido Popular en la Cámara regional. Aun así, resulta llamativo que se impulse una propuesta que, según admiten implícitamente sus propios proponentes, tendría consecuencias financieras negativas para los madrileños.
En la justificación de la PNL del PSOE se reconoce que, «por un coste adicional mínimo«, los usuarios de las coronas más distantes (B3, C1 y C2) podrían acceder a todo el sistema de transporte del país, asumiendo de manera tácita que ese coste extra existe.
Los datos oficiales del Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) permiten evaluar este impacto. Con el abono único, el abono joven -dirigido a menores de 26 años- pasaría a costar 30 euros mensuales, frente a los 10 euros actuales en la Comunidad de Madrid. En el caso de los adultos, el abono de la Zona A aumentaría de 32,70 euros a 60 euros mensuales. También se encarecerían los precios en el resto de zonas: de 38,20 euros a 60 en la B1, de 43,20 a 60 en la B2 y de 49,20 a 60 en las zonas B3, C1 y C2, según las tarifas vigentes del CRTM.
Más Madrid argumenta que el abono único representaría un avance hacia un sistema tarifario «más sencillo, comprensible y equitativo», al permitir el uso de cualquier transporte público del país con un solo pago. Sin embargo, este argumento omite un aspecto fundamental: la movilidad real de los ciudadanos.
Según la Encuesta de Turismo de Residentes del Instituto Nacional de Estadística (INE), los españoles realizan de promedio entre tres y cuatro viajes al año fuera de su entorno habitual. Esto significa que la gran mayoría de los desplazamientos cotidianos se llevan a cabo dentro de la misma comunidad autónoma, por lo que el supuesto beneficio de un abono estatal tendría un uso muy limitado para la mayoría de los madrileños.
A esta cuestión se suma un problema de gestión y eficiencia del gasto público. De acuerdo con la propia PNL del PSOE, el abono único coexistiría con el actual sistema del CRTM, en lugar de sustituirlo. Esta duplicidad implicaría una carga administrativa y financiera que, según fuentes consultadas, podría incrementar el gasto público sin una mejora proporcional en el servicio.
Finalmente, el Gobierno regional de Madrid ha denunciado la falta de información y coordinación por parte del Ejecutivo central. Fuentes del Gobierno autonómico han señalado que no han recibido ningún detalle técnico ni financiero sobre cómo se implementaría el abono único en la región, ni sobre la distribución de costes entre administraciones, un aspecto clave en un sistema de transporte cuya financiación depende en gran medida de las comunidades autónomas y los consorcios regionales.
Así, parece que PSOE y Más Madrid han llevado estas PNL a la Asamblea por motivos partidistas y no tanto por una auténtica convicción política y servicio al público madrileño.


