más viviendas ante promesas no cumplidas


Madrid ha atravesado una semana política centrada en el debate sobre la vivienda. Este asunto ha captado la atención tanto en el Debate del Estado de la Ciudad como en el Debate del Estado de la Región. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, colocó el acceso a un piso de alquiler en Madrid en el núcleo de su intervención, utilizando la ocasión para criticar al presidente del Gobierno por sus promesas no cumplidas.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, elevó la apuesta al anunciar un paquete de 15 medidas en vivienda, junto a una serie de iniciativas en diversas áreas de gobierno. “Madrid es la que cuenta con más vivienda protegida de toda España,” afirmó a la oposición.

La reacción provino del portavoz del Grupo Popular, Carlos Díaz-Pache, quien hizo referencia a las viviendas para prostitutas vinculadas con el ex ministro Ábalos, así como a las de la ministra Mónica García y los dirigentes de Podemos.

A menos de dos años para las elecciones autonómicas y municipales, la vivienda se ha establecido como la prioridad política. Madrid se jacta de liderar la vivienda protegida en comparación con el Ejecutivo de Pedro Sánchez, con 30.000 pisos de alquiler asequible y 10.000 viviendas en desarrollo para la compra. El Plan de Choque que presentó Ayuso hasta el final de su mandato incorporará 15.000 nuevos pisos asequibles, extenderá el Plan Vive hasta 5.500 y sumará 4.500 viviendas para adquirir. Además, los pensionistas no contributivos sin vivienda recibirán una ayuda de 525 euros para el alquiler. El Ayuntamiento ha completado 1.072 pisos, tiene 6.200 en construcción y ha cedido 25 parcelas para 2.134 viviendas adicionales.

Ayuso y Almeida han dejado claro que continuarán trabajando para abordar el principal problema de los ciudadanos. “No se resolverá mañana, pero a lo largo de estos años hemos desarrollado suelo apto para construir 90.000 viviendas en Madrid” y “estamos creando instrumentos urbanísticos que facilitarán el desbloqueo de 80.000,” explicó el alcalde.

En su primera intervención en Cibeles tras su baja por paternidad, marcó distancias con el presidente del Gobierno. “Nosotros no mentimos a los madrileños, no ofrecemos cifras falsas,” dijo, aludiendo a los anuncios vacíos de Sánchez. El presidente del Gobierno prometió construir 20.000 viviendas sociales, comprometió un plan de 100.000 pisos de alquiler asequible y la movilización de hasta 183.000 de la Sareb, un anuncio que su propio Ejecutivo ha reducido con el tiempo.

Isabel Díaz Ayuso ha pretendido posicionar a Madrid como el contraste ante ese fracaso. En la Cámara de Vallecas, presentó un plan con 15 medidas, que incluye una nueva Ley del Suelo para ampliar la vivienda protegida asequible con menos trámites para facilitar la disponibilidad de terrenos destinados a esta finalidad. El alcalde destacó esta semana que la capital ya cuenta con 9.400 viviendas públicas de alquiler, el parque más grande de toda España. Esta cifra refuerza la apuesta por la vivienda asequible de Ayuso y coloca a la región como un referente frente a las promesas de Sánchez. Así es como al menos lo quisieron reflejar los líderes madrileños en una semana en que Moncloa parecía intentar contraprogramar su protagonismo.

El Gobierno ha anunciado la creación de un portal público gestionado por SEPES, la entidad pública empresarial del suelo, por medio del cual los ciudadanos podrán consultar, solicitar y gestionar contratos de viviendas de alquiler asequible. Esta medida, según informó este periódico, es parte de un plan que busca movilizar 100.000 viviendas, reducir la carga económica del alquiler y fortalecer la vivienda pública en zonas con precios elevados.

En Madrid, no solo se pone en duda las iniciativas de Sánchez, sino que también se utilizan sus promesas incumplidas como un desafío. Ayuso ha presentado un plan integral para la vivienda que incluye el desbloqueo de suelo, la agilización de licencias y el aumento de la oferta de pisos de alquiler asequible en colaboración con el sector privado.

La presidenta también anunció una rebaja fiscal para jóvenes que estudian y trabajan, un alivio en los costos de emancipación que conecta la política tributaria exitosa en Madrid con la política de vivienda. Asimismo, abordó el tema energético defendiendo la necesidad de la energía nuclear como un elemento clave en el futuro económico. La líder popular propuso que Madrid se convierta en un “laboratorio de innovación nuclear,” coincidiendo con la recepción de dos proyectos para el desmantelamiento de la central de Alcaraz.

Diversas compañías del sector han señalado que la desaparición de la central podría comprometer la seguridad del suministro y encarecer la electricidad en una semana en que las empresas eléctricas han presentado los mapas del colapso en la red española.

Mientras el debate se intensificaba en la Asamblea, la sanidad se preparaba para abrir un nuevo frente contra el Gobierno de Sánchez. El sindicato Amyts ha convocado una huelga para octubre contra la ministra de Sanidad, Mónica García, quien estuvo presente ayer en la Cámara de Vallecas.

Bajo el lema “sin médicos no hay sanidad,” el sindicato busca visibilizar la necesidad de reforzar el personal en hospitales y centros de salud, responsabilizando a la ministra por no ofrecer soluciones. Desde la Puerta del Sol, acusan a García de emplear el Ministerio como una plataforma política, mientras defienden la inversión autonómica para fortalecer la red sanitaria. La situación en Gaza oscureció durante la última jornada el debate en Vallecas, alcanzando niveles de gran tensión. La oposición acusó a la presidenta de defender lo que califican como “genocidio” en Gaza, y Ayuso puso a la izquierda frente a un espejo. “El pañuelo palestino no es feminismo, no es LGTBI. Les animo a pasear unos días por Gaza y otros por Tel Aviv y que me cuenten, homosexuales, transexuales y mujeres, cómo se han sentido en un lugar y cómo en el otro.” La confrontación con la oposición estuvo precedida por la llegada de la Vuelta Ciclista a España a la capital. El alcalde anunció un dispositivo extraordinario de seguridad y aseguró: “Tolerancia cero contra los disturbios.” La ciudad busca proyectar al mundo una imagen segura y ordenada capaz de organizar grandes eventos deportivos. Almeida ha solicitado al delegado de Moncloa en Madrid que “no titubee” con quienes intenten “reventar” la Vuelta, después de que el delegado cuestionara a aquellos políticos preocupados por la imagen que España proyecta al mundo con estas protestas. 1.500 policías y guardias civiles están listos para garantizar la seguridad ante las protestas palestinas.

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