Matute afirma que la «carencia de exigencia» en el MIR podría acarrear «serias repercusiones» para los profesionales de la salud.


La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, ha señalado que la “inacción” y la “falta de rigor” del Ministerio de Sanidad en la gestión del examen MIR 2026, programado para el próximo 24 de enero, podrían resultar en “graves consecuencias” para los profesionales sanitarios que “se juegan” ese día “su futuro”.

En un comunicado, el departamento liderado por la consejera Fátima Matute ha destacado que el “retraso” en el inicio de la preparación de la prueba, que fue trasladada de junio a septiembre del año pasado, es un hecho “sin precedentes” y que, a su juicio, “compromete” los plazos de todo el proceso.

En este sentido, la Consejería ha recordado que la lista definitiva de admitidos “debería haber sido publicada hace dos meses”, aunque finalmente el listado completo de aspirantes se reveló el pasado jueves, incluyendo a aquellos a quienes se les podría haber notificado que están definitivamente inadmitidos tras resolver los correspondientes recursos de alzada.

Según el Gobierno regional, estos aspirantes “quedarán en una especie de limbo”, ya que la corrección de sus exámenes dependerá de la resolución de dichos procedimientos. Esta “imprevisión”, han avisado, puede “como mínimo, comprometer seriamente los plazos” para la publicación de los resultados y la incorporación de los residentes de primer año a los centros donde comenzarán su formación.

Durante el evento de presentación del balance anual del SUMMA 112 realizado este sábado, Matute declaró que el proceso “no se ha podido llevar a cabo peor en todas las fases” y pidió a los opositores que mantengan la calma, no se distraigan y se presenten al examen, considerando que se trata de una prueba “muy importante” que “va a cambiar su vida”.

“Improvisación” por parte del Ministerio

Además, la Consejería de Sanidad ha enfatizado que la Comunidad de Madrid advirtió “hace meses” al Ministerio que dirige Mónica García del “error” derivado de su “improvisación” en la especialidad de Urgencias y Emergencias, al anunciar la creación de plazas “sin contar con el Programa Formativo ni con las Unidades Docentes” acreditadas, cuya preparación, según el comunicado, “resulta compleja” al involucrar hospitales y unidades móviles externas.

A esto se suma, según el Gobierno regional, la “negativa” de la ministra Mónica García a la propuesta del Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso para capacitar a 70 profesionales en esta especialidad en junio de 2025, aceptando “tan solo 11 en una región con más de siete millones de habitantes, todos ellos usuarios potenciales de las urgencias médicas”. También han criticado que “tampoco se ha publicado” todavía el programa formativo de la nueva especialidad de Laboratorio Clínico.

Asimismo, la Consejería ha advertido sobre la reforma prevista por el Gobierno central del Real Decreto que regula la relación especial de los médicos residentes y otros especialistas en formación. A su juicio, este cambio debería tratarse post la aprobación definitiva del nuevo Estatuto Marco, “cuyo proyecto está causando un profundo rechazo entre los profesionales sanitarios”, que incluso han convocado jornadas de huelga.

Para la consejera Fátima Matute, se trata de una “escandalosa serie de despropósitos, dislates y chapuzas” que evidencian que el Ministerio de Sanidad actúa “sin rigor normativo” y con una “clara falta de compromiso” hacia los profesionales sanitarios, lo que, en su opinión, pone en “grave riesgo” al Sistema Nacional de Salud.

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