Máximo de 5 agentes en un único vehículo.
El titular del Interior, Fernando Grande-Marlaska, despoja a la Guardia Civil: hasta cinco agentes están saliendo de patrulla en un solo vehículo debido a la falta de coches en diferentes cuarteles de Granada. Así, los integrantes de Seguridad Ciudadana no solo patrullan amontonados como sardinas enlatadas, dada su corpulencia y las armas, sino que, al realizar alguna detención, tienen que dejar a dos de ellos en el lugar de los hechos y arreglárselas para volver a su puesto.
Esta problemática ocurre porque en la totalidad de los cuarteles, donde deberían haber cuatro o cinco coches para patrullar, sólo hay uno o ninguno. Además, tras el verano, ha habido un aumento de aproximadamente un 20% en el personal, al tiempo que se ha producido un descenso del 20% en la disponibilidad de vehículos debido a fallos técnicos, y, según los mandos, no hay presupuesto para repararlos, por lo que quedan parados en los talleres o en los cuarteles. Ante esta situación, algunos guardias civiles incluso se ven obligados a patrullar a pie al no tener vehículos disponibles.
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), la más representativa, ha denunciado públicamente esta situación «crítica, bochornosa e indignante» que atraviesa la Guardia Civil en esta provincia, debido a la «grave y continua» escasez de vehículos oficiales, lo cual es «consecuencia directa del abandono institucional y la dejación de funciones por parte de la Administración», según declara a OKDIARIO Olaya Salardón, portavoz de la AUGC, subrayando que esta situación «pone en riesgo tanto a agentes como a ciudadanos».
El mayor retroceso desde Roldán
Por ello, la asociación mayoritaria exige soluciones inmediatas, una inversión urgente en el parque móvil y el cese de esta política de «abandono, improvisación y desprecio» hacia quienes garantizan la seguridad en Granada, que sufren «el mayor retroceso en recursos materiales desde la época de Luis Roldán».
«El Gobierno sigue sin ser consciente de que la seguridad de los ciudadanos conlleva un costo. Mientras no se invierta lo necesario en medios, es imposible garantizar la seguridad y, lo peor, se pone en riesgo a quienes intentamos asegurarla», expresa indignado Eugenio Nemiña, responsable jurídico de la AUGC, vocal del Consejo de la Guardia Civil y de la Comisión de Riesgos Laborales.
Uno de los vehículos policiales de Granada que supera los 400.000 kilómetros.
Y advierte que esta situación no solo pone en peligro a los guardias civiles, sino que «compromete gravemente» la seguridad de los ciudadanos, responsabilizando al ministro del Interior y a la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, de cualquier consecuencia derivada de esta falta de recursos.
La respuesta siempre es la misma
La AUGC de Granada ha denunciado repetidamente esta situación por todas las vías posibles, exigiendo la dotación de más vehículos y la reparación urgente de los averiados. Sin embargo, la respuesta de los mandos ha sido siempre la misma: que «no hay vehículos nuevos» y «no hay presupuesto». «En resumen, es lo que hay y tienen que arreglárselas porque no llegará ningún coche nuevo desde la Dirección General y tampoco hay fondos para reparar los que están averiados. Tienen que hacer lo que puedan», señalaron fuentes policiales.
«Una excusa que se repite mientras los guardias civiles son enviados a la calle sin recursos, sin garantías y sin condiciones mínimas de seguridad», critica Olaya Salardón. Actualmente, en Granada hay alrededor de una treintena de vehículos en los talleres o parados en los cuarteles sin reparación.
Según informan a OKDIARIO fuentes policiales afectadas, al ir apretujados tres agentes en el asiento trasero del vehículo, a veces ni siquiera pueden usar el cinturón de seguridad debido a su corpulencia.
Uno de los guardias civiles consultados ha experimentado en carne propia la necesidad de quedarse en tierra tras una detención. En su caso, él y su compañero tuvieron la suerte de que una patrulla de la Policía Local los acercó al cuartel. Si no hubiera sido así, habrían tenido que «esperar dos o tres horas a que llegara un relevo para recogerlos». «La situación es vergonzosa», critica indignado este agente que se sintió aliviado cuando los policías se ofrecieron a llevarlos, pues estaba preocupado porque tenía que recoger a su hijo pequeño del colegio.
Un coche no cumple la normativa
A esta situación se suma que en el municipio de Pinos Puente, «uno de los más problemáticos de Granada», el único vehículo que sale a patrullar «no cumple la normativa» en cuanto a colores, pegatinas y elementos reflectantes para aumentar la visibilidad. Solo tiene la parte frontal verde y una pegatina; el resto del coche es blanco. No debería salir a patrullar, pero lo lleva haciendo «durante tres meses», según ha podido saber este diario a través de la AUGC Granada.

El vehículo en cuestión que no cumple con la normativa.
Asimismo, en el puesto de Zubia, donde solo hay un vehículo disponible, la estación de esquí de Sierra Nevada, que recibe gran afluencia de personas en esta época, hace que los integrantes del servicio de tarde tengan que esperar a que regresen los de la mañana, lo cual implica «una hora y pico sin servicio». «Para salir del paso, nos dieron otro coche para hacer el intercambio, pero a los dos días se rompió porque ya tenía 400.000 kilómetros. Empezó a salir humo del capó y se fundió», relata un agente.
«También hay vehículos con las pastillas de freno desgastadas que no se cambian debido a que no hay presupuesto. Como resultado, el coche queda parado», apuntan las mismas fuentes, señalando que «esto está sucediendo en todos los puestos del cinturón».
Además, recientemente, de un puesto de Granada «no salió una patrulla porque el coche devolvía los gases al interior del habitáculo. Y era el único», indican fuentes policiales granadinas, precisando que, cuando no hay vehículos, o eso es lo que les toca, o quedarse en la oficina.
Y para Marruecos coches nuevos
«Luego a Marruecos les envían coches nuevos. Me encantaría tener un Land Cruiser para salir de servicio, como se les da a ese país», comenta a OKDIARIO un guardia civil con 25 años de experiencia, subrayando que coches policiales estrenados hace 20 y 23 años siguen en servicio. Los vehículos de Seguridad Ciudadana en Granada tienen un promedio de 200.000 kilómetros, por lo que uno con 100.000 para los agentes es considerado nuevo.
«El deterioro ha alcanzado niveles absolutamente inaceptables. Estos hechos son humillantes, vergonzosos y sin precedentes, y reflejan el estado de abandono al que hemos llegado», denuncia Olaya Salardón, advirtiendo que «se está llevando al colapso a uno de los pilares de la seguridad pública en el medio rural».


