Me gustaría que Vox se uniera a mi gobierno; compartimos más afinidades que diferencias.
María Guardiola (Cáceres, 1978) logró ganar las elecciones en Extremadura en diciembre pasado, obteniendo para el PP más escaños que toda la izquierda en su conjunto. Y el mismo número que suman PSOE y Vox. Sin embargo, Guardiola necesita algún tipo de acuerdo para conseguir la mayoría parlamentaria que le permita continuar como presidenta de la Junta de Extremadura. Su intención es clara, y así lo afirma: «Deseo que Vox sea mi socio de gobierno». Y no solo por la aritmética electoral, sino por sentido común: «Hay muchas más cosas que nos juntan que las que nos separan».
PREGUNTA.- ¿Será investida presidenta en esta legislatura?
RESPUESTA.- Mi principal objetivo no es solo ser investida presidenta de la Junta de Extremadura, sino alcanzar un pacto de gobierno que garantice un ejecutivo fuerte y estable en la región, continuando la transformación que hemos llevado a cabo durante dos años y medio. Los resultados de este Gobierno son evidentes. Extremadura ya no es lo que era. Quiero lograr un buen acuerdo de gobierno, que es lo que los extremeños han solicitado en las urnas.
P.- ¿Descarta totalmente la opción con el PSOE?
R.– Lo hemos dejado muy claro. Desde un principio he sido coherente con el resultado de las urnas en Extremadura, como ha sucedido en Aragón. Los votantes han expresado con firmeza que no desean el sanchismo y quieren que sigamos profundizando en el cambio que comenzó en 2023. Por eso estoy trabajando sin descanso.
P.- Pero usted mencionó en un tuit que había solicitado la abstención al PSOE.
R.- Contacté a José Luis Quintana, representante de la Comisión Gestora del PSOE de Extremadura, para indicarle que lo más dignamente correcto sería abstenerse, respetando la voluntad del pueblo tras el desplome del PSOE, que ha obtenido el peor resultado de su historia al perder diez escaños. Pero en ningún momento retrocederé ni aplicaré las políticas sanchistas que han causado tanto daño a Extremadura. Hemos sufrido falta de inversión en el AVE: cualquiera que desee venir a esta región tiene que enfrentarse a un gran desafío. No tenemos autovías que nos conecten con el resto de España, ni un aeropuerto operativo en días de niebla. El Gobierno busca cerrar una central nuclear que ofrece empleo de calidad, pero no contamos con la potencia eléctrica necesaria para atraer inversiones a esta región. Además, hemos sido víctimas de la corrupción del sanchismo, dado que aquí han colocado al hermano del presidente. Creo que los extremeños han dejado muy claro que han dicho basta al sanchismo.
P.- ¿El PSOE de Extremadura es mejor o peor tras la salida de Miguel Ángel Gallardo, exlíder socialista en la región?
R.- Es exactamente el mismo PSOE. Gallardo no es la causa de la debacle del PSOE en Extremadura, sino su consecuencia. Fue candidato porque su futuro judicial estaba atado al del hermano del presidente del Gobierno, y Pedro Sánchez solo piensa en sí mismo. El PSOE de Extremadura está mirando hacia otro lado con el Gobierno más corrupto de la historia, lleno de machismo. En las oficinas del PSOE han habido acosadores sexuales en puestos importantes, y el partido los ha encubierto. Contamos con un Gobierno que respalda lo que hace el sanchismo: destruir lentamente las instituciones y nuestra democracia.
P.- ¿La única opción es llegar a un acuerdo de investidura con Vox?
R.- Es la única opción que existe y la que han solicitado los ciudadanos. En eso debemos trabajar. Desde el principio he mostrado mi disposición. Quiero colaborar para lograr el mejor acuerdo posible, y estoy convencida de que Vox también lo desea. Debemos profundizar en ese acuerdo. Somos partidos diferentes con sensibilidades distintas, pero hay mucho más que nos une que lo que nos separa. Toda España lo necesita, especialmente Extremadura. La región ha padecido 40 años de políticas socialistas obsoletas. Se han olvidado de invertir en Extremadura, pero hemos comenzado a levantar la mirada. En el mejor momento de esta región, no causaré un parón. Estoy segura de que Vox, que deseo que sea mi socio de gobierno, tampoco lo quiere.
P.- ¿Por qué no se ha podido llegar a un acuerdo de investidura o de gobierno hasta ahora?
R.- Aún hay tiempo. Debemos sentarnos y considerar lo que nos han indicado los ciudadanos. Los extremeños no merecen que nos enredemos en discusiones. Tampoco podemos olvidar el objetivo común: sacar al sanchismo de nuestro país. Nos lo exigen a gritos en Extremadura y Aragón, y habrá próximas reuniones. Todo mi tiempo está dedicado a que este acuerdo sea posible, cuanto antes, mejor. Extremadura no puede esperar.
P.- ¿En qué estado se encuentran las negociaciones?
R.- Estamos en la fase de fijar la fecha para la próxima reunión y acercar posturas. Quiero detectar cuáles son los obstáculos para este posible acuerdo y superarlos. Estamos dispuestos a aceptar un 93,33% de las medidas que plantea Vox en su documento. Ese 6,66% no puede ser un impedimento. Busco acercar posiciones al máximo para contar con el gobierno fuerte que merecen los ciudadanos. Deseamos presentar un presupuesto que se alinee con la media de España y mantener los mejores datos de nuestra historia. Hemos cerrado el 2025 con el mayor número de ocupados registrados en Extremadura: son 19,000 extremeños más trabajando, y tenemos la cifra más baja de desempleo. La actividad sanitaria no ha existido nunca en la región. Cuando llegamos, nos encontramos que los progres del socialismo ocultaban 25,000 pacientes en listas de espera. Hemos revertido eso en solo dos años y medio. Esto no puede detenerse. Los ciudadanos lo saben y lo han reconocido en las urnas. Debemos seguir trabajando por y para ellos.
P.- ¿Ese 6,66% representa un obstáculo insalvable?
R.- Honestamente, no lo creo. No sé qué impide que firme ese acuerdo ya. Solo faltan horas de diálogo en la mesa, mucha comunicación y entendimiento por el bien de los ciudadanos.
P.- ¿Qué contenido específico es? ¿Cree que esas medidas discrepantes podrían obstaculizar un acuerdo?
R.- Por respeto a la otra parte, no revelaré el contenido. Estoy convencida de que eso no se interpondrá en la posibilidad de llegar a un acuerdo.
P.- Algunos dicen que usted es la baronesa roja del PP y que se siente casi avergonzada de haber pactado con Vox. Opinan que ese es el escollo que les impide alcanzar un nuevo acuerdo de gobierno. ¿Qué opina al respecto?
R.- Es ridículo que yo me sienta avergonzada de pactar con Vox; lo hice en 2023 y he presumido del pacto de Gobierno con 60 medidas que han permitido que Extremadura esté mostrando buenos resultados. Fue lo que permitió que en 2024 tuviéramos el mejor presupuesto de la historia de Extremadura, pero es necesario actualizarlo para que la región siga creciendo. En ningún momento me avergüenzo de mi acuerdo con Vox; lo que deseo es trabajar juntos y que sean un motor que impulse el cambio que ya ha comenzado. Trabajo por ello sin complejos.
P.- ¿Considera que Vox es un partido de extrema derecha?
R.- El partido que representa la extrema derecha en nuestro país es el separatismo catalán, que desprecia y odia a los españoles. Es el mismo que ha pactado con Pedro Sánchez sin que nadie se escandalice.
P.- Entonces, ¿no interpreta que pactar con Vox implica legitimar a la extrema derecha según dice la izquierda?
R.- Para nada. Creo que Pedro Sánchez es el único que blanquea a la extrema derecha al pactar con un partido que humilla a los españoles, especialmente a los extremeños, mientras él gira la vista hacia otro lado. El presidente del Gobierno ha dejado de ser creíble. Su narrativa de ‘viene el lobo’ y de que Vox es una amenaza ya no resulta efectiva. Los ciudadanos han descubierto que la única verdadera amenaza para este país es el sanchismo. Pedro Sánchez ha liberado a etarras y violadores, ha amnistiado a golpistas, y su entorno ha terminado en la cárcel.
P.- Esa respuesta es mucho más contundente que la de algunos barones que se consideran conservadores dentro de su partido. ¿Cómo se ha construido esta imagen de María Guardiola como la baronesa roja?
R.- Se ha creado un estereotipo porque tengo un perfil mucho más facilongo a la hora de describir a una feminista. En su momento, se viralizaron algunas intervenciones en las que defiendo el verdadero feminismo con orgullo. También defiendo el respeto hacia las personas LGTBI. Sin embargo, el feminismo que propugno no es el de la izquierda, no es el feminismo de la pancarta, ni el que busca liberar a violadores, ni el que compra pulseras por AliExpress para maltratadores, ni aquel de los que acosan a mujeres sin repercusiones. Yo defiendo un feminismo auténtico. Lucho por la igualdad real entre hombres y mujeres, lo que debe ser una lucha conjunta de toda la sociedad, sin excluir ni demonizar a los hombres.
P.- ¿Cree que este enfoque feminista podría ser un obstáculo en la negociación con Vox? Es parte de ese 6% donde no coinciden y que impide un pacto inmediato.
R.- Si mi feminismo fuera el feminismo de la señora Montero, es decir, el que busca liberar a violadores, entiendo que sería un problema. Pero el feminismo que defiendo es el que comparte Vox.
P.- ¿Se siente orgullosa de su pacto con Vox en 2023?
R.- Me siento muy orgullosa, pues es lo que ha permitido que Extremadura funcione. Me apena la salida del poder que ocurrió en 2024 y que paró el avance en Extremadura, impidiendo la aprobación de presupuestos. Por responsabilidad, convoqué un proceso electoral para que los ciudadanos decidieran qué querían para el futuro de la región. Y los votantes se han expresado claramente. Ahora, es mi deber responder a lo que han solicitado los extremeños en las urnas: formar un pacto de gobierno que nos brinde la fuerza, estabilidad y capacidad para seguir transformando una región como Extremadura. Es una comunidad con grandes oportunidades que necesita políticas adecuadas que la hagan resplandecer.
P.- Mucha gente sostiene que Feijóo no logró ser presidente del Gobierno en 2023 porque usted tardó mucho en negociar con Vox o bien porque Mazón negoció demasiado rápido. ¿Considera que alguno de los dos es responsable de la situación actual?
R.- Mazón y yo actuamos según lo que creímos que era mejor para nuestras regiones. Pedro Sánchez lo utilizó para apelar al miedo hacia Vox. Pero ese miedo ya no es efectivo porque todos han comprobado que la única amenaza real para España es Pedro Sánchez y su Gobierno, el más corrupto de la historia. Su Ejecutivo se ha atrincherado en las instituciones y está minando poco a poco nuestra democracia. Los ciudadanos lo han expresado con claridad en las urnas, y seguirán haciéndolo en los futuros procesos electorales.
P.- ¿Le teme a Vox?
R.- Me aterra Pedro Sánchez y lo que es capaz de hacer. Está demostrando que puede hacer de todo y que está desconectado de la realidad. Su Gobierno está paralizado y está llevando al país hacia una parálisis inconcebible, generando que España sea vista negativamente.
P.- ¿Teme el crecimiento de Vox?
R.- Me inquieta el sanchismo. El antisanchismo no me intimida. El PP se esfuerza por lograr los mejores resultados posibles y mayorías sólidas para aplicar nuestro programa de gobierno. Eso es lo que busca cualquier partido político. Sin embargo, en este momento, los ciudadanos nos demandan que formemos acuerdos de gobierno que nos permitan poner fin a tanta corrupción y menosprecio institucional, y así ofrecerles el futuro que merecen.
P.- ¿Feijóo le ha sugerido que priorice la abstención antes que un acuerdo de gobierno con Vox?
R.- En absoluto. El presidente de mi partido me ha indicado que debemos ser responsables y atender a lo que los ciudadanos han expresado en las urnas. Es momento de formar un Gobierno fuerte que refleje la proporcionalidad de los resultados. En eso estamos trabajando.
P.- ¿El PP nacional tampoco se sentiría incómodo con un acuerdo de gobierno con Vox?
R.- El PP sabe interpretar muy bien el resultado de las elecciones. Así lo ha manifestado el presidente públicamente tras los comicios en Extremadura y lo ha reiterado recientemente en relación a Aragón. Feijóo ha hablado de responsabilidad y generosidad. Los ciudadanos han demandado que el sanchismo sea removido de las instituciones, y eso es lo que debemos cumplir.
P.- ¿Se sentiría cómoda en una repetición electoral si no logra un acuerdo de gobierno con Vox?
R.- La repetición electoral no es lo que desean los ciudadanos. Existe un mandato muy claro y lo que debemos hacer es trabajar sin descanso, de manera discreta y con un objetivo común muy definible. Ir a nuevas elecciones no sería la mejor opción, ya que sería una pérdida de tiempo. Extremadura necesita presupuestos y estabilidad para los próximos cuatro años. Hemos sentado las bases de un cambio significativo y debemos acelerar ese proceso.
P.- ¿Cuáles son los siguientes pasos para lograr el acuerdo de investidura y gobierno?
R.- Hemos activado el reloj de acuerdo a los plazos establecidos en el reglamento de la Asamblea, porque no queremos precipitar ni anticipar elecciones. Lo que queremos es tiempo suficiente para sentarnos y continuar trabajando desde la más absoluta discreción. El objetivo es lograr un buen pacto de gobierno con el que tanto Vox como el PP nos sintamos cómodos.
P.- ¿Confía en que logrará el acuerdo?
R.– Estoy completamente convencida de que saldrá bien. Estoy poniendo todo de mi parte. Ya lo estoy haciendo.


