Me tomo mi tiempo para regresar, ajustaré mi labor a las necesidades familiares.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha lanzado una bomba durante una entrevista que concedió mientras disfruta de su baja por paternidad, lo que ha disparado todas las alarmas. El regidor madrileño, quien acaba de ser padre a los 50 años, ha puesto en duda su continuidad al frente del Consistorio y no descarta dejar la política para dar prioridad a su nueva vida familiar. «Mi prioridad ahora es mi familia, descansar, desconectar y estar con ellos. No tengo ninguna prisa por volver», ha afirmado Almeida, quien señala que la paternidad ha transformado por completo su perspectiva sobre su carrera política.
Nadie habría imaginado que cambiar pañales y dar biberones pudiera interferir en las responsabilidades de gobernar una ciudad de más de tres millones de habitantes. La declaración más sorprendente llegó cuando se le preguntó sobre sus planes a largo plazo: «Te voy a responder con sinceridad: partido a partido. La vida me ha cambiado tanto que necesito reflexionar incluso de cara a 2027. Es honesto decirle a la gente que volver a presentarme no es una decisión automática». De esta forma, el alcalde, que gobierna Madrid con mayoría absoluta desde 2023, deja en el aire su futuro como alcalde de Madrid.
«Ya no soy el que era en 2023»
El regidor popular explica así los motivos de su posible y sorpresiva retirada: «No soy el que era en 2023 y debo pensarlo bien. Ya no poseo esa vida de adolescente despreocupado, ahora soy un padre de familia. Eso lo cambia todo».
Almeida ha confirmado que su prioridad absoluta es «mi familia, descansar, desconectar y estar con ellos» y que tomará la decisión sobre su futuro político «cuando llegue el momento», aunque admite que «ahora mismo no podría garantizar que voy a volver a presentarme», ha declarado en una entrevista a El Mundo.
Durante la entrevista, el alcalde mostró una faceta más personal y compartió sus temores como padre primerizo: «Una pregunta que ahora me atormenta es si seré capaz de ser un buen padre». También reveló que vive «con miedo todo el rato» y que está «obsesionado con la idea de que el niño se me puede caer en cualquier momento».
El político del PP defendió su decisión de desconectarse completamente durante su permiso de paternidad: «Soy muy cartesiano: estoy de permiso de paternidad y ahora me toca ser padre y no alcalde. No hay nada peor que creerse imprescindible».


