Médicos de Madrid se unen para exigir un Estatuto propio y mejorar sus condiciones laborales.


Los profesionales de la salud de la Comunidad de Madrid han iniciado una nueva movilización crucial entre el 9 y el 12 de diciembre, una huelga organizada por Amyts, que forma parte de un calendario estatal de protestas promovido por diversas organizaciones profesionales en todo el país. Este grupo ha señalado que su principal objetivo es demandar un Estatuto propio que dignifique la labor médica y exija mejores condiciones laborales, denunciando años de precariedad y falta de reconocimiento en el sector.

La protesta comenzará este martes con una manifestación que saldrá del Congreso de los Diputados a las 10:00 horas y finalizará frente al Ministerio de Sanidad. En diálogo con Madridiario, Ángela Hernández, secretaria general de Amyts, ha indicado que la situación de los profesionales en la Comunidad de Madrid ha sido marcada por incumplimientos y carencias fundamentales. “Es necesario que las comunidades reclamen el Estatuto propio”, ha enfatizado. “Y luego, hay otra parte que es estrictamente autonómica, que abarca todos los incumplimientos y asuntos pendientes en la Comunidad de Madrid, que son numerosos”, ha lamentado la portavoz sindical.

Condiciones laborales críticas

Entre esos asuntos “pendientes”, Hernández ha resaltado el precio de la hora de guardia, que se encuentra entre los más bajos de España. “Solo superamos a Ceuta y Melilla en el costo de la hora de guardia. Mantenemos las 37 horas y media y somos una de las comunidades con menor inversión en sanidad por habitante, a pesar de ser el motor económico del país, según quienes nos gobiernan”, ha manifestado Hernández.

La secretaria general también ha subrayado la necesidad de contar con un marco normativo propio para médicos y facultativos, argumentando que su labor es única y no comparable con otras categorías profesionales. También ha recordado que la actual clasificación común ha fracasado tanto en gestión como en negociación colectiva. En este contexto, Hernández ha señalado la dureza de la jornada complementaria o de guardia, que se exige hasta los 55 años y se remunera por debajo de la tarifa ordinaria. Desde la organización de profesionales médicos se ha solicitado una actualización significativa de la remuneración por las guardias, sugiriendo que se incremente hasta el 175 por ciento, asegurando en todo momento tanto la voluntariedad de asumir estos turnos adicionales como una compensación adecuada por la jornada complementaria que realizan los profesionales.

Las demandas laborales también han abarcado la clasificación profesional, un elemento crítico para los facultativos debido al nivel de responsabilidad clínica que manejan. “Quien es detenido y quien va al juez es el facultativo. El nivel de responsabilidad final sobre los problemas clínicos con los pacientes recae sobre nosotros”, ha argumentado la médico.

«El nivel de responsabilidad final sobre los problemas clínicos con los pacientes recae sobre nosotros”

La sobrecarga asistencial en odontología también ha sido un tema relevante en la lista de demandas, especialmente debido a la escasez de profesionales y las altas cifras de pacientes. Todo esto se agrava por una limitada cartera de servicios, que, según la dirigente, ha llevado a trasladar casi toda la atención a la sanidad privada. “Con una cartera de servicios muy restringida, que solo cubre a niños pero no las caries en dientes de leche, o a los adultos que solo tienen cubiertas las extracciones, el resto se debe resolver en la privada”, ha detallado.

Otra petición significativa durante la huelga ha sido la equiparación retributiva del Hospital Gómez Ulla con el resto del Sermas. Amyts ha denunciado disparidades salariales y condiciones, algo que Hernández ha atribuido al particular estatus laboral del centro. “Están contratados como estatutarios a través del Ministerio de Defensa, lo que implica, por ejemplo, que tienen la cláusula de exclusividad que en el resto del Sermas no existe”, ha explicado a Madridiario.

Además, la organización ha reclamado la implementación de una jubilación anticipada, aplicando coeficientes reductores que consideren la penosidad del trabajo médico y la exposición continua a riesgos laborales. Asimismo, han exigido un complemento transitorio para compensar la pérdida de la paga extra de 2010, una cantidad que el sindicato sugiere que sea abonada en junio y septiembre para mitigar de manera progresiva un recorte que, han enfatizado, aún no se ha reparado completamente.

La secretaria general también ha enfatizado que la motivación de esta protesta proviene de la base profesional. “Es una exigencia de los médicos y facultativos de la Comunidad de Madrid”, ha afirmado Hernández.

Apoyo del colectivo médico a la huelga

Según una encuesta realizada por Amyts, con 881 respuestas, se evidenció un apoyo casi unánime del colectivo médico a las demandas de la huelga. El 96 por ciento de los encuestados exigió un Estatuto propio que regule de forma específica condiciones clave como guardias, jornada, descansos, bajas y jubilación. Esta demanda surge del rechazo decidido al modelo general propuesto, que, según el sindicato, no responde a la singularidad del trabajo médico. Respecto a la movilización, los resultados de la encuesta han mostrado una considerable disposición a participar en la huelga convocada del 9 al 12 de diciembre: tres de cada cuatro facultativos han manifestado su intención de sumarse a los paros.

Desde la Comunidad de Madrid, han declarado que lo acontecido “solo revela que la ministra de Sanidad, Mónica García, ha logrado unificar a toda la profesión médica y a todos los profesionales sanitarios”. El Gobierno regional sostiene que García está “completamente incapacitada” para continuar en el cargo, al considerar que ha dejado de actuar como ministra para convertirse en “una ministra detrás de una pancarta, una activista cuyo único objetivo parece ser atacar a la Comunidad de Madrid”, a la que han calificado como “una de las mejores sanidades de España y Europa”, que está “afectada día tras día”.

Asimismo, fuentes de la Consejería de Sanidad han afirmado que la Comunidad de Madrid “ya ha advertido que la reforma del Estatuto Marco resulta perjudicial, regresiva y lesiva para los profesionales sanitarios”. Indican que la ministra “no ha informado ni compartido con las comunidades autónomas sobre el contenido de la reforma ni los avances en su tramitación”, y como resultado, “se ha encontrado con el descontento generalizado de toda la profesión médica”, un malestar que “las comunidades autónomas y Madrid ya habían anticipado”.

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